Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
viernes, 4 de septiembre de 2026
¿Cuestionar o no?
Cuando dos personas mantienen una relación pueden, por ejemplo, basar ambas esa relación en el respeto pero, a la vez, entender el respeto cada una de una forma distinta. Una cree que respetar es no cuestionar nada, zanjar los problemas enseguida con un 'ha sido culpa mía', y a otra cosa mariposa. La otra persona puede creer que el respeto en una relación consista en absolutamente lo contrario, en cuestionar los problemas, en reflexiónar juntos, en llegar a soluciones reales, en dejar las rutinas y las costumbres, en olvidarse de patrones de respuesta anquilosados y obsoletos. Ambas personas fundamentan la relación en el respeto pero primero habría que llegar, de forma unánime, a definir ese respeto. Los problemas no se zanjan o se solucionan solos. Dependiendo de la gravedad hay que hablar mucho, reflexionar y cuestionarse, intentar no cometer los mismos errores siempre y no solucionar, entre comillas, todos los problemas con un perdona, ha sido culpa mía. El perdón no sirve si se repite constantemente porque no se cambia de actitud. Hablar siempre es la mejor opción. Hablar, conocerse, al otro y, sobre todo, a uno mismo.
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