domingo, 3 de abril de 2011

¿Quién cuestiona qué?

Y se preguntarán algunos que qué hacen leyendo semejante memez, y me pregunto yo por qué tengo que preguntarme lo que se preguntarán algunos cuando posiblemente ellos no se hayan preguntado lo que me estoy preguntando yo cuando escribo qué se preguntarán algunos.
Creo que esto merece como mínimo unas respuestas.

jueves, 12 de agosto de 2010

Sermonear

Dar sermones. Es lo que me ha prohibido mi padre hoy. Pero para él, dar una opinión diferente a la suya es sermonear y, a veces, incluso abrir la boca para articular palabras con cierto sentido también es sermonear. ¿Qué hacer? Me sermoneo yo para mis adentros de una forma interrogativa. Sermón sí, sermón no, sermoneas tú, sermonean ellos, ¿qué problema hay en que sermonee yo? Cuando era pequeño me pasó lo mismo con fumar. Me pescaron un paquete de cigarrillos del pantalón, ni siquiera me vieron fumando, y parecía que se venía el mundo abajo. Mi padre me dio una reprimenda, un sermón mediano y, a mitad de sermón, ya tenía un puro encendido entre sus labios. Entonces vino a mi cabeza otra de las frases paternas, predicar con el ejemplo, y creí no entender absolutamente nada en mi propio idioma. Me sentía japonés. ¿Pero cómo podía tener padres españoles? ¿Y por qué no estaban rasgados mis ojos en vez de mi alma? Y mi sermones cortos, ¿serán haikus? Desisto ahora de pensar y me zambullo en el silencio, en un silencio sermoneador, supongo.

viernes, 16 de julio de 2010

En donde estoy

Esperando a la persona de mi vida me encuentro, acompañado de café con hielo; paladar fresco. Sintiendo un porvenir estupendo que, definitivamente, acabará viniendo; acaricio el futuro con esmero. Prueba el amor mi cerebro y sólo piensa en compartirlo con el resto del cuerpo. Cerca está lo que quiero, puedo sentirlo, pero ahora quiero palparlo con mis dedos. Acariciar la vida de mi vida, comer sus besos, seguir sus pasos, cumplir sus deseos, los míos, los nuestros. Con ganas de dar felicidad me encuentro, acompañado de la ilusión del gran encuentro: amor, próximo estreno.

jueves, 10 de junio de 2010

La creación de un nuevo yo

Requiere su tiempo. Mi nuevo yo tiene perro, y esta vez no es imaginario, lo muerde todo, es mi sombra, me sigue a todas partes, me quiere, pero volvamos al yo por hacer. Una vez descartado todo lo que no nos gustaba de nosotros, tenemos que buscar los nuevos gustos del yo, su nueva forma de actuar, su nueva moral, sus nuevos intereses. Uno de ellos es la flauta travesera. Estoy a punto de entrar en el conservatorio, el lunes que viene tengo las pruebas de acceso. Mi nuevo yo será músico y tendrá perro. ¿Pero que más quiero yo para mi nuevo yo? Un amor, alguien con quien compartir la vida de una forma íntima, alguien a quien tocar la flauta, alguien con quien pasear el perro, alguien que me quiera tanto como mi perro y me lo diga con palabras y caricias. También quiero para mi nuevo yo más tiempo, tal vez más dinero, aunque no es indispensable será bienvenido, más viajes, más felicidad para mi nuevo yo. Así que a partir de ahora yo voy a ser otro: mi otro yo.

jueves, 29 de octubre de 2009

Tergiversando

Cuando estoy triste pienso que mis lágrimas están hechas de tus besos y dejo que corran hasta mi boca, su lecho. Saboreo tus labios en gotas de amor y gozo y lo notas, sé que sientes el anhelo, sé que vuelve mi deseo, cuanto más te saboreo. Por eso amor, te digo que lloro por ti, para vivir tu consuelo que sale de mí. Cuando estoy triste, pienso que mis lágrimas están hechas de tus besos, saboreo tus labios y cuanto más te saboreo, más te quiero.

domingo, 18 de octubre de 2009

Conectando con el mundo

Andaba sin rumbo y de pronto me vi conectando con el mundo. Asombrado por el hado me he quedado, pero a la vez conectado. Tal vez pudiera ser una estratagema del sistema, o incluso otro asunto que ni siquiera barrunto, pero la conexión me induce a la reflexión. Puedo ampliar mi relación en este nuevo mundo en unos pocos segundos; la vida se multiplica cuando la conexión bien se aplica. Construyo el camino de trecho en trecho pues la conexión es un hecho y he de sacarle provecho hasta quedar satisfecho. Y aunque mi alma recién conectada será sumamente analizada, de momento, doy mi reflexión de hoy por finalizada.

miércoles, 26 de agosto de 2009

En mi corazón hay un espacio reservado

Para ti. Cuando el mundo te aniquile y la vejez te deje libre y las personas te olviden, tú seguirás en mi corazón, no ya ocupando un espacio sino siendo parte primordial de él, su motor, el impulso que lo ánima, el motor de su ilusión. Tu compañía será eterna y tu amor seré yo. En mi corazón hay un espacio para que descanse tu dolor; siento los latigazos de amor aposentándose en mi dolor. Todo se transforma, sentimientos encontrados permanecen a la espera del amor enviado. No quedan palabras para definir la acción, pero sí un espacio en mi corazón.