lunes, 29 de septiembre de 2025

La búsqueda amorosa de la verdad

Inmerso en una vida sin sentido que transcurre en un mundo oscuro y hostil, creo el sentido de mi existencia con una búsqueda: la búsqueda amorosa de la verdad. Y me doy cuenta de que todo recala en el amor: el sentido, la verdad, la búsqueda infinita que se expande ante el hallazgo de lo único verdadero y maravilloso. Pequeñas alegrías oscilantes vibran como un ADN amoroso que revela la verdad del camino. El amigo se transforma en camarada, en acompañante de esta búsqueda amorosa y verdadera al disfrutar con nosotros y también al sufrir en la espera de nuevos hallazgos que se ocultan en nuestra azarosa existencia. Descubrimos la verdad en un beso, el sentido de un abrazo verdadero, la búsqueda sigue viva cuando acaricio tu pecho, cuando fundimos los cuerpos en la ilusión del momento, cuando ese instante juntos crea la alegría de nuestro amor verdadero.

domingo, 28 de septiembre de 2025

Ausencia

Esperaba encontrarte, poderte abrazar al fin, darle la última dimension al deseo, al anhelo, a la ilusión que construí en mi imaginacion. Pero sólo pude abrazar tu ausencia, besar el vacío, y sentí, por un instante, que nadie quería estar conmigo. Respiré hondo y pensé: qué difícil es amar a los amigos. Me tumbé en la cama y contemplé el techo como si fuera una pantalla de cine donde mi mente reconstruía las secuencias de tu entrada en mi vida, donde, a la vez, todas tus promesas se diluían, se perdian como arena que lleva el viento, trayendo lágrimas a mis ojos y destrucción a todos los recuerdos futuros contigo que nunca se iban a producir. Respiré hondo y me dije: debías haberlo visto venir. No es la primera vez. Sin saber por qué sonreí. Un mensaje en el móvil. Dos personas querían conocerme. Una me había dejado plantado pero las semillas de los nuevos amigos habían crecido en el mismo instante que había respirado hondo. Dos por uno. Conocí a mis amigos, charlamos, nos abrazamos y nos besamos, compartimos tiempo y risas juntos. Fue todo maravilloso y ellos muy simpáticos y amables. Apenas sentía tu ausencia, ya nada me afectaban tus desplantes. El amor a veces hace sufrir, pero otros te alegran el doble.

jueves, 25 de septiembre de 2025

No morirse del todo

Ese parece ser un deseo muy extendido. La mayoría quiere acceder a él simplemente no hablando de la muerte. Esconder lo que no quiero ver debajo de la alfombra no es mi estilo, por lo menos no todavía. Creo, sinceramente, que para no morirse del todo hay que vivir plenamente, hay que vivir del todo, con malas decisiones, con errores, con riesgos que, unas veces nos perjudicarán y, otras, nos alzarán a una alegria máxima. Y para vivir plenamente hay que amar. Y el amor conlleva sufrimiento, a menudo porque no es bien recibido ni correspondido y, en la mayoría de ocasiones, porque los seres amados desaparecen, por enfermedad, vejez o accidente. Pero, aunque mueran, si los hemos amado, no mueren del todo, perduran en nuestros corazones, en nuestros recuerdos y memoria, y también en nuestras ilusiones y alegrias. Yo llevo a mi madre incluso en los gestos, pero no en gestos heredados al nacer, sino en gestos adquiridos al morir ella. Y eso es porque parte de ella vive en mí. Y es en ese amor práctico, gestual y de hábitos como ella no muere del todo, viviendo permanentemente en mí.

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Infinitos cuerpos

Recorren mis sueños, van de paseo junto a Orfeo, habitan oníricas urbanizaciones construidas por un deseo tenue, por una afirmación sentimental porosa que transita por las nubes de las ideas rosas. Cuerpos infinitos, perennes, sempiternos cuerpos de carne incorrupta, pletóricos de amor y de niñez profunda, cuerpos que juegan a vivir lo mejor, habitando mis mundos amorosos, buscando conmigo la verdad del amor que se encuentra entre dos caricias, en ese beso que creció como una flor. Y esos sueños que los infinitos cuerpos recorren aparecen por intersticios de realidad insospechados, entran por la ranura invisible que el amor ha creado y se funden con mi cuerpo, igualito que los hados.

lunes, 22 de septiembre de 2025

La espera

Es algo imposible de ser definido de una manera concreta, exacta, pues sus múltiples significados podrían formar un diccionario. Puede ser aburrida o angustiosa pero también reflexiva y provechosa. La espera es vida y transcurrir pero también su contrario, tiempo parado, tiempo muerto, lugar que pierde su espacio o, a lo mejor, que lo expande, depende de la imaginacion de cada uno. Con cualidades extraordinarias, como hacerse eterna y convertir así, a lo esperado, en algo más maravilloso y, en las menos ocasiones, en algo que no valió la pena su propia espera. La espera es una soledad compartida con la memoria, con la imaginacion, e incluso con otras personas, aunque cada una enfrascada en su propia soledad, en su vida, en su propia espera infinita.

viernes, 19 de septiembre de 2025

Todas las ciudades son la misma

Están las ganas de conocerla, los recuerdos que generaremos en ella, las vivencias, las ocurrencias, lo que nos pasará desapercibido y lo que se repetirá inevitablemente en todas y cada una de ellas. Las alegrias que encontraremos en algunas de sus calles, las reflexiones que brotarán al lado de sus rosales, cierto vaivén rítmico que será su corazón, sin duda eco del nuestro, o viceversa. A simple vista parecen distintas pero, en esencia, son la misma. Una palpitacion del mundo, un ligero parpadeo, el comienzo de una historia y la historia de un pueblo. Una ciudad es la evolucion del universo, la cooperacion de unos órganos en ella inmersos. Compuesta no sólo de habitantes sino de sentimientos. Todas las ciudades son la misma, con sus risas y sus lamentos.

martes, 9 de septiembre de 2025

Donde se rompe en pedazos la certeza

Allí me encuentro, sosegadamente tranquilo, donde cualquier otro se tiraría de los pelos. La vida me sorprende a cada instante, con tonterías y con cosas importantes. Sí, donde la certeza se resquebraja, como esa pequeña planta que se abre camino en el asfalto, ahí surge mi duda con la alegría del recién llegado, que sonríe a lo monótono, a lo acostumbrado, pues para él todo es nuevo todavía, aún no se ha acomodado. Hay una duda que me embarga, otra me envuelve y otra me da lana, y aquí no ha pasado nada. Cualquiera podría decir que el mundo es como esta palangana donde sumerjo los pìes para activar mis dudas y volverlas del revés. Aquí donde la certeza fosilizada se encuentra en trocitos que semejan un puzzle que solo los tontos componen. Aquí, sí, aquí me encuentro, entre dos aguas, en el cielo, disperso, igual como estuve toda mi vida, sumergido en una duda burbujeante, que chisporrotea y me da alegrías a pesar de lo dura que a veces es la vida.