domingo, 31 de marzo de 2024

¿De dónde viene el amor?

No hay nada que venga de nada, que es muy parecido a decir que todo viene de algún sitio, que todas las cosas tiene una causa. Yo quiero saber de dónde viene el amor, el nuestro en concreto. ¿Surge de una necesidad? ¿Es la belleza del otro la que nos engatusa por así decir? He oído que vemos a personas muchas veces y nunca significaron nada, pero un día, sin saber por qué, nos enamoramos, hay algo distinto, las circunstancias son diferentes o tal vez nosotros, que somos seres cambiantes por naturaleza. Hay algo invisible a los ojos que hace que todo sea distinto, como un interruptor que, al accionarlo, ilumina toda le estancia y todo brilla para nosotros. Pero yo creo que el amor viene de otra manera. Hay un germen, una semilla oculta en todo. A veces veo a una persona y pienso, será mi amigo, lo presiento. Y cuando eso ocurre y acierto, son amigos para siempre, y los quiero. Pienso que es el espíritu o el alma la que capta la esencia amorosa futura. Hay un algo que nos embelesa, que nos cautiva y va creciendo con el tiempo y, si las acciones acompañan, el amor crece, pues es regado por todo lo que acontece. Podría decir que el amor viene de las entrañas, y de las estrellas, de otro mundo y del centro de la tierra. Y siempre acertaría, pues el amor es un embrujo, un torbellino que se mezcla y nos envuelve, un cosquilleo permanente, un placer inmenso al verte, al oírte, al sentirte, al pensarte, un gozo sólo de nombrarte. ¿De dónde viene el amor? De todas partes, de tu ombligo, tu sonrisa, de tus gestos, de tus curvas, de tus pezones que me hablan de sensaciones futuras.

El despertar

Se despertó. Estiró brazos y piernas, retiró las sábanas, puso los pies en el suelo. Se miró al espejo mientras se aseaba, buscando reconocerse. Desayunó. Leyó el periódico, oyó la radio, vio la televisión. Todos coincidían. Estaba informado y dispuesto para afrontar el día. Salió a la calle. Nada era igual a las informaciones recibidas. Asustado, creyó que estaba sufriendo una alucinación. Se frotó los ojos. Todo seguía siendo difererente a las informaciones recibidas. Llegó a la conclusión de que le mentían. Se despertó. Procuró fijarse en todos los detalles de lo que veía. Todo había cambiado. Las informaciones recibidas habían caído como las sombras de la caverna. Se despertó, había salido a la luz del día, la verdad se mostraba distinta a como se la habían contado. ¿Por qué mentían? ¿Qué querían conseguir manipulando? ¿No se daría cuenta todo el mundo de que mentían? No, era evidente que no. La información era nuestro modo de vida. Así actuábamos como ellos querían mientras nos mantenían dormidos. Pero se despertó. Aunque debía andar con sigilo. Ya nada sería lo mismo.

sábado, 30 de marzo de 2024

La golondrina

Soy una golondrina que va escanciando endorfinas pues no se venden en la esquina. Flotan en el aire como dulce vitamina, se posan en el agua, las respiras, se cuelan por tu piel activando tu sonrisa. Soy esa golondrina rebelde que va plantando las semillas en la vida de la gente, semillas de alegría, amor, felicidad, que cada uno debe cuidar y regar, alimentar con cariño, con la sonrisa del niño que somos, que fuimos, que seguimos siendo a pesar de los lamentos que van surgiendo por el camino. Vuelo entre nubes y entre sueños, y allí donde hay dolor aparezco y suelto mis endorfinas para que cumplan su cometido y hagan de nuestras vidas un placentero asunto, para estar contigo unos eternos segundos y generar el amor más profundo que haya habido en el mundo. Soy una golondrina que ha generado manada y ahora vamos en bandada revolucionando el mundo, y en cada aleteo soltamos las endorfinas, la gente extiende sus brazos, las absorbe en sus cuerpos desnudos y fornican las personas, las plantas y, como no, las golondrinas que empezaron el asunto. Cuánto amor, vamos, no pierdan un segundo.

Ser instantes de amor

¿Cuánto dura un instante? A veces unos segundos, unos minutos, no sé, no está claro. ¿Y si lo pluralizamos? Esperar unos instantes, instantes de placer. Pero todo es relativo. Nuestra vida es corta si la comparamos con la historia, con el mundo, con la humanidad. Nuestra vida es un instante entonces. Como gotas de lluvia, instantes de vida. Y lo más hermoso de la vida es el amor, por eso quiero ser instante de amor. Juntarme con otros instantes, como gotas que forman un charco, un río que ensancha su caudal, seres de amor con plena conciencia de ser componentes de algo más grande, partícipes del amor que se expande tanto o más que el universo, pues el amor es un poema compuesto de varios versos, multiverso. Hay otros instantes pero están en este, el amor los entrelaza, se fusionan y se expanden. Qué maravilla ser un instante de amor de algo tan grande. No es fácil en este mundo transformarse en sonrisa, ser caricia, volverse beso o verso, hacer del amor multiverso siendo un instante converso, cóncavo o convexo, mejor con beso. Ser instante de amor, y sólo eso.

En el cuerpo

Hermoso y desnudo busco el asidero del espíritu, en las curvas de tu cuerpo, el espíritu es tu contorno, lo que acaricio con placer y con esmero. En la habitación del mundo te veo, sonriendo en la ventana digital. Por las noches tu espíritu analógico aparece a mi lado, recuperamos el tiempo, secuencias de amor soñado se plasman, como es lógico, formando un placer caledioscópico. Un aura dulce surge de cada uno de tus poros, flotando en el espacio y creando mundos sonoros. Unas velas encendidas aparecen formando un camino de tu vera a la mía, es la ruta de nuestros destinos, que se buscan, que se encuentran, que comparten de la vida su alegría. Nuestros cuerpos se contorsionan producto de la emoción, un sentimiento se forma como una seda vaporosa, cubriendo los cuerpos con una esencia de amor, todo sonríe, brilla el placer, arde la noche, surgen estrellas del contacto de nuestras pieles, huele el amanecer ti. Abrazado a ti vuelvo a sentirme vivir.

La sirena

Salí a bucear por la ciudad festiva. El cielo parpadeaba, ahora sol, ahora nubes, luces, sombras, brillos, claroscuros. Se formó un corro en la plaza. Un grupo de sirenas bailaba y mostraba sus encantos. Me acerqué mientras se iban emparejando. Cuando llegué todas las sirenas tenían pareja. No sé por qué pero me quedé. Surgió entre las sombras una sirena con bigote, gordita, peluda, sonriente; dio varias vueltas a mi alrededor, embelesándome con sus bailes. Me dijo algo gracioso al oído, me dio la mano y desaparecimos en las páginas de un libro abierto. El aire movía las páginas. Aquí es, me dijo. Soy la sirena con bigote y juntos vamos a escribir la historia más importante de nuestras vidas. Me acomodé en el párrafo dispuesto a disfrutar de sus encantos, mientras movía sus curvas le dije: como te cimbreas mi hermosa sirena bigotuda. Y por unos instantes desaparecieron todas mis dudas.

jueves, 28 de marzo de 2024

Sin explicación

Somos seres que buscamos el sentido a todo, más que nada a la vida y, posiblemente, tanta explicación no sea más que un constructo apaciguador, porque vivir, sentir sin explicación nos perturba, nos altera. Fijémonos en el amor. Aparece sin darse uno cuenta, nos agita el interior, nos excita sobremanera. Un torbellino que pone la normalidad patas arriba, y la vida de mierda ahora es una vida bella. No hay percance mundial que cambie nuestra sintonía con el ser amado. Nuestro entorno se ha encapsulado, una burbuja nos lleva flotando por donde antes, como todos, íbamos caminando. Dormimos en una nube, surfeamos la vida en la cresta de la ola, somos la espuma de la cima, fragmento de eternidad, orgánico amor, mágico cuerpo hecho flor. Sin explicación a múltiples cambios continuos seguimos guiados por el torbellino. Todo el dolor permanece ahora en el olvido. La vida tiene una nueva fragancia, un sabor a plenitud, a abundancia, cualquier detalle cobra un sentido mágico e inesperado que nos sorprende a diario. Tal vez sea la acitud lo único que ha cambiado, puede que un hado me haya rozado, tal vez un hechizo, un encantamiento, pero por que insisto en explicar este goce, cuando sólo he de disfrutar lo que a mis manos se acerca, el cariño, la caricia, el roce. Sin explicación, amar es el camino, amor es el destino, la función, lo que mi cuerpo pide, lo que mi alma da, la canción que me cantas al despertar.