Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
miércoles, 11 de abril de 2018
El vuelo de un alma
Lo estoy observando desde el pensamiento donde se confunden los recuerdos y, a la vez, mis ojos pueden verlo en algunos gestos. El vuelo de un alma zigzagueando entre las chiribitas de lo cotidiano. Hay que estar muy atento para percibirlo, o tal vez muy despistado, todo es tan parecido que la concentración despista. Aturdido de realidad repetida y manipulada, no sé cómo, consigo vislumbrar el vuelo de un alma y, otra vez, en mi interior, todo está en calma. La cáscara se resquebraja y se desborda, con densa lentitud, el amor al unísono del vuelo de un alma.
martes, 3 de abril de 2018
Espiritismo poético
Me reuní con unos versos con alma y cara de poetas. No había un vaso invertido deslizándose por una mesa sino unos dedos acariciando los lomos de ejemplares variopintos en una estantería repleta de la historia de mi vida, de la historia de mis lecturas. Si al pasar las yemas de los dedos, con extremada delicadeza y sutil lentitud, notaba cierta presión del libro por salir de su aposento, paraba mi caricia libresca y, con los ojos cerrados, abría (podría decir al azar, pero sé que no sería cierto) el libro a la vez que los ojos y leía en voz alta. ¡Qué maravilla! Cada verso era el idóneo, el justo y necesario para ese preciso momento, y los versos de un libro conectaban mágicamente con los del otro. Poetas vivos, poetas muertos, daba lo mismo, no importaba, estaban los versos, y en ellos su espíritu, las palabras palpitaban al pronunciarlas y, con cada verso, podía oír sus respiraciones en perfecta armonía: espiritismo poético. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero desperté con la mesa revuelta, llena de libros abiertos, al igual que varios botones de la camisa, algunos vasos manoseados, sonrisas flotando. Todo parecía indicar que había ocurrido, que había dejado su huella, impregnado el ambiente, transformado el momento. Nada volvería a ser lo mismo. Espiritismo poético.
viernes, 30 de marzo de 2018
Ciudadano del universo
En un mundo donde los países quieren independizarse y las personas son cada vez más dependientes, me declaro ciudadano del universo. Porque claro que hay otros mundos y están en este, en este universo, en este mundo, en este cuerpo, en este corazón, en este sentimiento, y podría seguir pero se haría infinito, así que me quedo en los detalles del sentimiento, en los sentimientos del corazón y de corazón, en el cuerpo que habito, en los cuerpos que fui y que amo, en el cuerpo de bomberos, por qué no, que aunque no pueden apagar el fuego de los sentimientos de mi corazón en mi actual cuerpo, apagan otros fuegos del universo, donde gravitan, orbitan, pasean y aman otros mundos. Ciudadano del universo también porque hay un único verso que es el amor donde todos nos encontramos o nos perdemos o, tal vez, nos buscamos, circulando unos en otros, como decía Diderot, porque no hay más individuo que la totalidad, el universo del que soy ciudadano, y si lo soy es porque amo este sentimiento que mueve mi corazón hacia tu cuerpo en busca de un nuevo mundo en el maravilloso universo.
sábado, 10 de marzo de 2018
Viento
Que agitas el sentimiento que llevo dentro. Viento que despejas la mente de desvaríos y aireas el corazón que tengo ardiendo. Viento que soplas la hojarasca de mi pensamiento, refrescas la idea que brilla en la entraña profunda y, ahora, sin pretenderlo, mi presente inunda. Viento, qué viento, el que me tiene contento, trayendo sonidos que acompañan recuerdos, recuerdos que renacen en el presente para mostrarme el futuro que, seguramente, será al lado tuyo. Y aquí estoy, dejándome abrazar por el viento, traduciendo sus silbidos como tus futuros besos. Sóplame viento, sóplame por todo el cuerpo.
domingo, 25 de febrero de 2018
Lo aparentemente insignificante
Va más allá del deseo. Es lo que quiero porque, sin quererlo, me habla de ti, del amor, del mundo entero. El detalle que capta mi atenta mirada, esa mirada del niño que habita en mí, que observa y aprende con todo, que mi mente amplifica y lee, que mi corazón traduce. Lo aparentemente insignificante es lo que mejor define. El mínimo gesto que me arropa con el cariño que nace en el instinto, es lo que busco, es lo distinto, que hace bello el instante que a otros pasa desapercibido. El detalle insignificante surgido del amor se hace un gigante y torna el mundo mejor. Por eso un mínimo gesto anima, una mirada sincera el horizonte ilumina, una caricia las dudas despeja, un abrazo no solo al cuerpo alimenta, también reconforta el alma, la calienta. Ese insignificante detalle, como el destello de sol que me ilumina en la sombra, que me alienta.
domingo, 10 de diciembre de 2017
Llegados a este punto
Después de años de soñar con un equilibrio ilusorio, estoy subido en uno real, cual tabla de surf, y voy deslizándome por la vida, entre pasión y dolor, donde la fantasía crece cuando el dolor aparece y el mayor momento creativo es estar contigo. Descubro que la creación es estar tumbado a tu lado, casi dormido, casi soñando con las caricias de un hado, pero son tus manos las que mi piel han erizado. Y sí, llegados a este punto sonrío, suelto una carcajada de equilibrio que despiertan mis sentidos, y varios recuerdos se aglomeran en mi lengua y en mi ombligo. Ese dolor antiguo ahora es un poema contigo. Y en esta danza del pensamiento, mientras en tu pecho mi cabeza reposa, susurro rosas en tus poros mientras respiro. Y te ríes, dices que mi lengua te hace cosquillas, pero son dos lágrimas que se me escapan y se deslizan por tu barriga. Y es que a veces soy tan feliz que lloro de alegría. Quién lo diría. Llegados a este punto, todo el dolor sentido es ahora arte compartido. Los aplausos son mudos y el gran premio estar contigo.
domingo, 19 de noviembre de 2017
El corazón me pide
Una ciencia que me convenza para adquirir más paciencia y conseguir que crezca mi amor hasta conseguir tu presencia. El corazón me pide cierta armonía que compagine tristeza y alegría para que viva feliz mi vida todos los días. También me pide caricias, dadas y recibidas; abrazos, cortos y largos; achuchones, esporádicos y a montones, y muchas conversaciones, y pensamientos e ideas, y días tranquilos y también de juerga. El corazón me pide lo que mi piel desea, y para que no cometa un error lo quiere siempre forrado de amor.
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