jueves, 27 de febrero de 2025

Capítulo tú

Hace tiempo que comenzó y aún no ha acabado. Incluso antes de leerlo lo estuve imaginando. Yo no tenía nada claro y tú insistías en que debíamos conocernos. Me pediste amistad en las redes y, al cabo de unos meses, comenzamos a tener conversaciones a diario. Discutimos varias veces; era normal, a través de las redes siempre resulta más extraño, falta el tacto, el olor, las miradas, una tercera dimensión que aporta datos que no dan las palabras escritas. Un día, después de varios años, nos conocimos en persona, dimos el salto. Yo tenía mis dudas, siempre las tengo, por otro lado, pero tu confianza, tu amabilidad, tu encanto, me fueron engatusando. Dicen que uno se contempla en el otro, se conoce en el otro, y puede ser, pero también creo que se acepta en el otro. El otro nos proporciona la llave para ser libres, para descubrir el amor como nunca antes lo habíamos imaginado, para diluir el ego y unir las almas. Capítulo tú es sempiterno, uno puede comenzarlo pero nunca termina. Siempre hay una página más que leer, una historia que vivir, una historia que crear y, con cada beso, volver a empezar la aventura, el capítulo, tú.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Transformación

Imaginaos la vida como un espermatozoide. Como personas, nacemos, crecemos, tenemos una historia. Un grupo de espermatozoides va hacia el óvulo aunque, realmente, lo desconocen. De la misma manera que nosotros desconocemos el sentido de la vida, pero seguimos avanzando. Buscamos la felicidad, el amor, a veces nos desanimamos, nos apoyamos en nuestros amigos que nos ayudan y nos meten otra vez en la carrera hacia el siguiente óvulo, el óvulo del universo. Esta vez tendremos que atravesar la muerte y, algunos de nosotros, llegaremos al óvulo nuevo y fecundaremos con nuestra energía y completaremos la siguiente fase. Me imagino al grupo de espermatozoides creciendo y haciendo deporte, a su manera, llevando una vida sana unos y otros no tanto. Espermatozoides que van a la escuela y trabajan y crecen y, sin saberlo, se preparan para la gran carrera de su vida, para la gran transformación. Y nosotros, ya como personas, vamos teniendo experiencias. Unas nos hacen felices, otras no tanto. Temporadas en las que buscamos descanso, placer o amor. Vamos tanteando, buscando lo importante de la vida pero también preparándonos para la siguiente fase. Todo conocimiento ayuda, nos hace crecer, el amor nos llena cuerpo y espíritu y los actos creativos nos reportan lo más maravilloso de la vida.

martes, 25 de febrero de 2025

Cuando lo descubrí

Me hizo mucha ilusión. Mirarte a los ojos y comprobar que mi amor te habitaba, que en tu mirada había algo muy familiar y era yo. Pero yo ya no era yo porque me estaba transformando en amor. Puede que solo fuera un verso de carne que irradiaba su propio amor y el que tú me transmitías. Un poema de ser, de ser enamorado, de vida que trasciende y se enciende en diferentes almas y corazones, dejando un poso que emite vibraciones que nos conectan y nos transportan a un estado sosegado, dulce, placentero, y a tu lado. Siempre que voy a visitarte, unos días antes, tus besos vuelven a mí volando y se aposentan en mis labios, deslizando tu sabor y yo, solo, bebiendo un té o un café, con cada sorbo, siento tus labios en esta amorosa alucinación que anticipa el futuro que será un recuerdo, de los tiernos. Y mientras siento todo esto, sé que a ti te ocurre otro tanto, un ligero escalofrío recorre tu piel, son las yemas de mis dedos dejando un rastro de miel, escribiendo un mensaje de alegría que descifrarás el día que nos abracemos. Son curiosos los encuentros, en los sueños y en vigilia, en el pensamiento ilusionado y en la fantasía desatada, en todos ellos hay un grupo de hadas que nos deleitan con sus danzas, son las chiribitas escondidas en tu mirada.

lunes, 24 de febrero de 2025

Si lo piensas bien

Parece todo tan estudiado que da miedo. El sistema ha destrozado la cooperación, la lucha comunitaria, el interés por la política y muchas otras cosas que parecen no tener relación pero sí la tienen. Ahora impera el individualismo, comunicarse desde una pantalla, comprar, vender, disfrutar con juegos, vídeos, porno, películas, cualquier cosa desde el sofá de casa y la pantallita de marras. La mayoría está manipulada sin saberlo, una minoría lo sabe y escasos especímenes humanos han conseguido evitar esa manipulación, pero no son más que un pequeño rasguño colateral para el sistema. Las noticias falsas, las mentiras de los gobiernos, los medios de comunicación de masas dirigiendo el foco hacia dónde hay que opinar y cómo. Si lo piensas bien vivimos una democracia totalitaria capitalista. Te controlan en el trabajo con una aplicación en el teléfono móvil. Tus jefes ya no te vigilan porque lo hacen tus propios compañeros. La gente ya no quiere triunfar sino ver fracasar al de al lado. Un fascismo moderno de plexiglás se está extendiendo por la sociedad al grito de libertad, pero a nadie le preocupa. Las guerras no paran nunca, el colonialismo extraccionista está mejor que nunca, la esclavitud se extiende, sobre todo la infantil. Se pierden derechos que costaron décadas conseguir. Vuelven enfermedades que parecían erradicadas. Terraplanistas, conspiranoicos, antivacunas, están por todas partes, trabajas con ellos y aún no te has dado cuenta hasta que te contagian el sarampión de última generación. Si lo piensas da miedo, pero ¿quién piensa ahora si ni siquiera está de moda?

domingo, 23 de febrero de 2025

¿Somos lo que creemos ser?

Esta pregunta tiene un ligero toque espeluznante que se disipa enseguida, como la sal en el agua, si no pensamos en ella con profundidad. Construimos un yo ficticio que nos gustaría ser. Algunas veces lo conseguimos, pero no siempre. Cometemos errores y normalmente no contamos con ellos. Nos empecinamos en seguir creyendo que somos como pensamos que somos cuando sabemos que no es cierto pues, muchas veces, no somos consecuentes, y nos consentimos muchas cosas que no consentimos al resto. El auto engaño siempre comienza así, consintiendo a uno mismo y exigiendo a los demás. Pero aunque no nos engañáramos, ¿somos lo que creemos ser? El ser humano es capaz de las mayores atrocidades y, sin embargo, siempre abogamos por la humanidad, decimos que hay que ser mas humano, cuando, posiblemente, ya lo seamos demasiado: demasiado humano capitalistas, demasiadas guerras humanas y demasiado poder humano descontrolado. Yo sé que no soy como quiero ser, pero también sé que estoy sumido en un proceso de transformacion. Mis cambios son lentos; unos perduran en el tiempo y otros desaparecen. Tal vez esa sea una de las causas de creer ser lo que no somos, los cambios constantes. Mi meta, mi pretensión, el destino de mi evolución es formar parte del amor, ser una partícula, un átomo de su esencia. Y no sé si podrá probarlo la ciencia, pero hacia allí me encamino.

jueves, 20 de febrero de 2025

Como un giro copernicano

Lo que está ocurriendo podría ser algo parecido. El ego deja de ser el centro y se transforma en una partícula de amor. Dejamos a dios a un lado, puede que muerto, invisible o evaporado. Y la razón ha perdido algo de su protagonismo, no todo tiene que ser razonado, ni todo tiene que tener sentido cuando la vida no lo tiene a pesar de todos nuestros empeños. Y aunque el absurdo sobrevuele sobre nuestras cabezas, la existencia no deja de ser maravillosa. Mi ser está cada vez más fuera del sistema. El amor que recibo, el que doy, el amor en el que me estoy transformando, me hace sentir parte de una cooperación amorosa interestelar. La pequeñez de mi existencia ha alzado el vuelo y se ha disparado por el universo. El amor es el canal, y no tiene explicación, ni sentido, ni tampoco se puede razonar, ni es un dios. Es todo natural. Como un giro copernicano donde todo ha de transformarse, una revolución de amor que todo lo cambia a mejor. Nada se percibe igual. Los engranajes del capitalismo se deshacen ante este giro amoroso. El sistema se autodestruye y surge el amor como nunca lo habíamos concebido y, como las antiguas revoluciones científicas, todo se ha transformado, no solo es una nueva visión, es un nuevo universo donde las estrellas son de cariño y las tormentas de besos, y los abrazos sanan, con cada encuentro de amor el sentido de la vida se asoma unos pequeños instantes como un ligero cosquilleo, y no queremos preguntarnos nada, solo vivirlo, compartirlo. El amor nos marca el camino a todas las partículas que hemos encontrado nuestro destino. La calma se instala en nuestros corazones, el gozo fluye y la alegría rebosa por todas partes, allá donde vas, en donde piensas, en donde sueñas. Lo que está ocurriendo es distinto a todo porque ya no soy yo, ni siquiera tú, soy el amor que hay entre nosotros.

miércoles, 19 de febrero de 2025

¿Hay algo más real que lo que imagino?

Dicen que los recuerdos, en un principio, basados y construidos con hechos reales, los vamos moldeando con el tiempo a nuestro antojo. Los buenos recuerdos acaban siendo más buenos y los malos más malos, así que, no sé por qué, los acentuamos. Cada vez que la memoria los trae al presente los tergiversa de nuevo, y lo que fue acaba siendo otra cosa; parecen tener vida, mutan. Con nuestras creencias y nuestras opiniones ocurre otro tanto. El auto engaño está a la orden del día. Las noticias falsas están más de moda que nunca. La verdad ha pasado a un segundo plano y, nuevos conceptos, como posverdad, la han adelantado por ambos lados. La realidad se monotoniza, se repite tanto que se confunde hasta hacerse líquida y termina por diluirse o evaporarse. Y entre toda esta amalgama, todo este barullo de mentiras, falsedades, informaciones de perogrullo moderno, me da por imaginar, me da por sentirme tierno y busco refugio en el amor, en ese que llaman eterno, pero yo lo imagino ágil y diverso, con diferentes rostros, todos amigos, por supuesto. Y ocurre que el amor vibra, y en las miradas se contemplan chiribitas, y todas mis palabras relleno de amor y las disperso por el mundo para que hagan su labor. Lanzo las semillas al aire y luego recojo sus frutos, que son sonrisas, abrazos, un par de frases, un sentir amor en múltiples fases. Y en sus miradas lo veo, en sus sonrisas lo intuyo, y sí, en sus palabras está latente, porque me hablan y puedo sentirlo. Y cuando veo fotos de mis amigos veo a mi amor que los envuelve. Y me dicen buenos días, quiero verte, cómo te va la vida, algún día nos conoceremos, tenemos que volver a vernos, todo depende. Y en todas sus frases hay un te quiero, dicho, pensado o latente, grabado a fuego o con alas de amor verdadero. Y qué real es lo que imagino pues ha cambiado mi destino y mi corazón está nuevo, pletórico, lleno de amor infinito, poderoso y eterno.