domingo, 20 de noviembre de 2016

Palabras

Tus palabras, que para ti, como del cigarrillo el humo, se disipan en el viento, se tatuaron en mi cerebro. Las frases que de ti huyeron pernoctan ahora en mi lecho. Una historia de amor construida con palabras y un oído ingenuo que con ellas su corazón incendia. Pero el amor no son solo palabras, es también distancia, ausencia, dolor, una construcción de lo mejor con pequeños sinsabores, un no sé qué esencial que me incita a vivir en colores. Por eso sigo escuchando todo lo que me dijiste, y el amor que esas palabras generaron es el que ahora me viste, la fruta prohibida que tus frases cantadas me regalan cada vez que mi desnudez se baña en tus palabras. Un amor que calienta, que se extiende, que alimenta y que, sobre todo, sorprende que con unas pocas palabras recordadas, el amor siga creciendo, dentro de mí conversando y a mi lado latiendo. Palabras que engatusaron al inexperto son ahora palabras sabias a fuerza de ir repitiendo con la paciencia de un santo, con la alegría de un niño, con el amor enorme que ahora siento al pronunciarlas e incluso solo al pensarlas, una epifanía feliz ocurre, y esas frases tan manidas son ahora las caricias que en mí se infunden. Palabras que antaño solo fueron sombra ahora son la forma que me reconforta, y ya la ausencia no importa, ni el dolor, ni la distancia, solo las palabras importan, las palabras de amor que a diario me abordan.

domingo, 30 de octubre de 2016

La soledad que aguanto

Cada día es mayor. Voy descubriéndome, adquiriendo conocimientos, disfrutando de pequeños logros personales con los grandes logros de otros, absorbiendo, en definitiva, la cultura, el conocimiento, la ciencia del mundo, la sabiduría que recorre la historia. Todo lo mejor ocurre en soledad aunque no nos demos cuenta, porque en mi soledad sigues estando tú como la persona que más cuenta, tu amor sigue creciendo en mí, el recuerdo y la imaginación cubren tu ausencia y, aunque en soledad, disfruto tu presencia. Mi corazón rememora tus palabras y mi pensamiento siente tus caricias y en esta soledad que aguanto tu me acompañas tanto, tanto, que se aglomeran en mi las alegrías, y, permaneciendo solo, disfruto de múltiples compañías. La música me viste y las lecturas me cantan, los pensamientos caminan conmigo y los proyectos danzan, la imaginación crea mi vida futura en esta soledad tan acompañada. Puedo oír tu voz y reproducir tus palabras que cada día se hacen nuevas pues nueva es la sensibilidad que las atrapa, al vuelo, sí, al vuelo en esta soledad que ameniza mi vida y armoniza mi alma. Y es esta soledad que aguanto la que me libra del espanto, y hace que mi amor crezca tanto, tanto, que si cierro los ojos siento el calor de tus brazos.

domingo, 16 de octubre de 2016

De nuevo

Otra vez me despierto con ganas de ordenarlo todo. Otra vez creo que es posible que aquel amor perdido pueda resucitar. Otra vez, henchido de ganas de cambiarlo todo, recorro la habitación con un cuerpo nuevo y, con ojos nuevos, vuelvo a decorar la imaginación con fantasías y propósitos recién nacidos. Otra vez es domingo. De nuevo un día entero para reconstruir una vida, para pensar que todo puede ser mejor, para soñar con que el amor aterriza a mi lado y, de la forma más natural, toma mi mano, caminamos, nos conocemos en silencio, construimos juntos un templo invisible de besos que abriga nuestros humildes deseos de libertad. Otra vez dos cuerpos que se regalan caricias, que se abrazan en el mundo, que se achuchan en la historia, otra vez el amor inunda toda mi memoria. Otra vez es domingo y, como un niño, cambio las cosas de sitio, retiro el polvo, ordeno un poco, escucho música, bailo y sonrío. Otra vez, de nuevo es domingo y respiro amor, bebo cariño, sorbo a sorbo, se me ordenan las ideas, se me limpia el corazón y mi cara se alegra porque unos besos soñados se han aposentado en mis labios otra vez de nuevo en domingo.

martes, 4 de octubre de 2016

Las alas del entusiasmo

Me han alzado a un vuelo inusitado. Me llaman loco cuando solo estoy enamorado. Sí, enamorado, de la belleza, del conocimiento, de los sueños a tu lado, de la música del corazón, de la creación de un mundo igualitario, donde todos podamos soñar y vivir los sueños que soñamos. Las alas del entusiasmo me dirigen al sublime lugar donde la verdad ha actuado, donde la participación es costumbre y, el pensar, de uso diario. Una red de relaciones voy sobrevolando, la saludo con el pensamiento y descubro en este maravilloso diálogo la bondad del mundo que habito y en el que estoy participando. Vuelo por un cielo que, con anterioridad, mi mente ha trabajado y el conocimiento que adquiero va construyendo el mundo que quiero y al que amo. Con cada aleteo crece el entusiasmo. Todo parece perfecto porque lo es, y no estoy loco, solamente enamorado. Por eso voy a seguir volando.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Amanece

En mi corazón y todo tiene la luz de tu rostro. Enseguida mi cuerpo se anima, y en vez de saludos reparto sonrisas. Mi mirada sueña tu luz y proyecta alegría con rayos dulces como caricias. A mi paso los pájaros cantan boleros y, sin embargo, las flores bailan bulerías. Todo este sueño extraño que vivo al comenzar el día, tal vez alucinación o sinsentido, gracias al amor se compacta en armonía. Una ligera llovizna me sorprende y de las nubes caen tus besos; ninguno se derrama, todos de mi piel prenden. Voy flotando por la vida como un niño sumergido en su juego, voy soñando, vida mía, que eres lo que más quiero. Amanece en mi corazón, mi piel se tersa, mis ojos brillan, voy en tu busca desde esta orilla. Y cuando te encuentro, a tu lado me quedo, agazapado en tu pecho, abrazadito a tu cuerpo, susurrándote un cuento entre beso y beso.

jueves, 22 de septiembre de 2016

El roce del ángel

Parece común, pero tiene alma de niño. De sonrisa suave, sus gestos acarician el aire que respiro. Es un poema con piernas, un verso lindo, mucho más que un ángel divino. Verso de jóvenes besos con la edad de las caricias más bellas. De mirada cantarina, me susurra bellos boleros en cualquier esquina. El roce del ángel se eterniza en felicidad que mi vida armoniza. Sus caricias se expanden por mi piel como en un universo sin límites. Besos como versos que toda una vida recuerdas, que acompañan, que a tu lado caminan proyectando melodías, tesoros sonoros que iluminan el corazón, preámbulo de su abrazo que renueva la vida.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El cariño que me has dado

Será siempre recordado. Poco tiempo compartido, pero, no sé por qué, para mí se ha eternizado, y mucho cariño intercambiado. Tus abrazos me siguen arropando cada noche, cada vez que mi cuerpo cae rendido, cansado y solo, el recuerdo de tus caricias se materializa por arte de profundo amor y enseguida me siento mejor. La esencia de tu fragancia revolotea aún por mi olfato, me distrae, me divierte, me consuela y me anima un rato. El frote de tu piel sigue intacto en mí y mis dedos aún recuerdan la forma de cada uno de tus poros, y absorbieron el cariño del niño que llevas dentro, para escribir con caricias relatos de verdadero amor que te acompañarán siempre, sobre todo en momentos futuros de dolor. Recuerda siempre mis dedos porque ellos recordarán siempre tu piel como un lienzo de amor infinito, como una esponjosa nube llena de abrazos sin fin, como un achuchón ininterrumpido y galvanizador. El cariño que me has dado me ha fortificado y ahora me conozco mejor; ha servido como luz disipadora de dudas, como encanto que en volandas me lleva hasta la ternura. El cariño que me has dado a cada instante va creciendo, no solo en el recuerdo, también en el pensamiento y, sin saber cómo, lo vuelvo a vivir de nuevo, está presente en este mismo momento. El cariño que me has dado me tiene ahora mismo rodeado, me ilumina y yo sonrío. El cariño que me has dado sigue vivo.