miércoles, 29 de julio de 2026

Si muriera esta noche

De qué me estaría acordando ahora mismo, ¿de lo que hice o de lo que no hice? Seguramente me estaría arrepintiendo de lo no hecho, de lo aplazado, de todas esas procrastinaciones que se han ido incrementando los últimos tiempos. Si muriera esta noche... ¿Y si no es una conjetura? En realidad es una condición de posibilidad. ¿Y por qué estoy pensando en esto ahora? ¿Y si es una realidad? Me voy corriendo a decirle a tres personas que las quiero, pero antes voy a mirarme al espejo y pedirme perdón por unas cuantas cosas, no por todo lo que debería pues no me queda mucho tiempo. ¿Podré echar un último polvo? Ah, qué más da, hace años que se me olvidó el sexo, el sexo del bueno claro, el sexo con amor, ese que nadie quiere hacer. Si muriera esta noche, ¿debo ceder a algunos de mis antojos soñados, como la última voluntad de un condenando? Un momento. No quiero morir con prisas y aturullado. Lo que a estas alturas no he hecho se va a quedar sin hacer. Quiero morir tranquilo y en paz. Me daré una ducha, beberé algo fresco y esperaré a la muerte con una dulce calma chicha y una sonrisa en los labios. Eso no se lo espera.

El día

Siempre hay un día que uno tiene que cumplir sus promesas, decidirse, lanzarse al abisno del riesgo, cumplir sus deseos más íntimos y escondidos por miedo al qué dirán, al qué pensarán de mí. El día que te decidas a cumplir tus promesas de amor, el día que quieras vivir mejor, ser por fin tú mismo, disfrutar de la existencia, amar sin obstáculos sociales aprendidos con resignada educación, ese día, ese día cuando salgas a la calle con un sol radiante pero con un ambiente fresco, una brisa maravillosa que airea tu cuerpo, que refresca tu piel, la temperatura ideal para ser feliz, la disposición perfecta para cumplir tus planes y promesas, para hacer realidad tus ilusiones y deseos, ese día, te atropellará un camión.

martes, 28 de julio de 2026

El paseo

Hoy he estado muy contento. Me fui de paseo con un único pensamiento que iba viendo como una película mientras caminaba. No iba ni deprisa ni despacio, pero llevaba un ritmo alegre, daba pasos como danzando, con una sonrisa en los labios y, en mis ojos, un brillo que parecía estar cantando. La gente me miraba y se preguntaban ¿en qué estará pensando? Las nubes del cielo seguían el ritmo de mis pasos. De repente recordé el mar y podía oírlo juntando las manos, como dos conchas, a mis oídos. Y ese sonido marino era la banda sonora de la película de mi pensamiento que me había acompañado durante todo el paseo. Estaba tan contento que comencé a notar un gusto salado: eran dos lágrimas de alegría que habían llegado a mis labios. Y en ese pensamiento único estabas tú por todos lados.

Contradictorios

Queremos ser felices y huimos del amor. Compramos cosas que no vamos a usar, comemos y bebemos más de lo que nos hace falta. Toda la vida estamos pensando en cuidar la salud, sobre todo cuando vamos al médico, cuando estamos enfermos, pero cualquier capricho consumista nos hace cambiar de opinión. Deseamos ser buenas personas y no paramos de hacer daño a la gente que nos quiere. Queremos ser felices pero nos da miedo amar. Estoy cansado de este mundo contradictorio y, como no soy de este mundo, me mudo a MundoPoema, el mundo que cree con la sangre de mi corazón, con las palabras de amor que me salvaron y me llevan en volandas y me hacen sentir paz y felicidad, un mundo lleno de creación, sin rutinas, sin agobios, sin ninguna contradicción.

El ruido

Apareció en el interior de mi cabeza, después de las vacaciones. Me levantaba escuchándolo de fondo. Al principio creía que venía de la calle, que solamente era el ruido de algún vecino. Pero ese ruido, a veces, iba acompañado de una extraña sensación en el pecho y, a los pocos segundos, venían imágenes a mi cabeza. Unas veces eran bellos recuerdos, otras sólo fantasías, sueños de un amor perdido en la distancia, sueños construidos de promesas que no se materializaron, que sólo estuvieron en mi cabeza. Hace varias semanas que convivo con ese ruido. No puedo apaciguarlo ni extinguirlo, sólo consigo llevarlo a un segundo plano cuando realizo actividades de mi vida diaria, cuando me zambullo en lo cotidiano, cuando la rutina me inunda. Un día creí que se había ido. El ruido no parecía estar y yo estaba escuchando música, a los Esclarecidos, un grupo que me gustaba hace años y que ya no existe y, de repente, el ruido volvió al escuchar una frase de la canción: "tengo un ruido en la cabeza que no me deja escuchar otra cosa que no seas tú".

domingo, 26 de julio de 2026

Explicación y mentira

Siempre he creído que cuando la gente te da explicaciones sin haberlas pedido, hay un elevado porcentaje de que te estén mintiendo. Cuando un mentiroso cree que ha sido descubierto se enfurece y suele alargar sus explicaciones para dar veracidad a su mentira, con aspavientos y, como no, haciéndose la víctima, pero, cuanto más larga es la expliación, más grande es la mentira. Si quien te miente es una persona a la que aprecias, intentas calmarla, pero muchas veces intentan continuar con su larga explicación, de perdidos al río, que no hace más que certificar su condición de mentiroso. Lo más natural sería que, cuando mientes, si te descubren, dejes de insistir y te salgas de la mentira cuanto antes, no ya por los demás, sino por tu propio bien. Engañarse a uno mismo es una de las peores cosas de la vida porque nos limita y estropea nuestras relaciones.

Harán falta muchos

Intento comprender qué me sucede y por qué respondo como respondo a lo que me pasa, por qué hay personas que ven normal hacer daño para no sufrir ellos. Intento comprender pero me resulta muy difícil. No entiendo por qué hay personas que desconfían de mi amor, por qué, si tú no amas, crees que los demás no pueden hacerlo. Intento entender a las personas en las que puse toda mi confianza y que terminaron mintiéndome, según ellos, para no hacerme daño, pero, evidentemente, con un resultado completamente opuesto. El amor duele a veces, pero duele mucho más el engaño, sobre todo si es continuado. Hay que pasar página, hay que olvidar, pero mi corazón está hecho pedazos y no se reconstruye con consejos. Es imposible olvidar cuando se ama. A medida que escribo mi dolor se va calmando, la herida se cierra, pero la cicatriz es grande. Harán falta muchos besos para sanarla. Besos de verdad, besos sinceros, besos de amor.