Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
viernes, 15 de febrero de 2008
Personalmente yo no me lo trago
Toda esta buena conciencia adquirida a última hora, las promesas electorales, el politiqueo acentuado de campaña electoral que parece eternizarse. ¿Cuándo fue la última vez que no estuvimos en campaña? Y, aunque no tenga nada que ver, ¿por qué usamos la palabra payaso en sentido despectivo? Enciendo el televisor y aparecen los candidatos cotorreando, en todas las cadenas, a cualquier hora del día. Quito el volumen. Los veo hablar pero no entiendo lo que dicen. Agradezco a mi entendimiento su falta de potencial momentáneo. Y si hubiera oído algo, personalmente yo no me lo trago. Y otro día hablaré de las proteínas.
jueves, 14 de febrero de 2008
Si quieres un día enamórate
Pero, por una vez, que no sea de ti mismo. Sé madre soltera, lechuguino de diseño, seguro que también tienen un día, pero si te enamoras, bola extra. Hoy es el día. Corre, aún estás a tiempo, todavía quedan unas horas, no será el día completo pero terminarás enamorado. Es la oportunidad que esperabas. El sueldo no te lo van a subir, tu mujer no va a volver, y si no se ha ido seguirá poniéndote los cuernos, ¿ah, que no lo sabías? Saberlo o no no cambia las cosas. Enamorarse sí. Todo se transforma, nada ha cambiado pero todo es diferente, no sé si me entiendes, voy muy deprisa, ni lo sueñes. Corre, agarra el día y celébralo como se merece. ¿Suena interesante? Sí claro.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Veo perros muertos
Y no se trata de la secuela animal de El sexto sentido, no señor. Es mi bendita ocupación matinal. Veo perros muertos, ¿y qué? Los recojo y me los llevo del sitio donde han vivido. Soy el transportador, soy puro trámite. Soy el hombre que recoge perros muertos. Los animales me miran mejor, las personas no. Es un trabajo, aparentemente, muy fácil y muy engorroso, o por lo menos eso piensan algunos. Según de que animal se trata y las condiciones en las que se encuentra, todo menos fácil. El engorro viene por el enfrentamiento constante con la muerte. A casi nadie le gustan las cosas muertas si no son para comer ni para tú ya me entiendes. El olor puede llegar a ser nauseabundo y la mirada de un perro muerto puede causar el mismo efecto que un gancho de izquierda en toda la cara, zas. Pero, de pronto, tienes toda la vida de un ser en tus manos, contenida en ese cuerpo. Sientes curiosidad y abres la bolsa, para ver su cara, para conocer su raza, para, cuando ves sus ojos, ver su vida en una ráfaga, entablar una relación muy rápida, ya casi no hay tiempo y además está muerto. Lo lanzas al camión y le dices con el pensamiento que lo mantendrás en tu recuerdo. Unas sonrisas flotan, y fueron de un cuerpo, y a por el siguiente me voy yo hasta que el mío aguante. Una sonrisa brota de un cuerpo, soy el hombre que recoge perros muertos.
lunes, 11 de febrero de 2008
Tu risa reconforta a los muertos
En un verso de Octavio Paz he recibido un mensaje de Verónica. Se trataba de la primera parte. La segunda parte vino en una frase de Miguel Delibes: ¿Dónde te pondremos que no te cague la mosca? La mosca puede, querida Verónica, aunque preferiría que fuera el perro. Y la tercera y última se aposentó en una frase de Wilde: El descontento es el primer paso en el progreso de un hombre o una nación. Gracias Verónica. Y en vez de nos vemos, mejor nos sentimos. Delillo me dice que lo que estoy preparando es un enfrentamiento con la muerte. Todo ello es verificable. Nada de ello es cierto.
sábado, 9 de febrero de 2008
Grupo
La diferenciación y el enfrentamiento son su finalidad básica a largo plazo. Nos sentimos cobijados por nuestro grupo, nuestras creencias, nuestras costumbres, y tendemos a pensar que lo de fuera es ajeno y hostil. Tenga la idea que tenga, por muy descabellada que sea, siempre voy a obtener las palmaditas en la espalda de mi grupo, una de las experiencias más engañosas y aborrecibles para quien pretenda tener dos dedos de frente. Después de cimentar nuestro grupo a base de este tipo de chorradas empezamos por confundir conceptos tan importantes como amistad y nos transformamos en los guay y enrollados de hace bien poco. Empieza aquí nuestra apariencia de lo que no somos que nos acompañará hasta el fin de nuestros días. Dar el pego parece ser la consigna nunca dicha y siempre asimilada. La generación AF se desinfla y yo me muero un poco por dentro cada vez que me encuentro con un grupo.
martes, 5 de febrero de 2008
Guay y enrollado
Una de las grandes plagas de fin de milenio que nos sigue acompañando en el principio de éste. Sinceramente, lo peor que le puede pasar a una persona es que la califiquen así: guay y enrollado. ¿A qué sabe guay? A estas alturas ¿quiere decir algo? ¿Es bueno? ¿Una persona enrollada es algo así como una persiana? ¿Se desenrollan los enrollados? ¿Ser guay es que te sigan el rollo? Pero que te sigan el rollo es que te sigan la corriente, como a los locos, que te digan a todo que sí, que te den palmaditas en la espalda. Los auxiliares psiquiátricos, por ejemplo, tienen que ser muy enrollados ¿pero son guay? No se puede tener todo en esta vida. Son enrollados pero no son guay porque son útiles. Una de las características de los guay-y-enrollados, y creo que es la principal, es, que si no existieran,todo seguiría igual o sería un poco mejor. Por cierto, guay y enrollados ecologistas y comprometidos sociales hay para parar un carro.
lunes, 4 de febrero de 2008
Recordando a Verónica
No sé por qué me acuerdo ahora de mi amiga desaparecida en el tiempo que funde y que confunde a los niños como Verónica y yo con supuestos conceptos definitivos como muerte. Creo que ha venido al más acá para conocer el blog. En sus años de vida terrestre lo más parecido que conoció fueron los blocs y Camarón. Regentó el bar Garibaldi en Lleidakutre (apelativo cariñoso de Verónica a su ciudad natal) y vivió muy deprisa tres o cuatro vidas. Fue puta y funcionaria, pero lo de funcionaria lo mantenía en secreto por un pudor insondable a simple vista, escucha, o incluso en la ducha. Verónica te mando un saludo junto con la canción Across the universe de los Beatles que la Nasa se ha empeñado en poner en vez de Camarón. Espero con ansia tus comentarios interestelares.
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