Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
domingo, 31 de diciembre de 2023
Ahora sé
Que la vida son tus besos, leves, tiernos, dulces, espesos, hambrientos y, la mayoría de veces, ausentes, pensados, imaginados, soñados, pero siempre sentidos aún sin ser dados. Ahora sé que las caricias están en el aire, viajando, como olas invisibles hasta llegar a mi lado, y reconfortarme en momentos en que la soledad me deja sumido en un letargo amargo. Ahora sé que el amor que siento, que imagino y pienso, es lo que me hace seguir vivo en un mundo de dolor intenso. Que las pequeñas alegrías son el mayor tesoro, que las palabras visten mi alma con la cadencia hermosa y mi cuerpo baila en el pensamiento que me embarga en esta soledad de compañía que es mi vida, ahora sé, seguro, que la amistad que se me ofrece en la distancia está tan cerca como el aire que respiro, que mi soledad está llena de amigos y, mi corazón, su amor contiene, y este amor me proporciona un nuevo ritmo, un nuevo palpitar que hace, de este camino, un hogar, y no importa el lugar donde me halle, siempre hay alguien arropándome, un tacto que aparece entre las sombras del destino incierto, un beso que cae del cielo como la primera gota de lluvia, rozándome los labios, sedientos del amor que pienso. Ahora sé que todas las personas que me quieren están en mí, puedo sentirlas cuando hablo, cuando escribo, y cada vez que las pienso o imagino, vuelvo a ser el niño que jugaba a ser feliz, que bailaba, que cantaba, que reía en un instante que no tenía fin.
Desliz de piel
Así empezó todo. A veces es físico, otras, tan sólo imaginado, pero siempre sentido, siempre creando un mundo de relación, un amor que empieza y nunca acaba, una sensación sempiterna, alocada, maravillosa, placentera y también llena de calma. Un contacto en ese deslizar, un sentir al pasar tus dedos, tal vez, sobre mi cara, o cualquier parte de mi cuerpo que, al sentirte, se siente electrificada, un cúmulo de lenguajes transmitidos en el tacto, una caricia en mil idiomas, una enciclopedia deslizándose sobre unos poros que ya están amando, que buscan respuestas, que calman sus dudas, una piel que quiere estar siempre pegada a la tuya. Así empezó todo, un desliz de piel que vi en tu mirada, una caricia soñada que ya está en mi alma, anclada, y estoy unido por siempre a ti con un amor que empezó de la nada, y ahora es todo, y sigue creciendo, se crean nuevos universos en un inmenso poema que todos los contiene, y ese poema, su semilla, venía en el desliz de piel, ese acto de amor que me sostiene.
sábado, 30 de diciembre de 2023
Caminos de errancia
Toda mi vida los he frecuentado. A los lados de estos caminos crecen las flores del fracaso, las flores más bellas, las más amorosas, pues siempre me han acompañado. El sistema las odia, pero yo soy antisistema, por eso las he valorado como se merecen, reconozco su aporte en mi vida, me reconozco en ellas. Todo fluctúa en estos caminos, nada permanece, todo cambia. Aunque las dudas y el amor siempre me acompañan, van mutando por los caminos, van creciendo, se expanden y se encogen, palpitan a mi lado, descubren mi destino, me dan la mano. ¿Qué haría yo sin estos caminos? ¿Cómo saberlo? Ya estoy dudando, pero los amo. ¿Cómo distinguir el éxito del fracaso? ¿Merece la pena? El éxito es como una droga que te acaba obsesionando. ¿A quién sirve? ¿Quién lo ha inventado? Con lo bonito que es el fracaso y volver cada día a intentarlo. Una nueva aventura, un nuevo día. Renazco.
Familia de espíritus afines
Se acaba un año y meditaba y recapitulaba sobre los acontecimientos acaecidos en él. Ganancias, perdidas, hechos agradables y desagradables...pero lo más importante que puedo resaltar es el hallazgo de una familia de espíritus afines. Personas dispuestas al amor, a la amistad profunda y tierna, con las que compartir sobre arte, música, literatura o, simplemente, el día a día. Personas maravillosas que llevo en mi corazón y, cuando me encuentro mal, sólo tengo que pensar en cualquiera de ellas o en todas para sentirme mejor. Esta familia de espíritus afines me lleva en volandas por la vida, me sostiene sentimental y anímicamente, me hace descubrir lo mejor de mí y la quiero mucho. Estos espíritus están distribuidos por todo el planeta porque nuestra afinidad no tiene fronteras. Disfruto sabiendo de ellos, viendo sus progresos, verlos felices me hace feliz a mí también porque son mi familia. No importa el idioma que hablen, ni la edad, ni el físico, su máxima belleza está en sus espíritus, en el amor que compartimos, en la alegría que siento de llevarlos en mi corazón, en el pensamiento y también en el espíritu. Y gracias a mi familia de espíritus afines nunca estoy solo.
viernes, 29 de diciembre de 2023
Todo me afecta
Todo me afecta de forma inusitada en las relaciones humanas. Poseo una sensibilidad extrema que requiere cierto tiempo para asimilar las controversias, las contradicciones, las respuestas del género humano hacia mí. Las negativas me duelen más y su asimilación me cuesta más tiempo. Las respuestas aparentemente positivas las recibo con gran alegría, sin creer que puedan ser mentira o, simplemente, siendo exageradas. Mi confianza, como mi sensibilidad, es extrema. Mi perdón también. Pero, como todos, tengo un límite. Aunque si he de ser sincero, no sé dónde posicionarlo ni como catalogarlo. Tal vez sea un límite elástico y olvidadizo. He conseguido dominar ciertos impulsos levemente. Me enerva bastante la gente que dice que no le importan los comentarios de los demás cuando sabes que no es cierto. También me disgusta la gente que dice haberse hecho a sí misma, esos dioses humanos que parece que nunca han necesitado a nadie son, en realidad, los más necesitados, los que se agobian con la soledad y se ahogan pensando. Así que a pesar de que todo me afecte, la soledad me reporta fuerza, me ayuda a pensar, a meditar sobre todo lo que me afecta, a descubrirme. Al final tendré que darle las gracias a esta aparatosa sensibilidad mía.
miércoles, 27 de diciembre de 2023
El elixir
Transito por un mundo de certezas, esquivándolas todas, gracias al elixir de dudas que ingiero en mis desayunos filosóficos. El aparente descanso nocturno me reporta cierto bienestar físico, aunque a veces el mundo de los sueños me escupe a la realidad completamente agotado. Voy hacia la rutina en bicicleta sin saber quién soy, como cada día. Me reconstruyo en el pensamiento durante la jornada laboral. Me desdoblo y, mientras trabajo, pienso en lo mágico del mundo, en esos hilos invisibles que me unen a mis amigos, a la naturaleza, a ciertas nubes, a ciertos versos, a mundos desconocidos, a paraísos inciertos. Disfruto el instante, vivo el momento, pero, últimamente, todo es un lamento. El mundo agoniza, el horror nos salpica aunque no queramos verlo, y el amor, del que estamos llenos, si no lo compartimos, se marchita, y el universo no se expande y se debilita. Por eso, vivo cada día como una aventura, llena de batallas minúsculas, de logros que duran medio instante, de sonrisas que se lleva el viento, de miradas perdidas que me cuestionan y gente reclamando atención de manera desagradable. Todas hostilidad es un grito de ayuda que nunca va a ser reconocido. La calle está llena de orgullo inútil que supuran los mal-bichos, entremezclado con curiosidad renacida ante alguna frase inesperada, ante una actitud sorpresiva que arranca nuestra sonrisa y la propaga. Se acerca la noche y preparo el elixir para mi siguiente aventura de mañana.
martes, 26 de diciembre de 2023
Piedras en el camino
A pesar de que el año lo voy a comenzar con un saco lleno de buenos deseos, también lo voy a terminar con una serie de azarosos acontecimientos, una ristra de desgracias. Como dice el refrán, las desgracias nunca vienen solas, van de fiesta en fiesta, se reunen en grupo, y aparecen en tu vida como si el volquete de un camión te las descargara en la cabeza. Te hundes, no sabes cómo actuar, no respondes como deberías, y donde antes las cosas iban bien o no pasaba nada, ahora está todo teñido por el mal. Así que voy a optar por cierto optimismo, tal vez un poco artificioso, para la ocasión. Porque la ocasión la pintan calva, por tanto la ocasión debo ser yo. Me deshago de las costras de miedo que se habían adherido a mí y dejo a un lado el catastrofismo de siempre, la auto inculpación indebida. Me doy un baño de estoicismo y ya que no puedo controlar todo en mi vida, intento concentrarme en mis reacciones. Voy al bar de mi pensamiento y me reencuentro con todos mis yos. Les invito a una copa: ataraxia para todos, pago yo. Nos quedamos más tranquilos; era de esperar. Estoy tranquilo en la tormenta. Respiro tranquilo en mi jardín que la sociedad ha decidido bombardear con pequeñas piedras de problemas que van en aumento. No sé cómo pero mantengo la paz. Me tomo otra copa de ataraxia y, con toda la tranquilidad que adquiero, gestiono mejor mis emociones. Busco la imperturbabilidad. La tranquilidad me ayuda a encontrarme y, a la vez, el yo que encuentro, sin duda mejor, me ayuda a tranquilizarme. Van desapareciendo las piedras del camino o, quizá, ya no me estorban como antes.
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