jueves, 23 de agosto de 2018

Para conocer

Si quieres conocerme piensa en mí como si fuera otra persona. Olvida lo que crees saber, borra lo imaginado, desecha lo supuesto y descubre lo puesto, sí, lo puesto en mis actos; anota las coherencias y similitudes de ellos y no te agarres a las excepciones porque son un clavo ardiendo. Si quieres conocerme atiende más a mis palabras escritas que a las dichas, quédate más con los silencios que con las contestaciones rápidas. Si quieres conocerme descubre cuando aparecen las sonrisas y a qué se deben, observa cuando mi mirada se pierde y mis ojos brillan, asómbrate con mis asombros y razona el porqué de esa lágrima recién nacida. Si quieres conocerme intenta ser yo por un día; descubre tus reacciones, compáralas con las mías, ¿sonríes donde yo sonreiría?

martes, 31 de julio de 2018

La vida, y no te das cuenta

Puede que ahora, te digas en un futuro al contemplar esa foto que, por azar o por una simple limpieza de tu ordenador, te lleva hasta un recuerdo que creías borrado, y no sabes si ha aparecido primero esa ligera sonrisa o la lágrima que la humedece, sepa lo que es el arrepentimiento. O puede tal vez que nunca te des cuenta de nada y sigas saltando de mirada en mirada, buscando incansable lo que siempre rechazas, soñando con antojos que abarrotan la nada; si llegaste a la foto, no sé ya si en un futuro, lánzala a la basura, no pienses, sigue soltando tus hueras carcajadas donde los nervios se disparan.

Todavía queda algo que dar

No será a ti que huyes de mí como si fuera un incendio, que desconoces mi nombre pero buscaste mi sexo. Sí, todavía me queda algo que dar, pienso, y después de un rato pensando, he pensado que me queda creación por dar, me queda mucho amor, me queda imaginación, mucha además, porque todos los días crece. Me quedan pensamientos, unos por perfeccionar y otros por nacer. Me queda tiempo, no sé cuánto, pero seguro que parte de ese tiempo podré pasarlo contigo, o a lo mejor todo; tendré que pensarlo. Imagino que sí, que todo mi tiempo es tuyo, incluso imagino que el tiempo no existe y, la verdad, que estando contigo no me hace falta tiempo, ni siquiera espacio, estando contigo pienso que nos estamos fusionando, y es entonces cuando pienso que ya no tengo nada que dar, pues ya no soy yo, somos nosotros, nosotros en plena fusión, un nuevo ser de doble corazón, un ya no sé qué soy pero me da lo mismo de lo bien que estoy.

viernes, 20 de julio de 2018

El descubrimiento

Me veo desbordado por acontecimientos inefables que andan a mi alrededor en todos los sentidos. De alguna manera que no entiendo pierdo el conocimiento aunque sigo estando consciente, con los ojos abiertos pero la mirada perdida. Tal vez solo haya perdido parte del conocimiento porque percibo un atisbo de respuesta acercándose, puedo olerla. Y esos pequeños detalles que conseguían dibujar media sonrisa en mi rostro de estatua internáutica se llenan de importancia, y un cartel de luces fosforescentes parpadea en mi mente como en la entrada de un club nocturno, y en ese texto que va y viene, que te grita en silencio con su luz chillona, puede leerse: esto es ser feliz.

domingo, 24 de junio de 2018

El abrazo

Esa sensación de tiempo perdido que se disipa en unos versos leídos en una tarde de domingo veraniega que me tiene en calzoncillos aposentado en una silla mientras un contrabajo me hace cosquillas, también veraniegas, por qué no decirlo, es la que me embarga y me desarma, fundiendo mis sentidos, dejando mi corazón desnudo, dispuesto a un abrazo de similares características, a un abrazo tuyo, donde tu respiración deja grabada en mi hombro una melodía que incita al bamboleo, un estado apacible que ahora, no sé por qué, es lo que más deseo, y muevo mi cuerpo para que tus dedos quietos me acaricien por entero. Puede que todo sea un estrago más del calor, o puede que no, solo sé que te quiero. Y aunque sea un abrazo imaginado estoy sudando de placer, reconfortado, me sigo moviendo, me acerco a tus labios, y su humedad canta en silencio junto a los míos mientras seguimos bamboleando. Nunca un tiempo perdido fue tan bien aprovechado. Abrázame en tus sueños, mantenme siempre a tu lado.

lunes, 16 de abril de 2018

De la piel al corazón

El viaje de una auténtica caricia se inicia sin ninguna razón. Tal vez el comienzo sea la valentía de un instinto, la temeridad de un deseo oculto, la osadía de transformar un instante en placentero. Pero eso es solo el principio. Si la caricia continúa el viaje, pasará por el pensamiento, activará la imaginación, proyectará un futuro con diferentes desenlaces, originará un recuerdo para la posteridad.Los poros se abrirán, al igual que las expectativas, se erizará el vello, cierto calor agradable aparecerá en la zona acariciada. Todo ocurrirá en el instante de realizarse la caricia. La respiración se acelerará, el pecho se ensanchará, el corazón bombeará más sangre para recibir a la nueva caricia que, como una hoja en otoño, se deslizará en un vaivén acompasado hasta aposentarse en el mejor de los escenarios, en la caja fuerte de sentimientos más segura, en el hogar perfecto para una caricia tuya, en el final de trayecto idóneo: corazón.

miércoles, 11 de abril de 2018

El vuelo de un alma

Lo estoy observando desde el pensamiento donde se confunden los recuerdos y, a la vez, mis ojos pueden verlo en algunos gestos. El vuelo de un alma zigzagueando entre las chiribitas de lo cotidiano. Hay que estar muy atento para percibirlo, o tal vez muy despistado, todo es tan parecido que la concentración despista. Aturdido de realidad repetida y manipulada, no sé cómo, consigo vislumbrar el vuelo de un alma y, otra vez, en mi interior, todo está en calma. La cáscara se resquebraja y se desborda, con densa lentitud, el amor al unísono del vuelo de un alma.