miércoles, 31 de diciembre de 2025

La celebración

Hay días comunes de celebración. El fin de año, por ejemplo. Parece como si dejáramos atrás lo malo simplemente cargándonos de buenos deseos que, la rutina, se encargará de disipar con su gracia habitual, sin que apenas nos demos cuenta. Pero podemos tener otro tipo de celebración. No hay por qué comer más o beber hasta la madrugada. La festividad va por dentro. Y no tiene que ser un día, puede ser todo el año. Pasar de un año a otro leyendo o escribiendo, una novela, un cuento, una canción. Celebrar el amor a tus amigos, el cariño recibido, las conversaciones sanadoras o los besos y las caricias en la distancia. Pienso que la celebración debe ser constante pues celebramos la vida. Y la mejor manera es amando. Lo que haces, lo que comes, a tus amistades, a esa persona o personas especiales que te hacen feliz siempre con su existencia. Celebrar el amor en cada palabra, en cada mirada, en cada sonrisa. Por eso quiero celebrarte amor. Celebrar haberte encontrado, celebrar que te quiero, celebrar tu cuidado, celebrar que te amo. La vida es celebrarte a cada instante y toda la eternidad.

No hay comentarios: