lunes, 24 de agosto de 2026

Un poema que me duele

Tengo aquí dentro, moviéndose lentamente, reptando por el pecho, desacelerando el corazón. Tristes arritmias fagocitando ilusorias alegrías que abortó la vida. Se paraliza el instante pero no el dolor; la cosa está jodida, el dolor se eterniza. Estos versos son cuchillas que rasgan mi cuerpo de mantequilla. Un poema que me duele escupe en mis ojos lágrimas de mentira. Saco un verso cruzado del pecho todo sanguínolento. Lo lamo y leo 'pa una vez que dije te quiero'. Un poema que duele me da un beso y yo quiero corresponder creando un verso, pero lloro como un tonto, como un niño indefenso, y me convierto en lágrima, en océano salado. Y tú te das un chapuzón justo en el último verso. Imagino que esto es ser feliz.

Amar es intentarlo

El que ama gana siempre aunque no siempre tenga éxito. Lo más bonito del amor, y de la vida también, es intentarlo. El amor, más que química, es alquimia. Es la esencia de la vida, el arte más maravilloso, y todo arte se aprende, no sale de la nada sino del instante cósmico que catapulta al infinito. Una hormiga me sonríe, un caracol me saluda, la rama de un árbol abanica este instante. Todos parecen intentar algo, es el amor que está actuando. La vida es lo único que nos pide: el intento. No dejes pasar al amor sin zambullirte en él, saboréalo, intenta trascender. Viste tu cuerpo desnudo de besos de brisa que tu piel eriza, sonríele a la vida y a la hormiga, saluda al caracol, baila el baile del abanico con la rama del árbol justo en este instante. Inténtalo antes de que el amor se evapore y todo vuelva a ser como antes.

La niebla

Cuando desaparece la niebla de la ilusión y de las expectativas, uno vuelve a pisar en tierra firme, deja de flotar en ñoñas fantasías y descubre todo lo oscuro de la realidad que, inconscientemente, te estabas ocultando para sobrevivir sin sentir asco y pena. La niebla, al disiparse, te da una bofetada de realidad de despedida. La niebla era sólo la gran mentira vestida con un velo de fantasía que el viento tridimensional hizo añicos. Ahora tendrás que vivir con su recuerdo, con esa gran falsedad que inundó tu corazón, tus pensamientos e incluso tus poros. La niebla te ha desgastado hasta lo indecible y, pequeños grumos, entraron en tu pecho, al respirar con tanta ilusion y, ahora, vas a tener que extirparlos con lágrimas de sangre y dolor. La niebla es mucha niebla. Puta niebla. Pero un sol con cara de niño travieso ha puesto a volar sus cometas de imaginación y, el alma, llena de amor, vuelve a expandirse. Diminutos besos salen de mis poros paridos pòr el amor renacido para infectar este mundo de mierda y acabar con toda la niebla.

viernes, 21 de agosto de 2026

Soledad tranquila

¡Qué nadie me saque de mi soledad tranquila! No quiero besos, ni abrazos, ni mensajes de bienvenida. No quiero palabras bonitas que acaban diluidas en la realidad de la vida. No quiero amor digital que acaba transformado en víctima. Qué nadie me saque de mi soledad tranquila. De esta paz que es dicha. No quiero más mentiras. Ni aunque las razonen, ni aunque entiendan luego mi postura, no quiero perdones ni falsas culpas. Qué nadie me saque de mi soledad tranquila.

Atado a la alegría

Estoy firmemente atado a la alegría. Dos ángeles, aprovechando uno de mis múltiples despistes, entre risas, me ataron a la alegría nuevamente. Parecían gemelos, o tendría que decir gemelas, pues tenían ambos la cara y la sonrisa de mi hermana muerta. Podrás escapar de todo menos de la alegría. No te preocupes por lo que pasa. Tu sigue como hasta ahora que lo estabas haciendo muy bien. Que nadie te tuerza el camino que bastante tortuoso es ya. Qué maravilla. Y yo aquí, atado y contento, riendo como en un sueño, feliz por nada y alegre por todo. Leo unos poemas, escucho una sinfonía, bailo sin música, río con el pensamiento y sonríen mis ojos. Los dos ángeles son ahora mi escolta anímica. Una múltiple carcajada sonora nos inunda a los tres. Lágrimas de risa, la alegría me desborda. Sigo atado y contento, se diluyó el último lamento. La alegría ha vuelto a mi vida, no importa cómo, ni por qué. Voy andando por el parque con una sonrisa inesperada, con un corazón libre pero atado a la alegría. Firmemente.

El mundo en el alma

Cuando sientes demasiado tienes el mundo en el alma. No puedes evitar el amor pero tampoco el dolor. El universo se desliza por la mente con sigilo y destreza y puede que, esta rareza, sea el motor de tu vida. Sentirlo todo a la máxima potencia, amar con intensidad embravecida, como un mar revuelto, como tempestad enloquecida. El mundo en el alma y la nada que espera que sucumbas al sistema. Nunca vas a encajar porque siempre vuelas, a veces en lo más alto y, otras, en lo más hondo, pero siempre volando. El mundo en el alma te canta las penas que produjo el amor que te falló tanto. El dolor se estira como la mentira que no termina, ¿para qué engañarme tanto?

miércoles, 19 de agosto de 2026

Algo mejor

Si piensas que encontrarás algo mejor, adelante, ve por ello. No te lo voy a impedir, al contrario, apoyaré tu decisión. Sólo el amor hará que te quedes a mi lado. Mi corazón mantendrá las puertas abiertas un tiempo, pero si crees que la alegría está en las rutinas, adelante, tu elección es libre, no voy a intentar convencerte de nada con palabras después de ver cómo las usas. Si más adelante me ves alegre y feliz, disfrutando de la vida que me sonríe, no pienses que has cometido un error ni que podrías estar conmigo si el pasado hubiese sido distinto porque nuestras acciones y decisiones construyen nuestras vidas, crean nuestra realidad, así que asume las consecuencias de lo que decides e intenta no arrepentirte más adelante. Hagas lo que hagas, cuídate mucho.