Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
viernes, 5 de abril de 2024
La nube
Creo que lo que tuve fue un sueño, aunque no estoy muy seguro. Me sentía desbordado por el amor y sólo podía demostrarlo con palabras, pues la persona que quería estaba lejos. La distancia es una barrera que sólo la magia podía romper. Un pensamiento surgió con furia enamorada de mi corazón: quién pudiera ser nube. Las ventanas se abrieron y una corriente de aire revolvió todo con fuerza. Cuando me quise dar cuenta había salido disparado por la ventana, como si algo muy poderoso me absorbiera, adquirí velocidad inusitada hasta que paré de repente. Todo era azul y yo, una nube. En seguida me acoplé a mi nuevo estado. Me junte con otras nubes y viajamos, haciendo rodar el mundo en un cielo azulado. Las otras nubes me dejaron solo y supe que había llegado. Fui descendiendo y allí estabas tú, tumbado, tomando el sol, desnudo, tu cuerpo caliente y reposado. Descendí hasta rozarte, abriste los ojos y te abrazaste a mí, como un niño a su peluche, disfrutando ambos. Ser tu nube es lo que siempre había soñado, notar tu contacto, besar tu desnudez al completo, amarte tanto.
jueves, 4 de abril de 2024
Queridos niños
Puede que parezcáis adultos por fuera pero sé que, en lo sustancial, seguís siendo niños. No importan la calvicie o las arrugas o eso kilitos de más porque todavía conserváis las ganas de jugar. Va pasando el tiempo y uno no deja de ser niño. La sociedad intenta por todos los medios que te conviertas en adulto, pero tú lo conviertes en un juego, como el sexo, que también parece algo adulto o de mayores, pero para ti siempre ha sido algo divertido y, como todos tus juegos, lleno de amor. Porque cuando juegas a un juego, cuando te lo inventas, porque los inventados son los mejores, lo haces con la mayor de las convicciones. Tu cuerpo puede parecer adulto, pero no, sólo forma parte del juego de ser adulto, tú sigues siendo un niño, un niño que quiere ser feliz, que ama a los otros niños, a sus amigos, y que quiere seguir jugando con ellos. Queridos niños, sé que, si me zambullo en vuestra mirada, podemos comenzar a tener un juego maravilloso en el pensamiento, encontrarnos en el mundo de fantasía, vivir nuestra propia alegría, construir un mundo diferente, pleno, lleno de cooperación y amor. Que así sea. Comienza el juego.
¿Todo el mundo puede tener su opinión?
Creo que no, a pesar de que hoy nos están abocando a tener una opinión sobre todo sin apenas conocimiento alguno sobre lo que opinamos. Parece que opinar sobre todo es ser libre, es la norma en las redes sociales, cualquiera puede opinar y eso no es verdad. Decir chorradas sobre cualquier tema no es opinar porque la opinión es una valoración, ¿cómo se puede emitir una valoración o juicio sobre algo que se desconoce? No tiene sentido. Acribillamos al conocimiento, a la humildad y a la verdad y entonces emitimos ese engendro al que nos ha dado por denominar 'opinión' para auto engañarnos por enésima vez. Todo el mundo puede tener su opinión, repite muchísima gente en las discusiones, e incluso te dicen después de decir una vaciedad, respeta mi opinión. No contentos con decir una tontería quieren además que la respetes. Faltan al respeto a muchas personas constantemente pero exigen que respetes su opinión. Pues no, se respeta a las personas y no a las opiniones. Porque una persona a la que tienes que respetar puede tener una opinión de mierda. Y cuando se hace una valoración de algo que se desconoce suele pasar eso. Toda persona manipulada tiena opiniones sobre temas importantes que le han sido inoculadas por los medios pervertidores del sistema. Así es como funciona. Se repiten opiniones que van calando en los manipulados, un falso argumentario que, a primera vista, parece que tiene sentido y que ha sido corroborado por supuestos expertos que, en realidad, son sicarios de la perversión informativa, de la noticia falsa que se extiende como un virus y, por arte de birlibirloque, acaba transformándose en perogrullada. Y aquí termina este circunloquio que no es otra cosa que mi opinión dada.
miércoles, 3 de abril de 2024
La alegría es el triunfo
Porque no se puede competir por la alegría. El éxito en una competición puede dar satisfacción, momentánea siempre, pero la alegría es producto de la cooperación, incluso con uno mismo. La alegría es compartir lo bello, y no sólo eso, hace que el mismo compartir se torne bello. A mí me ocurre que, si estoy solo, y alcanzo unos instantes de alegría, necesito escribir, describir lo que he sentido y, por otro lado, hacer que lo escrito haga perdurar mi alegría; hay una simbiosis que reporta una continuidad de la alegría vivida. Y ese es mi único triunfo. Un ser que ama, en eso me he transformado. Y, a veces, sin querer, la alegría hace su aparición: un rostro que me sonríe, un amigo que me devuelve el amor con creces, porque el amor de los demás siempre es mayor que el mío, con más fuerza lo siento, unas risas compartidas, un abrazo intenso que perdura en el tiempo, el recuerdo de mi madre dándome un consejo que me salvó la vida, y tantas y tantas cosas conforman mi alegría que siento que habito en el triunfo más profundo, una nebulosa placentera que en volandas me lleva unos segundos que, en mi corazón, es la eternidad de otro mundo que ha venido a susurrarme que la alegría es el triunfo.
martes, 2 de abril de 2024
Cosas que no se pueden
No se puede caer bien a todo el mundo. Podemos desvivirnos, intentarlo y, quién sabe, incluso que nos parezca que lo hemos conseguido, pero, si lo pensamos bien, ya no nos caeremos bien a nosotros mismos y, sinceramente, ese es el primer síntoma de que la cosa no funciona. Después todo va de mal en peor. Otra cosa que no se puede es vivir sin trabajar. Aunque no lo descarto y, además, sea uno de mis sueños, e incluso diré más, he trabajado lo menos posible pero siempre he trabajado. Discutir con un imbécil. No se puede porque acaba uno discutiendo consigo mismo, y, por supuesto, discutir con un imbécil es contraproducente. No argumenta, están llenos de certezas, todas falsas, pero muy convincentes para ellos pues no necesitan de ninguna explicación, solo alguna frase como lo que yo te diga o lo sé de buena fuente o lo dijeron en la tele. Con ellos no hay discusión, es otra cosa; o te ríes y les das la razón o puede terminar en una pelea verbal. Dejar de beber y salir de fiesta con la misma gente que antes bebías; no se puede. Tú te aburrirás como una ostra y ellos intentarán hacerte beber aunque solo sea un chupito. No se puede. Tener un gobierno decente; no hay manera, no se puede. Separar corrupción y política; diferenciar entre iglesia y estado; que todo el mundo pague impuestos; volver a la república. Perder la ilusión de que las cosas que he mencionado aquí diciendo que no se pueden puedan llegar a realizarse algún día.
lunes, 1 de abril de 2024
Historias
La escritura hace el mundo habitable, el mundo que soy yo, mi cuerpo. Todas las historias que llevo dentro las sentirás cuando me acaricies porque están escritas en mi piel sin yo saberlo y saldrán a la luz con tu roce perfecto. Historias que solo he pensado o ni siquiera eso, historias que están hibernando, en un estado durmiente, historias larva. Muchas de estas historias son fantasmas que me están rondando, que me buscan, dándome pequeños toquecitos en el hombro, me susurran al oído: aquí, estoy aquí, vuélveme tinta, plásmame, haz que viaje por el mundo en un barco de papel, donde las velas son páginas que visto para que me desvistan con los ojos los desconocidos que ansían el misterio, que quieren resolverlo, leer lo que todavía no ha sido escrito. Otras son deudas que he contraído pues me las he auto impuesto y, a pesar de procrastinar, algún día verán la luz aunque sea en un lúgubre cuaderno. No nos damos cuenta pero somos seres de historias hechos, con recuerdos que son pequeñas historias que mantienen amores vivos, con ilusiones que son historias futuras que ocurrirán o que caerán en el olvido. Cada día un capítulo, instantes que son anécdotas, percances, aventuras, el amor en una historia, que se repite, que se transforma, que va dando vueltas en esta noria que es la vida, un cuento, mi historia.
El pájaro en la tormenta
Escribo sobre el amor pero estoy solo. Puede parece contradictorio, pero no lo es. Llegué solo aquí, al mundo y, también, amo la soledad. Pero de eso no quiero hablar ahora. Pienso, escribo, me relaciono, y, como casi todos hacemos, a veces parezco lo que no soy. O tal vez sean las conclusiones que sacan los demás de lo que escribo o de las fotos que ven. Intento sonreír cuando me hago una foto pero no significa que esté siempre sonriendo. Lo que intento decir es que no se puede juzgar el todo viendo solo una parte. Llevo años buscando la tranquilidad, la calma y solo hallo momentos fugaces, fogonazos, chispas de calma que se diluyen muy rápido. Y si me intento definir, no soy solo un hombre que ama, un ser en paz producto de la armonía del mundo, no soy lo que pienso ni lo que hago, soy el pájaro en la tormenta, esquivando rayos, sufriendo el aguacero, calado hasta los huesos, aleteo sin fuerzas, me pierdo en una hoja en blanco, ahogado en la angustia, en la repetición diaria, busco, desesperadamente, el asidero del amor, aunque sea a distancia, busco también las palabras y casi siempre elijo la inexacta. El pájaro en la tormenta, no tiene temas para escribir, huye del dolor, teme al futuro y también al pasado y, aunque no puede retroceder, a veces da vueltas sin sentido, perdido, aturdido, intentando cooperar en un mundo competitivo. Sacudo mis alas en medio de la tormenta, sin miedo, y mi mente viaja al interior de mi corazón mientras vuelo entre rayos y centellas. Ahí están mis seres queridos, mis amigos, mis amores, todos los juegos que jugué de niño, las flores de mi madre, los sueños de un don nadie. Soy el pájaro en la tormenta y, aunque empapado, sigo volando sin niguna certeza. Las dudas son mi existencia y el amor, lo que me da paciencia.
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