lunes, 14 de septiembre de 2020

Ni un poro tuyo sin un beso mío

Toda tu piel vestida con mis caricias y divertidos susurros generándote sonrisas que alimentan el alma que mueve el motor de este inmenso amor que bombea el corazón por ti. Hoy no importa la distancia, ni siquiera la pandemia, hoy desaparece el ansia, hoy creé una nueva ciencia. Puedo verte, sentirte y tenerte, tanto despierto como dormido, puedo besarte desde la boca al ombligo, puedo pensarte a mi lado, puedo soñarme contigo. Y por eso mismo te digo, con el sabor de tu piel en mi boca, con tu olor perturbándome el sentido, ni un poro tuyo sin un beso mío. Las yemas de mis dedos generan tu presencia, y mientras las froto apareces como por encanto y con cada uno de mis besos genero un canto que nos envuelve, un halo de amor supremo, y un placer inusitado de sopetón me planta a tu lado. De nuestra mirada surge un te quiero que reverbera en nuestros cuerpos, tus poros besados por mí contactan con los mios besados por ti, aparece nuestro propio big bang, se expande nuestro amor. Y ya me siento mejor.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Fecha de caducidad

Cierto vaho alcohólico tiznaba todas sus palabras, las ideas que contenían, las contradicciones palpables que tanto rechinaban en mis oídos. Luego aparecerían frases hechas, típicas y tópicas, las mismas que aperecen siempre en el discurso de los desmemoriados, en la gente sin argumentos, en esas personas que no quieren descubrir, ni que nadie les descubra, lo que verdaderamente están diciendo. Los optimistas recalcitrantes, los señores de la positividad, gente dispuesta solo a divertirse pero que casi siempre se aburre, han vuelto a invadir la sociedad, sobre todo las redes, en donde, no sé por qué, creen que es más sencillo mentir. Pero al estar la mentira tan normalizada, al habernos acostumbrado a difundir solo positividad edulcorada, sucedáneo de diversión, algunas veces somos conscientes del mar de falsedad donde nadamos y salta una chispa de enfado o de tristeza aburrida que nos aposenta en la realidad que disfrazamos con nuestras vacuas sonrisas de auto retrato. Y esa originalidad prefabricada se diluye en una conversación donde malinterpretamos todo lo que nos dicen porque solo oímos lo que llevamos un tiempo queriendo ocultar. La realidad a veces escuece, claro que sí, pero mucho más cuando no la quieres oír, y más todavía cuando crees oírla en todas las palabras, te digan lo que te digan. El problema del auto engaño, del optimismo perpetuo, de la sonrisa y el divertimento eternos es que tienen fecha de caducidad, y cuando eso ocurre nos estallan en la cara, una verdad a la que no estamos acostumbrados nos abofetea con palabras, con frases que, cualquier otro día, no nos dirían nada.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Una tarde

Dimitri se empeñó en desdoblar su sinfónía y mis oídos la reconstruían como un puzzle, durante toda la tarde, con intensidad y calma a la vez. Néstor dormía plácidamente debajo de la mesa, gimoteando en sueños perrunos. Acababa de sorber un mate mientras mis ojos brincaban en las novedades internáuticas. El sol no había aparecido en todo el día; alguien dijo que estaría buceando. De pronto, un amigo, un mensaje. Mi mente salió disparada a su encuentro. Últimamente mis viajes son todos atado a una silla. Recuerdo tardes cuando aún el sol no buceaba, cuando mis piernas libres andaban y los mensajes eran palabras tridimensionadas. Mi amigo me mira con los ojos cerrados, yo lo siento en silencio y las caricias son todas pensadas. Ya tengo media sinfonía construida, media tarde echada, buceo con el sol, y aquí no ha pasado nada. Mientras buceamos oigo sonidos de ballena, pero me acerco y se trata de Néstor: gimotea y yo buceo en su sueño. El sol brilla, abro la boca y trago un poco de agua que resulta ser yerba mate. La última pieza del puzzle estaba en mi mano. Acábalo, me dijo Shostakovich, pero guardé la pieza en el bolsillo donde había una gran nada.

domingo, 6 de septiembre de 2020

Esa incosificable espontaneidad espiritual del yo

Tal vez no haya una mejor definición para un ente, un ser fluido, con características cambiantes, de acciones futuras impredecibles, que no tener definición. Otros mundos que están en este y este solo tiene dos letras: yo. Casualmente las dos letras que compartimos todos. Todos somos yo. Y todos los yo echan la culpa a un tú o un él, o tal vez pluralizados, un vosotros o un ellos. Pero a pesar de eso, todos siguen siendo yo. Y cada cierto tiempo, a mí me pasa, supongo que a vosotros también, ¿no?, claro que sí, vosotros también sois yo, esa incosificable espontaneidad espiritual del yo aparece, y no deja de ser una espontaneidad espiritual compartida que, a su manera, busca la verdad individual y colectivamente a la vez. Por eso, a pesar de la competencia entre diferentes yo, nos sentimos identificados con los logros de otro, los hacemos nuestros y, también, aprendemos a criticarnos a nosotros mismos empezando por los demás. Y esa espontaneidad va saltando de uno a otro, pasando por todos; algunos la olvidan, otros la sienten varias veces, pero eso es otra historia.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Si supieras que yo

Procastino desde antes de que existiera el término. Soy una persona de principios, tengo miles de ellos, pero muy pocos desenlaces y finales. Si supieras que yo nunca termino una relación; aunque las relaciones terminen conmigo, en mi corazón siempre hay un hueco para seguir demostrando mi amor, ya sea a base de recuerdos o con diferentes artilugios de la imaginación. Si supieras que yo guardo todo lo que escribo, que a veces una pequeña frase me acompaña durante años, tal vez décadas, y después acaba formando parte de un texto; son frases con vida propia, que esperan su momento, que tienen paciencia, tal vez la que yo no tengo, y esconden una historia que brota con el tiempo. Si supieras que la mayoría de mis amigos, con los que tengo relación directa, son perros y que, con miradas y caricias, conversamos sobre el mundo, paramos el tiempo, hacemos de pequeños instantes grandes píldoras de felicidad que estallan y se esparcen en nuestro siguiente encuentro. Si supieras que yo quiero escribir un cuento utilizando poemas y poemas que cuenten pequeños relatos. Si supieras que yo hablo con los muertos sin necesidad de verlos y que también mantengo relaciones con diferentes señoras y señores, a través de libros, no solo con los escritores, también con los perosnajes, y que ciertos personajes que cobran vida en mi imaginación acabo cruzándomelos por la calle y, no solo eso, me hacen un pequeño gesto, un guiño, una leve sonrisa, un casi imperceptible movimiento de cabeza, que es la prueba definitiva de este interminable si supieras que yo...

miércoles, 15 de julio de 2020

Solo

Aparentemente todo el tiempo del mundo. Una nueva vida sin nadie alrededor, sin nadie a quien cuidar. Después de un cuarto de siglo cuidando a mis padres ya solo quedan recuerdos, muchos inventados, transformados por el tiempo. Un abismo se abre ante mí, pero también un mundo, o tal vez muchos, maravillosos. Una nueva casa me espera donde crearé la historia que me queda y también las mil y una historias imaginadas mientras mi historia personal permanece estancada. Solo. Puede sonar a abandono, pero no es eso solo. Porque la soledad puede ser la mejor maestra. Si soy capaz de aguantarme a mí mismo, podré aguantar cualquier cosa. Solo, sí, pero con todo el amor por compartir, y también aventuras, y, por qué no, silencios, caricias pensadas, besos soñados, relatos para mostraros la vida, vuestra propia vida, relatos que hacer realidad solo o en compañía. Los libros que me rodean me susurran las nuevas historias entre sus lineas, van dejando sus posos tras su lectura y fermentan en mi cabeza tras una tenue calentura. Solo buscaré la alegría. Solo construiré la caricia, la caricia voladora que llevará mi nombre y podrá llegar al rincón más inhóspito, al amigo más lejano, hasta alcanzar su mano, su torso, su rostro, y dibujar solo la sonrisa que soñé y construí estando solo.

jueves, 21 de mayo de 2020

De maravilla

De maravilla me siento y con tanto amor que creo estar a tu lado. La alegría es tan intensa que, aunque el amado en mi no piensa, me siento reconfortado. El amor es lo que tiene, pura magia en esencia, y aun sin haber correspondencia, te da lo que te conviene. Amo la luz, amo el cielo, amo la tierra, y aunque la vida sea a veces de mierda, el amor hace que nunca la pierda, que la cotidianidad aun me sorprenda. Y no voy a soltar prenda, solo amor, y decirle, cariño, vuela, sueña, busca, encuentra, y cuando ya nadie te comprenda, recuerda, el amor te estará esperando a mi puerta.