Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
domingo, 9 de marzo de 2025
Qué cosas tiene la vida
Epiciclo amoroso que perturba mi vida incansablemente, o tal vez la encuace, la reconduzca para que los planetas de la mente y el corazón se acompasen armoniosamente. Turbulencias de cariño que afronto como un niño que juega con abrazos, caricias y besitos, que acoge el tacto como algo divertido, que piensa con ilusiones y se ilusiona pensando, exacto, como solo puede hacer un niño, con inventiva, como creando un universo con cada juego, con cada vida que entra en el patio de su recreo. Y hay un castillo en el aire flotando porque desconoce su propio peso, y los niños vuelan durante el juego porque no saben que para eso hacen falta alas y no solo deseo o imaginación. Igual que las abejas vuelan porque no saben que no pueden hacerlo, que sus condiciones no son las idóneas. A veces el desconocimiento es un buen argumento, el no saber puede generar placer, y el placer, asco y tormento. Cuánto lamento saber muchas cosas que sé que, sin duda, cambiaría por lo que no sé, el caso es que nunca estamos contentos. Salgo del castillo y vuelo hasta el suelo, soy un niño con forma de viejo, pero no lo descubro ante el espejo sino en las miradas del resto. La alegría no se disipa, ya nada puede hacerlo, nada me contraría y al castillo me vuelvo de un vuelo. Y sin pensarlo me digo, hoy estoy que planeo.
sábado, 8 de marzo de 2025
Poema no leído
Dicen que no existe pero hay uno entre mi lengua y tu ombligo, un poema húmedo y lascivo. La tinta de la saliva que rellena el hueco de la vida. Hoy siento el verso enhiesto y la flor fuera del tiesto, hoy tu caricia me abrasa al contactar con mi grasa y me fundo en un segundo, y ahora soy tú y me beso, y ahora soy tú y pues eso, que el poema no leído ha venido a decirme que contigo he de dar un recital de sexo sagrado y convocar a los hados para leer en tu ombligo lo que nadie ha leído. Y ese secreto escondido entre poros y pelillos voy buscando con la precisión quirúrgica del amor esquisito. Navego por las olas de tu contoneo y las yemas de mis dedos generan la espuma de estos días de alegrías y ya puedo oler los versos que se asoman entre tus gemidos que, por amor, ya son míos. Cuánto ritmo, cariño, qué locura de estructura, qué pasión, qué música, salen de esta fruición que es tan mía como tuya. Poema no leído pero disfrutado y vivido.
viernes, 7 de marzo de 2025
Estoy de limpieza
Tenía la mente embarullada, casi como una red social, con una cantidad de información que no servía para nada, para nada bueno, porque molestar, molestaba bastante. Datos inservibles que ocupaban espacio, creencias que cohibían o, simplemente, eran erróneas, promesas incumplidas, rencores... Así que, con delicadeza y sutilidad, fui deshaciéndome de todo lo que me complicaba la existencia. Cierto orden resurgía, más que orden, claridad, la mente se despejaba y el pensamiento crítico renacía de la nada. Qué a gusto se queda uno eliminando chorradas. Cabeza, corazón y espíritu crearon espacio para un nuevo amor que se generaba y, en el horizonte, las albricias me saludaban. Sacudí los pensamientos, quite el polvo de la influencias desinformadas, fregué las manipulaciones con un producto que las desintegraba. Soy un nuevo yo o puede que nada, pues el ego era traslúcido y el amor lo atravesaba. Una nueva fragancia a mi alrededor revoloteaba, incitándome a escribir, a crear desde la nada, y el amor me susurraba desde múltiples puntos de una cúpula estrellada. Qué catársis más pronunciada, qué mente más despejada, qué suerte tener amigos, una auténtica gozada.
Constructor de conceptos
Hacedor de teorías. Genero amor todos los días. Puede que amar a distancia suene solo a estravagancia, pero para ello tengo el concepto de "amoría", amor en la lejanía. Y he ideado una teoría: cuanto más amo cada día, la distancia de desactiva y así pronto será amor lo que comenzó siendo amoría. Voy por el andamio de la vida escanciando alegría por el camino que transito, a veces oigo risas, otras solo gritos, no siempre se entienden mis conceptitos. Y las teorías, ay las teorías, se tienen que poner en práctica, requieren de metodología, o por lo menos naturalismo científico o algo de anarquía. Tengo bastantes opciones, muchas más que...bueno, opiniones. Porque opinar muchas veces está de más, hay que saber de lo que se habla, lo que se valora o se juzga o sino, como dijo Ludwig (no el músico, el otro) lo mejor es callar. Y con los tres últimos conceptos construidos, Viruético, MundoPoema y Amoría, puedo funcionar en el plano de mi alegría.
jueves, 6 de marzo de 2025
La despedida
El día ha amanecido nublado. El ambiente entre ellos está relajado pero silencioso. Diez minutos, un cuarto de hora esperando un taxi. A ratos chispea. Bajan en una esquina donde hay un bar de barrio. Entran. Ruido de tazas y platos y conversaciones anodinas de clientes se mezclan creando una bruma laboral de gente que no trabaja un miércoles cualquiera. Los sentimientos están en calma. Uno se va y otro se queda, y la nostalgia comienza a gestarse. Piensan en qué rápido ha pasado el tiempo mientras estaban juntos, en que triste es llegar para no quedarse. Las visitas, los encuentros, son casi siempre una alegría, pero también son llanto que bañan el futuro espanto de la oportunidad perdida, el si hubiera dicho, el si hubiera hecho, el si hubiera puesto mi cara en su pecho. Y ese llanto puede que solo sea interno. La vida nos parece inmensa, infinita, pero no deja de ser una visita, un fin de semana en un planeta capitalista donde, por acuerdo tácito, hay una falsa inmortalidad supurando de las sonrisas. Y aunque duelan las despedidas, siempre son, a la larga, bien recibidas. Por eso las muertes repentinas duelen más, porque no hubo adiós sino un corte, un tajo en la vida, una ruptura repentina. Y aunque en esta despedida hubo lágrimas invisibles, hubo también un amor que brilla, que alumbra mi vida, por siempre y me acompaña en el día a día.
martes, 4 de marzo de 2025
Casi sin darme cuenta
He entrado en esa edad donde creo seguir siendo joven (la verdad es que siempre me he visto como un niño) pero los demás ven un viejo incipiente. Los más jóvenes te tratan de usted y, los más mayores, te miran con sonrisa sarcástica, como diciendo ya verás que rápido va a pasar todo, ni te darás cuenta. Mi poco pelo son todo canas desde ayer, o desde hace una semana o un mes, la verdad es que ya no lo sé. Las lesiones físicas me tiene acorralado; salgo de una y me meto en otra y, a veces, sin llegar a salir del todo de la primera. Sonrío, de todas maneras, porque ya te da igual todo. Incluso cuando hablo y me dicen que me calle o se ríen de mí, me tiene sin cuidado. Ahora empiezo a comprender la sordera selectiva de mis padres. En el trabajo, mi jefe me dice cosas, me corrige, me da más órdenes de la cuenta que ya no escucho. Le miro con atención pero no oigo nada de lo que dice, aunque he adquirido la capacidad de asentir en el momento preciso. Se da cuenta de que me importa un bledo todo lo que dice y esboza un gesto de malestar que me la trae al pairo. Pongo cara de arrepentimiento y agacho la cabeza; parece que ha funcionado. Estoy harto del trabajo, solo me produce malestar, como muchas personas. No quiero volverme un cascarrabias, visitar obras, hablar de cuando era joven y decir cómo ha cambiado todo. Jugar a cartas y dar paseos tambaleantes. Pongo música y me zambullo en una nota. En mi pensamiento estoy bailando con todas las personas que he amado. Puede que ya esté muerto. Casi sin darme cuenta.
La música del amor
Nunca se detiene. En cuanto el amor llega, la música suena. Todo el rato, a cada instante, una melodía constante. Canto en silencio mientras mojo mi alegría con lágrimas que corren por mis mejillas, limpian mis dientes que se muestran en una sonrisa nostálgica. La música del amor surge, brota, se esconde detrás de las cortinas, en las sombras, busca las rendijas y las grietas, deja sus semillas, suena desde el corazón. Se va expandiendo, a veces junto al dolor y la desesperación y, habitualmente, en la dicha y el gozo, pasando también por la reconciliación. Suena en los instantes cotidianos, en el pensar junto a, y en el pensar lejos de. Transportada por la brisa, la música del amor empapa mi piel de ti, entra por todos mis poros, alcanza los huesos, llega hasta el tuétano. La música del amor es todo desde que llegaste a mí.
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