Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
jueves, 13 de agosto de 2026
Lloro y deliro
Sí, lloro y deliro por mi amor. No quiero perderlo. ¿Pero es alguien en concreto? No, no, es el amor en general, ese amor que me hace sentir fenomenal para, al poco rato, verme a rastras buscándolo por todos los rincones de la casa. A veces se esconde, es entonces cuando acudo a la biblioteca y contemplo los libros como si fueran imágenes de santos en un templo. Me asaltan recuerdos, releo algunas líneas, veo un libro nuevo, alguno que aún no he leído y me sorprendo al recordar por qué lo adquirí, cómo llegué hasta él y, si no lo recuerdo, me lo invento, y tan contento. Voy cambiando de libro cada cierto tiempo, de este leo la contraportada, del otro acaricio el lomo y, en el siguiente, paso las hojas con rapidez mientras aspiro ese olor genuino a libro nuevo con una ligera capa de polvo que no veo. Lloro y deliro, leo un libro, empiezo otro, ay el amor, no quiero perderlo.
Visto el panorama
Me vuelvo a mi casa y continúo mandando mensajes de amor. El amor digital es fenomenal cuando no adquiere la tercera dimensión. Me sumerjo en las redes de mentiras sociales, para que me digan lo guapo que soy, lo inteligente que soy y como me aman cuando me desnudo. Deseo de pantalla, conversaciones de teclado, ¿para qué necesitar a nadie a tu lado? Hoy enseñas el pecho, mañana un costado, dejas entrever, entre sombras, parte de tu sexo y los unos y ceros se calientan. La pantalla se llena de babas digitales y una oleada de comentarios, pegajosamente espérmicos hace que tu ego de niño mimado se sienta hinchado. El mundo se masturba con tus fotos mientras tú comes un helado de supermercado. Visto el panorama, puedes ser un rey o una puta, o todo mezclado. Pero llega mañana y suena el despertador. Tienes que intervenir con la tercera dimensión, cumplir tu deber con el estado de chichinabo. Pero llevas un salvavidas para esos momentos en los que no puedes más y sacas el móvil para cotejar reacciones Trece 'me gusta' y seis comentarios. Te sientes aliviado. Valió la pena enseñar carnaza al populacho. Terminas en el trabajo y vuelves a casa. Una ducha, con fotos claro. Un vídeo mientras me seco. Aumentan las reacciones. Ya puedes dormir contento.
miércoles, 12 de agosto de 2026
Nací sólo para amarte
Media vida buscando un sentido a mi existencia y, cuando lo encuentro, cuando descubro por fin que nací sólo para amarte, voy hacia ti con ilusiones compartidas y, cuando llego, no había ninguna, todas habían muerto vivas. Nací sólo para amarte y, cuando voy a buscarte, te pierdo. Recurro al arte para serenarme, quiero buscar la paz que murió con nuestro encuentro. Quiero entender y no puedo, no veo ningún sentido a este entuerto. Nací sólo para amarte, repite un eco que me sigue a todas partes. Siempre el mismo estribillo, nací sólo para amarte y lo voy a transformar en un arte. Va a ser un juego, y yo un niño. Voy a jugar con el amor en cada guiño. Cada palabra contendrá ternura y, cuando te piense, mi corazón, en paz y alegre, sonreirá con lo que pudo haber sido, con todo lo que imagino, sintiendo que no hay error, pues todo es un juego y yo un niño que nació sólo para amarte y recrearte para vencer al olvido.
¿Qué habrá después?
¿Será todo distinto a lo vivido o será más de lo mismo? Pero si es lo mismo, ¿para qué un ahora y un después? Imagino que, en parte, será distinto, porque tendré todo el tiempo del mundo para crear la diferencia, formando parte de la plena conciencia, siendo esencia de amor y, del espacio, gigante placenta que da a luz nuevos planetas, nuevos universos, nuevas metas. ¿Habrá tranquilidad o tendremos que seguir sufriendo a millones de imbéciles con sus impertinencias? Que no haya nada es algo que me gusta. Siempre he querido estar sin hacer nada, pero nunca lo consigo. Cuando estoy solo pienso y escribo y, la mayoría de veces que alguien me acompaña acaba tocándome las dos bolas de debajo de mi ombligo. La nada me espera y voy hacia ella, con los brazos abiertos y sin niguna promesa. La nada busca imaginación para decorar la habitación donde pasaré la vida eterna.
martes, 11 de agosto de 2026
La falsa perdida
La falsedad está a la orden del día. Noticias falsas, análisis falsos, políticos falsos... Poco a poco ha ido impregnando y contagiando a toda la sociedad. A veces uno cree perder algo que no existe. Y al principio duele igual hasta que percibes que solo era una creencia sin fundamentos, una mera ilusión. A veces crees perder un amigo porque te deja plantado, porque te miente, porque no tiene tiempo para ti, pero eso no es un amigo, es sólo una creencia falsa, los amigos no hacen eso,por tanto no hay tal perdida y el dolor que sentías se difumina. Lo mismo ocurre con el amor. Quien te ama no te miente, ni te rechaza, ni te pone excusas donde antes plantó promesas e ilusiones; entonces no pierdes un amor sino un error, una confusión, un despiste, lo que tu quieras menos un amor. A la larga, con el tiempo, las falsas perdidas acaban alegrándote la vida. Y cuánto antes las tengas, muchísimo mejor te irá todo en la vida.
Dónde me encuentro
Ahora estoy en una calma chicha anímica y descubriendo dónde me ha dejado el último proceso de transformación. El dolor del verano ya se ha disipado, pero, donde residía la confianza ahora hay un vacío total. Cosas que antes me llamaban la atención, ahora me son indiferentes. Actos de personas que me producían crispación ahora me dan risa, pero una risa rellena de pena, como cuando un retrasado mental te cuenta un mal chiste y sonríe antes de terminarlo. Cualquier tipo de disimulo me ha abandonado. Ya no me enfurezco tanto, pero tampoco uso ningún tipo de fingimiento, ni por educación ni por nada por el estilo. Ahora me doy cuenta de que la estupidez lo domina todo, y me da mucha pena. Las redes sociales están llenas de idiotas que no paran de mentir, apoyados por la falsa seguridad de la distancia, o de repetir patrones y actitudes estúpidas que se ponen de moda. Así no vamos a llegar a ninguna parte. En este mundo de aburridos crónicos que insisten en no pensar, en no sufrir y en autoengañarse, en no aprender absolutamente nada de la vida, en dejarse llevar y ser fieles borregos del sistema, en quedar bien con un lenguaje amable lleno de falsedad, con emociones y sentimientos de mentira. Ahí es donde me encuentro, viendo toda esa mierda y siendo yo el raro por no seguir al rebaño, por generar la grieta.
No quiero cuerpos bidimensionales
Cuerpos por internet que se te ofrecen, se muestran, enteros o por partes, que te desean en la distancia, desde la seguridad de sus casas, que te atraen, que dicen amarte, A veces, incluso, sexo digital, sin tacto, sin olor -los aromas hacen pensar, y eso no interesa-, sin la tercera dimensión que, casi casi, ya no nos hace falta para existir. Los mismos cuerpos que ves por la calle y ni se inmutan ni perciben tu presencia, intentan seducirte por internet. Cuerpos que son el cebo de un deseo que no existe, cuerpos que apagan y encienden la ansiedad, cuerpos retocados con IAM -inteligencia artificial de mierda-, cuerpos que ya no quiero ver, ni sus pechos, ni sus barrigas, ni sus sonrisas, cuerpos de mierda, flor de un día, cuerpos que ya están marchitos y, posiblemente, mañana muertos, porque son cuerpos que viven de fantasías de ceros y unos, de fantasias digitales que anulan los cerebros y los vuelven anormales. Cuerpos que repiten las mismas posturas cada tres días, cuerpos con memoria de pez, cuerpos de pacotilla.
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