martes, 26 de agosto de 2025

Jolgorio

Es pensar en ti mientras me acaricio lentamente. Jolgorio es dormir la siesta contigo, con tu pecho como almohada y acariciando con una mano tu pelo y con la otra tu ombligo. Es también escuchar música mientras te contemplo. Jolgorio es reírme contigo, caminar a tu lado, compartir el aire que respiro. Jolgorio es la vida desde que te conozco, desde que vi tu rostro, desde que amé tu cuerpo nada más verlo. Jolgorio es sentirte en mi corazón a cada instante. Es dejar que una lágrima entre en mi boca y percibir tu sabor, llenando de color mi vida. Es alegrarme de tu existencia y de la increíble coincidencia de habernos conocido en este mundo inmenso que, muchas veces, intenta masacrar el jolgorio. Tú eres mi jolgorio amor mío.

lunes, 25 de agosto de 2025

Las dos formas

Sólo veo dos formas de estar: contigo o sin ti. Y si tengo que estar sin ti, estaré pensándote y queriéndote, para que revolotees por mi cabeza y retoces en mi corazón. Entonces pienso que al quererte y al pensarte es como estar contigo, aunque falta tu cuerpo, tu presencia es latente, en mi corazón hallo tu ritmo. Y al tocarme a mí, te toco a ti, pues estás dentro de mí. Y en este vasto mundo todo se achica al tenerte dentro, no hay distancias, siento tu aliento como mío, y un universo se asoma por mi ombligo. Pienso en la lámpara de Aladino, froto mi ombligo pensando en el tuyo y me diluyo, me hago humo y entro por mi propio ombligo que es también el tuyo. Y tomo tu forma. Y volvemos a las dos formas del principio: tú y yo. Contigo o sin ti. Pero ahora soy yo siendo tú, así que aún estando sin ti estoy contigo. Somos las dos formas, o caras, de la misma moneda, somos del amor el universo, soy tu cariño y tú mi ternura. Soy tú para estar siempre contigo.

martes, 19 de agosto de 2025

Caminar

Caminar a tu lado. Seguir tus pasos. Atender a tu llamada. Escucharte. Oírte en mis pensamientos, tenerte tan cerca, tan cerca, que te tengo en mi corazón, libre, palpitándome. Camino contigo porque vivo pensándote. Cada paso que doy es una caricia tuya, por eso camino lento, disfrutando con todos mis sentidos y de toda tu presencia en mí. Caminar hacia ti y caminar contigo. Mis pensamientos comienzan todos en tu ombligo; mis sentimientos, en tu corazón. Tú habitas en todos mis sentidos, por eso me muevo contigo. Soy tu sueño y tú, el aire que respiro. Camino por el mundo de tu alma, por las constelaciones de tus sentidos, camino por tu placer y por todos y cada uno de tus guiños. Camino por los surcos de tu piel y descanso en cada uno de tus poros, donde voy dejando besos para que aumente tu tesoro. Camino contigo, camino en ti y camino contigo dentro de mí. Y es este caminar mi destino, que no es otro que el amor que construyo contigo, con cada paso, con cada sueño, con cada gozo que tengo cuando te pienso.

lunes, 18 de agosto de 2025

Cosas que pasan

La vida va pasando con intentos de amor infructuosos, incomprendidos y, a veces, hasta dolorosos. Con percances físicos debidos, primordialmente, al tiempo y al trabajo esclavo. Pero también hay unos pocos instantes creativos que me llevan al paraíso soñado pues, con la imaginación, revivo a los muertos, salto de una época a otra y me convierto en quien quiero. Y aunque estos instantes paren el tiempo y parezcan eternizarse, duran muy poco. Pero son los instantes que se graban en la piedra de la memoria, que perduran en los recuerdos bonitos que revivo cuando mi corazón solitario decide alegrarse por nada y recuerda uno de estos instantes. Lo maravilloso de la vida es que los momentos de alegría y felicidad que, aunque sean pocos, se pueden estirar en el tiempo a través de los recuerdos y volver a vivir una y otra vez mientras quitamos fuerza a todo lo malo que nos ha ocurrido, no olvidándolo completamente, para no volver a caer en los mismos errores, pero sí no reviviéndolos constantemente como si fueran una tortura inacabable. De todo se aprende y hoy nos reímos de lo que ayer nos hizo llorar.

Callejones infinitos

Parecen que no existen, que sea un término imposible, aunque es mucho más bonito que los callejones sin salida, que te encierran, que te agobian o, solamente, te hacen retroceder. En los callejones infinitos siempre avanzas auque a veces no te des cuenta. Este fin de semana me he encontrado en uno de ellos. Hace poco que terminé un libro de relatos y, a través de la autoedición, saqué unas copias en papel. Tenía ganas de irme de viaje a Madrid para acudir al teatro y he aprovechado unos días de fiesta en este puente de agosto. Todo esto courría en el mismo callejón infinito. Hace unos quince años aproximadamente hice mi primer viaje a Madrid con fines culturales. Durante el trabajo, y escuchando radio tres, pude conseguir unas invitaciones para unos conciertos de grupos europeos de Dinamarca, Noruega y algún país más. Durante el concierto conocí a una mujer y a su hijo y charlamos. El hijo se fue y seguí hablando con su madre. Daba la casualidad de que había sacado mi primer libro de relatos y le dije a esa mujer donde podía leer los tres primeros relatos y, tal vez, comprar el libro. Otra casualidad fue que ella también era de Zaragoza como yo. Pero volvamos al presente. Este fin de semana, en una de las cuatro veces que he ido al teatro, una mujer mayor se sentó a mi lado. Comenzamos a charlar de la obra que íbamos a ver, aproveché para decirle que acababa de sacar un libro de relatos, mi sexto libro ya, y la mujer me miraba asombrada. Entonces me dijo, tú eres de Zaragoza, ¿verdad?, cómo lo sabes, dije yo, porque hace años, en un concierto, em encontré con alguien de Zaragoza que había escrito su primer libro. ¡Era yo!, dije, lo sé, corroboró ella. Me compró el libro y comenzó a leer ya que todavía faltaban unos minutos para que comenzara la obra de teatro. Has mejorado bastante, me dijo. Ah, llegaste a leer mi primer libro, sí, me dijo, lo compré a través de internet. Yo no podía creérmelo, que en una ciudad de millones de habitantes me encontrara con la misma persona que, hace quince años, me había encontrado y visto por primera vez en un concierto al que fui invitado por la radio. Nos reímos mucho y quedamos para dentro de otros quince años, en cualquier evento cultural, concierto, cine, teatro, donde seguro nos volveremos a ver y donde, me aseguró ella, tu habrás escrito tu libro número veinte, por lo menos.

martes, 12 de agosto de 2025

El abismo de la verdad

Decía Schiller que en el abismo habita la verdad. Llevo años lanzándome al abismo, en busca de una verdad que se me escapa, pues siempre hay alguien, o algo, tal vez la rutina cosificadora y social que atonta el intelecto, que distrae y perturba, que me arranca del abismo y, por tanto, de alcanzar la verdad. Resulta todo un pelín contradictorio, pero así es la vida, como diría aquel. Respiramos sin saber por qué, sin darnos cuenta de todo lo que ocurre al hacerlo. Vivimos con una extraña sensación de inmortalidad generada por esos malos hábitos de imponer reglas estúpidas como no hablar de la muerte y, últimamente, ni de política ni religión. Una vez dijo alguien que Dios había muerto, hoy podemos asegurar que la Verdad se ha suicidado, no quiere vivir con gente tan estúpida como nosotros, por eso aceptamos cualquier falacia, creemos en seres invisibles todopoderosos que lo único que hacen es jodernos a pesar de ser un invención o precisamente por eso; nadamos en un mar de manipulación al que llamamos normalidad y la falsedad inunda nuestras vidas, en la información, en libros de historia, en la política diaria. Y no parece importarnos lo más mínimo. Pero sigo lanzándome al abismo, haciéndole el boca a boca a la verdad, intentando revivir aunque sólo sea el último suspiro.

domingo, 10 de agosto de 2025

Vapor de ti

Embriagado por el calor de este verano apabullante, que atonta pero no deja descansar, percibo un vapor con un colorido especial, llamativo. Un ligero cosquilleo aparece con el contacto y la alegría brota antes que el instante. Es vapor de ti. Un vapor que me envuelve y me desnuda para volverme a vestir con el amor que destila. Un vapor que inhalo para sentirte dentro, para tenerte tan cerca que los dos seamos el mismo cuerpo. Vapor que anula las distancias y disuelve el tiempo en una mirada del alma. Canto tus canciones con mis pasos y tu ritmo descansa en mi regazo. Vapor de ti al que me abrazo en silencio y como un niño, sigo jugando con tus volutas, sonriendo a tu amor vaporizado. Y mientras te respiro escribo todo lo que siento en el diario que mi corazón ha creado. Vapor de puro sentimiento, vapor de amor, vapor de ti y yo flotando, en esta nube de vapor que en volandas me lleva, como alfombra mágica, a las tierras de la alegría, donde lo cotidiano es genial y descubrimos el secreto de lo normal, la astucia de lo simple, la fantástica costumbre de lo fenomenal.