sábado, 7 de octubre de 2023

A lo mejor, puede que, tal vez

El amor sea como la felicidad, algo inalcanzable, que no existe en verdad, que sólo existe en el deseo y en la imaginación. Dicen que la vida es el camino y la felicidad consiste en ir tras ella. Son como esos caminos que se bifurcan que decía no sé quién. Hay cosas que sólo son el intento, la búsqueda, el sueño, la esperanza de, una imaginación desbordada. Pero no me conformo. El amor no es sexo, o algo con sexo, y ni siquiera tiene que ser compañía. El amor es la alegría de llevar a alguien en el corazón. No es necesaria la correspondencia, puedes amar y no ser amado. El amor parece cruel a veces porque amas a alguien y se muere. Pero luego te das cuenta de que el amor es más fuerte que la muerte, e incluso que la felicidad. Porque el amor te produce dolor y sigues amando. No tienes más remedio, porque si no sigues amando no vale la pena vivir. Pero uno piensa que si el amor de su vida aparece un día, aunque sea en la distancia, es la señal del destino que te alumbra el camino que debes seguir. Se plantan delante de ti una serie de osbtáculos que debes vencer: la insatisfacción, la soledad, el deseo constante, la frustración, la impotencia al verte sumido en una burbuja de fracaso que te impide alcanzar a tu amor. Poco a poco vas generando un entresijo amoroso que quieres esclarecer, resolver. El tiempo se acorta, el amor puede que se diluya, debes actuar. Un mar de dudas te alcanza, pero decides seguir amando. No te importan ni los hechos ni la distancia. Con tus sueños y tu imaginación y con una mínima comunicación creativa decides dar vida a ese amor, hacerlo crecer, insuflarle la magia que a ti ya te ha invadido hace un tiempo. Has roto el espacio y la distancia, has achicado el mundo y has expandido tu amor. Cuando despierto, las sábanas tienen la forma de tu cuerpo a mi lado. Tu sabor está en mis labios, el roce de tus dedos sigue conversando con mi piel y sé que tú sientes todo esto también. Tal vez algún día salga disparado a tu encuentro físicamente aunque puedo asegurar que nuestros espíritus están entrelazados.

viernes, 6 de octubre de 2023

La sinfonía que soy

Está compuesta de muchos movimientos. Cada movimiento es una característica, pero no son fijas, son flexibles, crecen con el amor recibido, se expanden con la amistad verdadera. La sinfonía que soy hoy suena para ti, como todos los días del año y sus noches correspondientes. Todos sus movimientos son alegres pues tu eres el ritmo y la melodía, la inspiración de cada nota de mi vida. Has llenado mi pensamiento de amor y, sin pretenderlo, has invadido mis sueños y yo que me alegro un montón. Cada mañana me despierto y mi corazón huele a ti. Antes de abrir los ojos al día puede ver tu alegría y presentir la mía. El amor es puro embrujo o mágico hechizo que me envuelve y hace sonar esta sinfonía que soy cada vez que te siento. Y, sinceramente, es en todo momento pues siempre estás presente para mí, habitas mi corazón y cada latido me recuerda a ti. Camino por la calle sonriendo pues sé que voy a tu encuentro. Tu espíritu ya está conmigo por eso está música amorosa brota de cada uno de mis poros, se incorpora al espacio y crea un halo de enamoramiento alegre que flota en el ambiente festivo de tenerte siempre latente, a mi lado, dentro y fuera de mí, en el aire, en el agua, en todas partes te siento y te veo, pues eres lo único y lo primero, el ser al que más quiero. Hoy y siempre me sinfonía suena por ti.

jueves, 5 de octubre de 2023

Que nadie te quite la alegría

Ve con ella todo el día o lo máximo que puedas. Si tienes que soltarla un rato, vuelve a ella lo más rápidamente posible. La alegría es el aire de la vida, el oxígeno del amor, el combustible de una posible felicidad y la actitud para encontrarla. En este viaje de la vida rodéate de gente llena de alegría, ámalos, contágiate de su energía, comparte la tuya, coopera alegre, regala besos y caricias. Para ello empiezo por disfrutar de la soledad y del silencio. Y aún en esta profundidad de disfrute te encuentro dentro de mí, justo en mi corazón, sonriéndole a la vida, sonriéndole al amor. Vamos los dos de la mano por uno de mis pensamientos, vamos más que contentos, alegres, disfrutando del momento, porque aunque en soledad, estamos ahora juntos en el pensamiento. Y para que nadie me quite esta alegría voy a besarte todo el día, mientras trabaje, mientras lea, mientras duerma, voy a hacer más alegre esta tierra.

Borbotones de amor

Se escapan de mi interior cuando te veo, cuando te pienso. Soy la fuente del amor y tú el mecanismo que la hace funcionar. El flujo es constante y no parece tener fin, más bien al contrario, se incrementa la potencia y la cantidad de borbotones. Surge el amor con la alegría natural de la vida, con la inocencia del niño o del recién llegado; crece la intensidad y, desde un silencio armonioso, sólo se oye el chapoteo amoroso de los borbotones. Si se fija uno bien, cada borbotón contiene millones de partículas conocidas como besos que, a veces, se estampan entre sí, generando un sonido gracioso, algo como 'muac'. Estas partículas borbotónicas o besos van encadenados a caricias y forman un tejido de cariño fuerte y duradero. Puede ir acompañado de abrazos de gran intensidad amorosa que producen una alegría placentera corporal y anímica que provoca sonrisas y miradas preciosas. Y como fuente que soy, estos borbotones de amor vuelven a mí con tus besos y caricias imaginadas entrelazadas a mi tejido de cariño, produciendo un placer inimaginable para el inexperto. Gracias por ser mi mecanismo, amor.

lunes, 2 de octubre de 2023

Pasión intacta

Puede que el tiempo se haya parado o que incluso corra más deprisa, pero mi pasión sigue intacta. No necesito verte para sentirte, ni oírte para quererte, pues tu espíritu anida en mi corazón. Voy hacia ti a través del pensamiento. Pensarte es el camino y amarte, el conocimiento. No habitas sólo el recuerdo, la posibilidad también es tuya. Por el frondoso bosque de mi mente de la mano tuya voy. El camino embaldosado de pensamientos alegres y placenteros se compone. Nuestra imaginación compartida forma parte de la vida y esta intensidad amorosa es tan densa que mi paladar sabe a ti. Y estas flores que imagino llevan tu olor y el del camino empedrado que me llevará hasta tu lado. Puede que no te vea pero este amor es melopea que me embriaga a cada instante de este cariño extasiante y es tan fuerte la pasión que me provocas que me parecen blandas todas estas rocas. Esta pasión no termina ni se agota, es una pasión intacta que me acompañará de por vida.

La aparición

Todos los días te veo sin verte. Apareces ante mí, tu cuerpo, tu persona generada por mi amor, se materializa a mi lado. También inundas mis recuerdos, chapoteas en mis pensamientos y te desnudas en mi imaginación. Tus dedos recorren mi piel y tus labios también. Cuando menos lo espero apareces y cuando te espero también. Todos los días te siento sin tenerte, te hablo, te oigo y no puedo parar de quererte. Alguien podría hablar de milagro, pero mentiría. Es el amor más poderoso que todo eso, pues si mientras te pienso paso mi dedo por mis labios puedo sentir tu sabor, te huelo, sé que eres tú, mi cielo, pues sin saber cómo, conozco cada uno de tus poros, cada peca, su situación y su sabor. Cuando apareces me siento mejor, a tu lado, la cercanía imaginada me transforma, soy mejor persona porque te amo. Tu amor me hace vivir lo maravilloso y no importa dónde estés porque en cada aparición te materializas en mis brazos, me visto con tus sonrisas y me acomodo en tu regazo. Todos los días sin verte te veo porque eres lo que más quiero.

domingo, 1 de octubre de 2023

La costumbre truncada

Uno se acostumbra a muchas cosas. Muchas veces sin saber por qué, pero así es. Se generan hábitos que al final repetimos sin darnos cuenta, por inercia. Como ocurre con las redes sociales, por ejemplo. Y si a alguien se le ocurre perturbar nuestra costumbre nos enfadamos. En las redes sociales a veces se cometen errores, hay denuncias, por envidias, por salirte de las normas, por lo que sea. El caso es que, de un día para otro, ves tu costumbre truncada. No puedes subir tu foto, o tu vídeo o tu texto o lo que hagas o subas allí. Al principio crees que algo va mal, no puedes entrar en el sitio de siempre. Después sale un mensaje que te sorprende; primero te enfadas pero terminas aceptándolo. La injusticia aparente, la costumbre truncada se transforma en la oportunidad de leer más tiempo, de pasear, de escribir, de tener una vida con más iniciativa. Así que en el tiempo que dedicabas a la costumbre truncada haces todo lo demás, el día se alarga, el tiempo se multiplica, puedes hacer muchas cosas y descubres el verdadero potencial de cambiar de costumbres. Muchas de nuestras rutinas deberían tener un límite. Estar solo unos minutos delante de las pantallas y tampoco todos los días. Disfrutar de la amistad y el amor verdadero, relacionarte con quien quieres hacerlo y no por una cantidad de 'me gusta'. Pensar que cada día es una oportunidad para la vida, para crecer, para amar, no para repetir de forma mecánica un ritual con redes sociales a través de una pantalla que nos domina, que nos solicita material, sonrisas falsas, que quiere que nos mostremos como no somos para que nos envidien los que nosotros envidiamos. La costumbre truncada es el gusano y la mariposa, la oportunidad.