Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
domingo, 19 de noviembre de 2017
El corazón me pide
Una ciencia que me convenza para adquirir más paciencia y conseguir que crezca mi amor hasta conseguir tu presencia. El corazón me pide cierta armonía que compagine tristeza y alegría para que viva feliz mi vida todos los días. También me pide caricias, dadas y recibidas; abrazos, cortos y largos; achuchones, esporádicos y a montones, y muchas conversaciones, y pensamientos e ideas, y días tranquilos y también de juerga. El corazón me pide lo que mi piel desea, y para que no cometa un error lo quiere siempre forrado de amor.
domingo, 13 de agosto de 2017
Busco un lector
Que lea lo que escribo cuando camino en el folio blanco del presente de la vida, y también entre líneas, pero que sobre todo lea mi mirada. Busco un lector que sea un amor. Que sepa interpretar mis pasos y, más que interpretar, que dé el significado correcto a mis gestos cuando lo tengan. Un lector que no se canse de releer mis sonrisas y mis besos. Que lea a diario mis caricias. Busco un lector que entienda los versos de mi corazón y que recapacite sobre ellos y que sepa dejarlos reposar en una nube que la brisa balancea como un columpio de amor eterno. Busco un lector que disfrute con las narraciones de mis sueños y los cuentos de mi día a día. Que acepte mis ensayos y mi filosofía; que converse, que replique, que argumente, que relea si no entiende. Busco un lector de silencios, que sepa callar y atragantarse con carcajadas. Busco un lector que me escriba con sus manos la historia de mi vida, que llene de alegría mi piel y de lindos versos mi comida. Busco un amor que lea y un lector que sea un amor.
lunes, 31 de julio de 2017
El homúnculo
Un día, en una conversación airada, me descubrí escuchándome y sorprendiéndome a mi mismo con lo que decía. Me di cuenta de que me escuchaba para poder pensar en lo que decía. ¿Acaso no tendría que ser al revés, pensar para hablar después? Lo comenté con un conocido y, mientras sonreía malévolamente con cierto brillo peculiar en los ojos, dijo: por fin has descubierto a tu homúnculo. Me dijo que todos tenemos uno en el interior, que dirige, ordena y decide por nosotros y, de alguna manera, se las arregla casi siempre para pasar desapercibido, escondido bajo un manto mágico al que denomina yo o ser individual. En un principio no le di mucho crédito pues, mientras me decía esto, vació dos vasos de güisqui como si fuera agua. Pero una duda comenzó a generarse en mi interior, no sé si al lado de mi homúnculo o, tal vez, dentro de él. Ahora mis monólogos y pensamientos los veo como diálogos. Cuando voy al teatro, por ejemplo, al finalizar la obra, ya no pienso ¿te ha gustado? sino que es mi homúnculo el que lo pregunta o yo el que le pregunto a él. Todo nao consulto con el homúnculo, incluso el sitio y momentos idóneo de una masturbación. Solemos discutir casi todo, aunque, no sé por qué, en el tema de las masturbaciones coincidimos bastante. Con el tiempo me he dado cuenta d que el homúnculo, por mucho que discuto, decide por mí. Luego me convence de que la decisión ha sido tomada a medias. Es un auténtico manipulador al cual no consigo aplacar. Así que he empezado a meditar. El homúnculo interfiere todo que puede y más, pero mi insistencia ha hecho que medite conmigo. Mientras el homúnculo medita, yo tomo algunas decisiones, y después felicito al homúnculo como si las decisiones hubieran sido suyas. Al principio estaba u tanto desconcertado, pero ahora ha aceptado la situación por voluntad propia. En definitiva, no deja de ser lo mismo; antes decidía el homúnculo, ahora debido yo, pero las decisiones son las mismas.
domingo, 2 de julio de 2017
En el corazón habita
La música que dulcifica mi ánimo, el amor de hoy y el de antaño. Porque la buena compañía en el corazón habita. Y aunque uno esté solo se siente en buena compañía. No se hacen distinciones: vivos o muertos, cercanos o lejanos, reales o imaginarios, comunes o legendarios... todos los seres que admiro en mi corazón pusieron su nido. Varias canciones grabaron maravillosas ideas en mí: el hogar está donde está el corazón y el amor es más fuerte que la muerte. Y es la banda sonora que me acompaña porque en mi corazón habita. Y aunque camine solo una multitud me acompaña. Es la mirada de un niño la que surge de mis ojos porque un niño en mi corazón habita. Y mi juego preferido es jugar en los sueños de todo aquel que mi corazón habita. Por eso surco melodías, buceo en mediodías, surfeo en dichas y alegrías, y aunque yo no esté puedes sentirme, porque desde aquel día que te vi y me sonreíste, tu sonrisa en mi corazón habita, y los abrazos que me diste son el motor, y por eso mi corazón palpita.
sábado, 6 de mayo de 2017
Amor
El tiempo pasa dejando pequeños vestigios rugosos, surcos de historias, estrías de dolor y placer. Tal vez el físico haya cambiado en parte, pero el protagonista de mis pensamientos ere siempre tú, amor. Te he ido construyendo con trozos de deseo, modelándote en la imaginación, fantasías que cobraban vida en mi corazón arrobado por tu ansiada aparición física. Y ahora puedo ver tu rostro amor, puedo leer en tus labios preciosos los futuros besos dedicados a cubrir mi piel con las historias de tu pasión. Y si concentro mi mente, mi tacto silente despierta cuando tu piel siente, y todas las luces se encienden, y un canto magnífico nos envuelve, acompaña nuestras caricias y deja paso al ritmo creciente de nuestro jadeos que, por unos instantes, reemplazan a millones de 'te quiero'. El tiempo pasa, dicen, pero siempre perdurará el amor verdadero.
sábado, 22 de abril de 2017
¿Lo de siempre?
Sintiendo que las pequeñas costumbres, esos actos cotidianos que se repiten habitualmente para dar sentido a la palabra monotonía, devoraban los sueños, masticaban las ilusiones hasta hacerlas desaparecer. Pero hoy, hoy ha sido diferente. Mientras cambiaba las llaves de pantalón y preparaba la ropa de trabajo para el día siguiente, he sentido la extraña sensación de que este pequeño acto cotidiano adquiría especial relevancia, pues cierto sentido premonitorio sin explicación evidente y racional, me decía que, muy pronto, todo iba a cambiar, que estos pequeños hábitos iban a pasar a formar parte del recuerdo y, tal vez, un poco más tarde, del olvido. Así que los hice con especial atención, con la cámara lenta de la vida, anotando cada pequeño detalle en mi memoria, fijándome en lo que nunca antes me había fijado, sintiendo el presente densamente, cierta peculiar intensidad hacía crecer mis sentidos y parecía estar, sin saberlo con total seguridad aún, despidiéndome de cierta cotidianidad. Lo de siempre va a dejar de serlo.
domingo, 2 de abril de 2017
Alas invisibles
Percibo su movimiento en ti y, aunque no las veo, son un símbolo para mí. Símbolo de la libertad del amor que nos lleva más allá de la realidad y a través de los sueños a ver lo invisible, a sentirlo, a percibir la presencia del querer, a palpar sentimientos maravillosos, a degustarlos y a olerlos. Oigo el aleteo de tus alas invisibles, mi piel se eriza, un leve cosquilleo siento y el sabor de tus besos se aposenta en mi paladar sin todavía tenerlos. Los presiento. Son besos que me adelanta tu aleteo que no veo solo porque te quiero. Y esta ligera brisa que resbala por mis mejillas son de tus maravillosas alas las caricias. Y es de nuestro amor invisible símbolo las alas que lo hacen visible en estos instantes de inusitado placer, cuando oigo tu voz sin que estés, y, aún en la distancia, tus besos se me estampan en los labios y me elevo para que las nubes me regalen tus abrazos, y tu rostro veo dedicándome sonrisas que son brisas que tus alas invisibles provocan con su movimiento, y con el corazón puedo ver este amor que saboreo, huelo y siento cada vez que percibo tu mágico aleteo.
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