Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
viernes, 18 de septiembre de 2020
Perderme en la poesía
Cada día pienso en las anécdotas aún no vividas contigo. Mi mente genera recuerdos aún no producidos, hechos no realizados que mi cabeza repite con una consistencia tan real y una coherencia tan verdadera que es a dónde el futuro nos lleva. Y me pierdo en tu poesía, cada día, porque lo imaginado por mí es tuyo, y vuelo como un ángel caído, planeando entre los versos, surfeando entre los sexos, me pierdo en la geografía de tu cuerpo, en esa hermosa isla donde buceo en tus pensamientos. Y a tu lado me veo capaz de crear la caricia infinita, de disfrutar de cada uno de tus poros y de tus sonrisas. Y si existe el cariño será porque nosotros lo construiremos como dos niños, con nuestros besos, nuestros paseos, nuestros juegos y nuestros guiños. A tu lado hablando, en silencio, despierto o dormido en tu pecho pero soñando siempre contigo. A tu lado, siempre a tu lado, disfrutando de tu amor, haciéndome mejor persona, volviéndonos niños. Y aunque estés en otro lado, estaré siempre a tu lado, y si lo piensas bien, me verás ahí buceando. Vivo, muerto, dormido o soñando, no importa el estado porque estaré siempre a tu lado. Y si se te ocurre un verso, un beso mío ira pegado. Cada día en tu respiración, generaré poesía, y ahí es donde voy a perderme, para ser tu propia vida.
jueves, 17 de septiembre de 2020
Silencio, alegría
El ritmo de la lluvia se acopla al de tus jadeos y tu sexo es la nube que descarga nuestros deseos ocultos. Ya no existe el tiempo. Los segundos se juntan en bloque en un minuto que no corre, de una hora petrificada, de un día sin noche porque ya no es día, sólo es lluvia, lluvia de mi alegría. Y tus ojos son el espejo de todos mis besos. Dicen que hay miradas que matan, pero yo no me lo creo. Entro en tu mirada como si fuera mi casa. El pensamiento me desnuda y no somos nosotros sino nuestros recuerdos los que sudan. Hay sonrisas que acarician. Tus jadeos se acoplan al ritmo de la lluvia y el amor hace los coros de esta versión acústica del placer. Hay recuerdos en la vida que no dejan de crecer, el pasado no termina porque vuelve a suceder. Y en cada gota de lluvia tu cuerpo seduce mi ser susurrándole al oído lo que somos, lo que fuimos y lo que debimos ser, pero entonces no supimos pues, inundados de placer, recorrimos infinitos estribillos, saltando estrellas, vagando por aventuras, propias y ajenas. Tú eres yo y yo soy tu vida. La lluvia limpió el deseo y el silencio trajo la alegría.
Preparándome para lo que aún no ha sucedido
¿Puedo? Tengo que hacerlo. La anticipación es esencial en la hoja de ruta de mi vida. Los erroress enseñan, por eso ahora debo anticiparme a ellos; no deben repetirse, otra vez no. Así que pongo música, relajante para mí, intrigante para otros. Voy aminorando el ritmo de mi respiración poco a poco. Me vacío de suspicacias y me concentro en el asunto. No inventar nunca la verdad sino encontrarla, me susurra una voz interior. Busca tiempo para meditar. Haz la siesta. Ejercita el pensamiento crítico. Lee, corre, anda, piensa, mira, observa, escucha, lee, lee. Leer es como un estribillo en esta preparación. También puedo escribir, quiero escribir. Leer lo escrito, corregirlo, anticiparme al fallo, e incluso preparar el error cuando convenga. Hacer que los errores sean útiles. Tal vez tenga algo que ver con lo que me decía mi madre, dale la vuelta a la tortilla cuando convenga, hijo mío. Qué razón tenía. Siempre. Y qué buenas sus tortillas. Era la reina dándole vueltas. Y yo soy su digno sucesor. Me dispongo a hacer una tortilla pensando en el asunto. No hay mejor preparación para lo que aún no ha sucedido.
lunes, 14 de septiembre de 2020
Ni un poro tuyo sin un beso mío
Toda tu piel vestida con mis caricias y divertidos susurros generándote sonrisas que alimentan el alma que mueve el motor de este inmenso amor que bombea el corazón por ti. Hoy no importa la distancia, ni siquiera la pandemia, hoy desaparece el ansia, hoy creé una nueva ciencia. Puedo verte, sentirte y tenerte, tanto despierto como dormido, puedo besarte desde la boca al ombligo, puedo pensarte a mi lado, puedo soñarme contigo. Y por eso mismo te digo, con el sabor de tu piel en mi boca, con tu olor perturbándome el sentido, ni un poro tuyo sin un beso mío. Las yemas de mis dedos generan tu presencia, y mientras las froto apareces como por encanto y con cada uno de mis besos genero un canto que nos envuelve, un halo de amor supremo, y un placer inusitado de sopetón me planta a tu lado. De nuestra mirada surge un te quiero que reverbera en nuestros cuerpos, tus poros besados por mí contactan con los mios besados por ti, aparece nuestro propio big bang, se expande nuestro amor. Y ya me siento mejor.
domingo, 13 de septiembre de 2020
Fecha de caducidad
Cierto vaho alcohólico tiznaba todas sus palabras, las ideas que contenían, las contradicciones palpables que tanto rechinaban en mis oídos. Luego aparecerían frases hechas, típicas y tópicas, las mismas que aperecen siempre en el discurso de los desmemoriados, en la gente sin argumentos, en esas personas que no quieren descubrir, ni que nadie les descubra, lo que verdaderamente están diciendo. Los optimistas recalcitrantes, los señores de la positividad, gente dispuesta solo a divertirse pero que casi siempre se aburre, han vuelto a invadir la sociedad, sobre todo las redes, en donde, no sé por qué, creen que es más sencillo mentir. Pero al estar la mentira tan normalizada, al habernos acostumbrado a difundir solo positividad edulcorada, sucedáneo de diversión, algunas veces somos conscientes del mar de falsedad donde nadamos y salta una chispa de enfado o de tristeza aburrida que nos aposenta en la realidad que disfrazamos con nuestras vacuas sonrisas de auto retrato. Y esa originalidad prefabricada se diluye en una conversación donde malinterpretamos todo lo que nos dicen porque solo oímos lo que llevamos un tiempo queriendo ocultar. La realidad a veces escuece, claro que sí, pero mucho más cuando no la quieres oír, y más todavía cuando crees oírla en todas las palabras, te digan lo que te digan. El problema del auto engaño, del optimismo perpetuo, de la sonrisa y el divertimento eternos es que tienen fecha de caducidad, y cuando eso ocurre nos estallan en la cara, una verdad a la que no estamos acostumbrados nos abofetea con palabras, con frases que, cualquier otro día, no nos dirían nada.
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Una tarde
Dimitri se empeñó en desdoblar su sinfónía y mis oídos la reconstruían como un puzzle, durante toda la tarde, con intensidad y calma a la vez. Néstor dormía plácidamente debajo de la mesa, gimoteando en sueños perrunos. Acababa de sorber un mate mientras mis ojos brincaban en las novedades internáuticas. El sol no había aparecido en todo el día; alguien dijo que estaría buceando. De pronto, un amigo, un mensaje. Mi mente salió disparada a su encuentro. Últimamente mis viajes son todos atado a una silla. Recuerdo tardes cuando aún el sol no buceaba, cuando mis piernas libres andaban y los mensajes eran palabras tridimensionadas. Mi amigo me mira con los ojos cerrados, yo lo siento en silencio y las caricias son todas pensadas. Ya tengo media sinfonía construida, media tarde echada, buceo con el sol, y aquí no ha pasado nada. Mientras buceamos oigo sonidos de ballena, pero me acerco y se trata de Néstor: gimotea y yo buceo en su sueño. El sol brilla, abro la boca y trago un poco de agua que resulta ser yerba mate. La última pieza del puzzle estaba en mi mano. Acábalo, me dijo Shostakovich, pero guardé la pieza en el bolsillo donde había una gran nada.
domingo, 6 de septiembre de 2020
Esa incosificable espontaneidad espiritual del yo
Tal vez no haya una mejor definición para un ente, un ser fluido, con características cambiantes, de acciones futuras impredecibles, que no tener definición. Otros mundos que están en este y este solo tiene dos letras: yo. Casualmente las dos letras que compartimos todos. Todos somos yo. Y todos los yo echan la culpa a un tú o un él, o tal vez pluralizados, un vosotros o un ellos. Pero a pesar de eso, todos siguen siendo yo. Y cada cierto tiempo, a mí me pasa, supongo que a vosotros también, ¿no?, claro que sí, vosotros también sois yo, esa incosificable espontaneidad espiritual del yo aparece, y no deja de ser una espontaneidad espiritual compartida que, a su manera, busca la verdad individual y colectivamente a la vez. Por eso, a pesar de la competencia entre diferentes yo, nos sentimos identificados con los logros de otro, los hacemos nuestros y, también, aprendemos a criticarnos a nosotros mismos empezando por los demás. Y esa espontaneidad va saltando de uno a otro, pasando por todos; algunos la olvidan, otros la sienten varias veces, pero eso es otra historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)