domingo, 9 de agosto de 2026

Saudade loca

Que quiere salir de mi boca. El corazón la expulsa a chorros pero la contengo. Y en mi pecho un dolor y, en mis labios, una grieta de los besos que no me dio. Prometió múltiples fantasías que parecían verdad que, cualquiera diría, solas se sostenían; sus ojos eran sinceros y sus palabras de calidad. Y ahora, saudade loca de algo que no pasó, de lo que se dijo muchas veces, de lo que el viento se llevó, saudade loca de lo que nunca pasará, de una pizca de verdad. Y la vida pasa, lenta o rápida, pero nunca entre rutinas, porque las rutinas no la dejan existir. Para vivir hace falta la maravilla, ver el amor en todo, digerir el dolor, transformar el sufrimiento y seguir a la alegría en el día a día, en lo simple, en lo común, en los misterios normales de la vida, en reír por nada, en llorar de alegría. Saudade loca de verte sonreír y, de que un día, me digas: estoy aquí. Saudade loca que vive en mi boca, en la oscuridad de mis lamentos no nombrados, en la humedad de mis deseos contenidos. Pasa la vida y el amor siempre va pero nunca viene. Se contiene, se arrepiente, acrecienta mi dolor silente que ahora está en mi boca llorando saudade loca.

jueves, 6 de agosto de 2026

Devaneo perpetuo

Desvarío constante, locura que crece con todo lo que acontece. Devaneo perpetuo, que no mutuo, pues ahuyenta al inexperto. Qué puedo esperar de la vida, de la rutina social, sino incomprensión y desprecio. Alguien me quiere a su lado para rechazarme luego. Eres muy listo, me dicen, pero no encajan tus pensamientos. Mejor no hables que desordenas el tiempo. Zambúllete en la rutina, cumple con el acuerdo. Pero ya no aguanto más, no puedo. Desgarro mis vestiduras y, en mi desnudez más pura, aparece el devaneo perpetuo. De la maravillas voy libando todo lo que transforma mi cuerpo. Escucho a un árbol, leo en la piel sus más preciados secretos y converso con la aguda mirada de los perros. Bienvenido sea este devaneo perpetuo.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Hoy se está haciendo muy largo

Sólo en el reflejo soy feliz. Intentando no ser yo, perdiendo el contacto con mi corazón. Busco en la locura la evasión del sinsentido del amor, del querer y no poder, del amar y estar callado, busco dejar de lado este sueño repetido que no me deja dormir, que no me dejar ser vivo. Quiero dejar de sentir, matar a la mariposa, ser sólo cosa, que ni ríe ni llora ni vuela, ser un parásito más y olvidarme de esta cantinela. Olvídate de lo que no puedes controlar, me dicen, refiriéndose a decisiones ajenas, pero tampoco puedo controlar el amor que siento ni por quien lo siento. No puedo evitar el dolor y me zambullo en el sufrimiento. Sonrío con los dientes llenos de lágrimas y no quiero sanar. Quiero seguir amando lo que nunca se a dar.

En el núcleo

De una estrella me encuentro, donde tiene lugar la transmutación y se produce la energía. Soy una partícula de amor perdida. Sé que cuando me percibas yo ya me habré ido, sólo quedará un brillo en tus retinas. En el núcleo permanezco, ahora puedes verme pero yo ya estoy tan lejos que ni siquiera existo. Esta estrella que aún brilla para ti murió hace ya tiempo, ni siquiera existe ese destello que te emociona y te recuerda a mi sonrisa, esa pequeña brisa que sentías cuando mis dedos exhalaban cariño con todas las caricias que te regalaba. Sólo queda esta luz viajando por el espacio, de una estrella que ya se fue, que desapareció, se desintegró, que contenía una partícula de amor en el núcleo. Búscame en el brillo.

martes, 4 de agosto de 2026

La semilla

No soy nada, ni nadie tampoco, parte minúscula de un caldo biológíco llamado, erróneamente, humanidad. Pero en mi interior llevo la sensibilidad del universo, la esencia del sentimiento, una pequeña partícula de amor concentrada, como si fuera una semilla, que esconde el potencial del crecimiento y de la vida. Para una persona que no es nada ni nadie es mucho. Por eso un pequeño rechazo me ha destrozado, pero ese dolor ha alimentado a la semilla del amor de mi interior. Lo que todos llaman aprendizaje no ha sido más que crecimiento, un pequeño salto evolutivo, una zancada hacia el futuro. No soy nada, pero de la nada salió todo. El vacío está lleno de cosas y hay cosas y personas que están completamente vacías. La semilla que protejo con la cáscara de mi cuerpo va a dar unos frutos inimaginables en la conciencia cósmica. La revolución del amor se acerca y es imparable.

domingo, 2 de agosto de 2026

Mentiras piadosas S.A.

Recuerdo que, cuando era joven, si oía una mentira en la conversación que mantenía, en seguida encendía todas las alarmas y decía que eso no era cierto. Con la edad me he dado cuenta de que es mucho mejor asentir y hacerse el idiota, y ver hasta dónde puede llegar tu interlocutor, tu supuesto amigo o lo que quiera que haya dicho que sea. Si este mentiroso en potencia además se auotengaña, le será mucho más fácil ir entrelazando las mentiras mientras te mira con dulzura porque, algunas veces, incluso, cree que te está haciendo un favor, que te miente para no hacerte daño. Este tipo de mentiroso busca cualquier excusa para darle valor a su acto de mentir. Miente por nuestro bien, para no hacernos daño, pero en realidad miente por costumbre, por miedo, porque le resulta muy difícil, cada vez más, afrontar la realidad que, detrás de la cortina de su mentira, le está susurrando que es un puto cobarde mentiroso. Pero no puede salir de su patrón de mentiras y, si le das a entender que no le crees, se enfurece y se hace la víctima con más mentiras que tiene en la recámara. No estamos en una matrix generalizada, sino en pequeñas matrix de chichinabo creadas por mentirosos compulsivos que no pueden salir de la creación de su apariencia porque se agobian, y se quedan sin aire, no pueden respirar en la verdad, les escuece, les hace toser, llorar, atragantarse y, cuando ya están convulsionando y cambiando de color, les dices, no pasa nada amigo, yo te creo, te creo. Y todo vuelve a su mentira de siempre, a su normalidad.

Lo bonito de la vida

Tu vida no vale nada, tienes un trabajo de mierda, a veces no llegas a fin de mes, tienes muchos falsos amigos, eres un fracaso ambulante, un error más del sistema (así funciona la cosa), un error con patas. Te quejas de todo y estás asqueado, pero no haces nada o, a lo mejor, te das a la bebida y te hundes más rápido. Un día te levantas con ganas de ver lo bonito de la vida. No ha cambiado nada, la mierda te sigue llegando al cuello, pero ahora sonríes. Tu actitud se ha transformado. Descubres a las personas que te mienten y ya no te importa; no sufres tú, ahora te dan pena ellas. Qué necesidad hay de aparentar y mentir, pudiendo ser feliz con la que ya tienes. La felicidad no está en el otro, está en nuestro interior. La alegría de vivir se encuentra en lo cotidiano, en ver la maravilla donde antes no veías nada. Lo bonito de la vida es sufrir y seguir. Nada ni nadie va a cambiar mi poderosa actitud. El amor es mi vida y, si no puedo compartirlo, amaré mi vida. No me hace falta nada más.