Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
domingo, 2 de agosto de 2009
Perrazorra
Perrazorra ya está vieja. Gruñe, y cuando gruñe parece salir de su interior su alma en pequeñas volutas de humo. Aún recuerdo cuando amamantamos a su cachorro mientras ella perrazorreaba por ahí. Perrazorra no lo ha olvidado, no es eso, porque para olvidar algo primero tienes que recordarlo, pero cuando perrazorra perrazorrea no existen los recuerdos sobre la tierra, no para ella. Perrazorra gruñe a la vejez con engaños y buenas maneras, con intenciones que son tan buenas que nunca dejan de serlo, siempre con esa juventud y aroma de intención recién hecha. Y en ese pequeño mundo de mierda en el que revolotea, perrazorra es la reina. Qué tierna perrazorra, que lo que no disfruta lo borra, que todo se lo come, así pues todo la engorda. Come, vegeta y gruñe, y si no jode, desune. Perrazorra, nenita que fuiste, fíjate en lo que te convertiste.
domingo, 26 de julio de 2009
Domingo de tránsito
Días de fiesta que pasan como horas de siesta. Chicharrina temporal transformada en cerebral. Desértico domingo en ciudad abandonada por período vacacional, pero, no sé por qué, hay algo en el aire que me dice, me susurra, que puede haber algo especial. Decido cumplir mi ya antiguo deseo de ir al acuario fluvial más grande de Europa y, oh Dios mío, qué suerte, está en la misma ciudad en la que vivo, y me congratulo de que ya no tengo que hacer la maleta para la aventura acuática. Cargo las pilas de la cámara, y el acuario que soy se dirige al acuario que va. Muchos papás no tan jóvenes para críos tan pequeños invaden la oscura entrada. Choco dos veces contra los muros de piedra que hacen de paredes para no pisar un niño. Sonidos selváticos en estéreo para mantener la tensión. Se empieza a estabilizar mi visión y compruebo mis suelas: no hay ningún niño pegado, sólo un chicle que acaba de escupir un pez globo del congo belga, aunque tiene toda la pinta de ser de aquí. El pez globo me mira con cierto aire chulesco pero me hago el tonto y continuo mi camino; su chicle sigue pegado en mi suela. Veo el tiburón más pequeño de mi vida, unas tortugas con un cuello de jirafa mientras un enano de dos años chilla desconsoladamente Nemo Nemo a la vez que señala una trucha o un mero, no sabría decir, pero a los dos quiero. Salida espectacular con unos peces en una pecera de lo más real: llena de basura humana. Los peces parecen de lo más acostumbrados, se diría que están en casa. El acuario que soy abandona el acuario en que está. Transitando el domingo.
martes, 23 de junio de 2009
Vida hospitalizada
Y aunque aquí no termina todo tampoco se arregla nada. La vida hospitalizada es mera publicidad regalada, intermedio de esa película privada, realidad presente del sueño viviente, tiempo del funcionario que vegeta a diario. Enfermeras en espera, médicos en punto muerto, enfermedades que corren y vuelan, y, cuando menos te lo esperas, se aposentan en tu entorno y hacen del día un bochorno.
lunes, 13 de abril de 2009
A veces pienso
Que la vida es sufrimiento que intentamos convertir, día a día, en alegría. A veces pienso que el amor es lo más grande, a veces todo es feliz y delirante, y es entonces cuando la muerte se te pone delante. Te sacude y zarandea, te quita lo que más amas de la tierra, y entonces todo te parece una mierda. A veces pienso que, para que haya muerte, ha de haber vida, y esa vida la quiero llenar yo de alegría. A veces pienso que aunque llegue la muerte yo voy a ser más fuerte y, al igual que el amor, correré la misma suerte. Porque el amor es más fuerte que la muerte.
http://www.youtube.com/watch?v=A2RtUv_PgGA
http://www.youtube.com/watch?v=A2RtUv_PgGA
lunes, 16 de marzo de 2009
This is not a love song
Aunque pudiera tratarse de la misma cantinela de siempre, prefiero decir que es, tan sólo, una simple protesta, un pequeño lapsus, ligera incontinencia, llámalo equis; pues equis, ea. Empate, palos cruzados, dos seres delgados unidos en un abrazo; fusión de dos cuerpos, equis, empate en las fronteras. No hay banda sonora, pues no es una canción de amor, es un trozo de vida donde todo cabe. Lo que no se quiere, el dolor; lo que se desea y no se alcanza, el amor. Siempre en mi mente ahora, a veces bullendo, a veces en calma, a veces reposa, a veces te da un abrazo como mamá osa. Y si osa mamá, por qué no osa el amor, por qué masqué el placer que ahora me produce dolor. No, no es una canción de amor, es un texto que, como una flor, palabra a palabra, pétalo a pétalo, pétalos de palabras, tallo de venas donde ideas corren y vuelan, hojas en volandas por sus frases bailan, la razón del amor está en esta flor. No, no es una canción, es sólo redacción de sentimientos inquietos, deseos que ansían lo que un día vieron, o quisieron, o, tal vez sólo soñaron. No, no es una canción, de verdad, es una necesidad. Te necesito, te quiero, no eres canción, pero el amor es lo primero. Quiéreme y yo te canto, cántame como yo te quiero, quiero cantarte te quiero. No es de amor la canción, pero, si quieres, te canto el silencio.
sábado, 27 de diciembre de 2008
En las nubes
Estoy en las nubes, viviendo en ellas; les hago fotos a diario, como si fueran de la familia, me hablan con sus formas y me quieren con su agua y me transportan de una a otra para contarme sus cosas que yo copio en las fotos. Mis sentimientos también están en una nebulosa semi fantasiosa, donde todo puede ocurrir, nada y cualquier cosa. Porque la vida es así de hermosa que, a veces, puede ser maravillosa, y si no lo es, yo me la imagino de color de rosa, y me da la risa, y las nubes ríen o lloran, pero siempre me mojan, me refrescan y renuevan, me dan vida y pasan cosas.
sábado, 20 de diciembre de 2008
La playa y yo
Toda la multitud del verano se ha escondido detrás de algún adorno de un árbol navideño. La brisa marina me acaricia la cara con frescura. Gaviotas, e incluso patos, veo durante mi paseo. A lo lejos un barco, tal vez alguien pescando o quizá sólo sea mi imaginación que busca algo de compañía en este día solitario, pero apacible y tranquilo. Se acerca un perro pequinés muy predispuesto a que le haga unas caricias; parece conocerme, aunque sólo sea por el olor que desprendo de mi trabajo: Nadie más se da cuenta sólo los perros que cada día me quieren más. La soledad no es tal cuando el mar está a nuestro lado. Sigo caminando y recargándome de energía marítima; es estupendo. La playa es toda para mí y yo soy todo de la playa, juntos somos uno nuevo, me introduzco en la brisa y recorro el entorno en un vuelo mágico que despierta mis sentidos y los predispone a todo lo mejor de esta vida.
Feliz playa Navidad.
Feliz playa Navidad.
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