domingo, 5 de febrero de 2017

Una idea innata

Ha ido germinando con el tiempo en mi interior. Es el amor sin el que no puedo concebir mi existencia, lo que la sustenta y le da validez al mismo tiempo. Y esa maravillosa idea ha tomado tu forma. Esa idea innata tiene ahora tu encantadora sonrisa y, cuando el sueño me embarga, arroba mi espíritu con sus maravillosas danzas y me despierto con tu esencia en mi almohada. La idea del amor que ahora eres tú, me acompaña a todas horas. Oigo tu voz, entre susurros, que viene de mi interior, acicalándome el pensamiento. Y si chasqueo la lengua, es tu sabor el que aparece en mi boca y de tus futuros besos percibo el aroma. Es la magia de esta idea acoplada a tu persona la que nunca me abandona. Idea innata de cuerpo sublime acariciándome el alma, cuerpo de amor que me habla desde lo profundo del corazón, amor que no solo rompe distancias sino que une y se funde hasta el fondo de mi alma.

viernes, 13 de enero de 2017

Soplan vientos nuevos

Hechos de tus besos, soplan en mi cara y me hacen hombre nuevo. Volandas de caricias me transportan a dos dedos del suelo. Lluvia que abraza, sol que penetra, brisa de tacto, voy caminando cada vez más lento y, sin embargo, saboreo tu amor más rápido. Pequeños remolinos de cariño me descubren el amor donde nada había antaño. Voy caminando o tal vez esté parado, pero siguen tus besos soplando. Y recorren mis mejillas hasta llegar a mis labios. Han surcado mares, volado mil cielos, han visto tempestades y ahora llegan hasta mí con su mejor sabor, recién hechos, dedicados, relatándome la vida al contactar con mis labios. Soplan vientos nuevos y tú, ya estás en mis brazos, y por fin mi amor descansa en tu regazo. Dame ahora tus besos de ese viento amado.

domingo, 8 de enero de 2017

Red de redes

Existe una donde a nadie se atrapa pero cualquiera se adhiere: es el amor con mayúsculas la red de redes. Poquito a poco va calando, entra en tu vida mientras comes, mientras andas, mientras estás soñando; incluso cuando lees, varias frases te agasajan con el amor que te están dando y se percibe en la alegría de tu rostro, en ese maravilloso humor que desde tu interior se va integrando, y la red de redes crece a cada paso, con cada saludo que vas dando, y se transporta en las sonrisas que recibes y en las que vas regalando, en lo que escribes, en lo que piensas, en lo que ahora mismo estás mirando. Y tal vez no se percibe pero el amor está ahí flotando, entrelazado a esos átomos que tampoco vemos pero de los que participamos. Y, como he dicho, aquí nadie cae atrapado, cada uno se adhiere si quiere, sí, si quiere ver sus sueños realizados, si quiere ver la sonrisa en una nube o, tal vez, el amor en un rebaño, si quiere sentir las caricias de unos pétalos, si quiere sentir el abrazo de una fragancia que por el aire va buceando. Y yo me adhiero, seguro que me adhiero, porque el amor es lo que más quiero, y lo respiro, lo comparto, lo recibo y lo regalo, lo trato con esmero, lo sueño, lo hablo, lo escucho, lo siento cuando te veo porque te quiero mucho.

lunes, 2 de enero de 2017

Puedo percibirlo

Sí, puedo percibir tu amor. No solo en las palabras que destilan, una por una, la esencia de tu cariño y, juntas, construyen el amor que siempre soñé de niño. Es también la forma de tu cuerpo que parece haber sido construido con los planos de mi deseo. Puedo percibir tu amor entre las líneas que me escribes, en tus sinceras frases, incluso en tu silencio, mientras meditas, mientras medito, siento tu amor que me recorre por dentro. Una caricia virtual traspasa fronteras, atraviesa montañas, llanuras y laderas, llama a mi puerta y se hace explícita en mi piel, deleitándose con cada poro, haciendo, con su presencia, de un instante cualquiera, nuestro tesoro. Sí, puedo percibir tu amor, aún sin verte, soñándote despierto, imaginándote conmigo, pensándote cada vez que respiro, creyendo que eres el aire o el agua que pasa por mi ombligo y entre las notas de la música que me seduce aparece tu imagen que me conduce hasta el amor que percibo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Hada vieja

Me acompaña desde niño y conmigo la vida festeja. Me mostró el conocimiento, me previno del autoengaño, yo no miento, me dijo, y jamás te haré daño. Para ser feliz en la vida primero hay que saber valorarlo. Para ser feliz, mi niño, reparte amor y verdad con todo tu encanto. Sonríe siempre, incluso cuando estés llorando, pues las lágrimas contienen el conocimiento que previene del daño. Se paciente ante todo pues es la actitud más inteligente. No busques recompensa a todos tus actos y, cuando menos te lo esperes, caerá del cielo y la hallarás debajo de las piedras. Participa del momento, toma café con recuerdos, comparte conocimientos y no des lugar al desaliento. Soy hada vieja y habito en tu pensamiento. Con tus dudas me desperezo y con tus lecturas aprendo.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Alarma

Saltan las alarmas en mi cuerpo cuando te introduces en mis pensamientos. Luces rojas de amor, versos de unas manos que a tientas en lo oscuro buscan tu cuerpo y, deslizándose por tu piel, dibujo con mis yemas el mundo entero. A ritmo sincopado de besos busco la melodía en el sexo que aparece ante nosotros como paraíso incierto. Todas las alarmas encendidas y, sin embargo, mascamos silencio; entre sudor y jadeos nuestras sonrisas se estampan en el viento que recorre nuestras almas como las llamas del fuego en pleno invierno. Alarma, enorme alarma cuando despierto y no te encuentro entre mis dedos; alarma que sofoco chupando mis recuerdos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Palabras

Tus palabras, que para ti, como del cigarrillo el humo, se disipan en el viento, se tatuaron en mi cerebro. Las frases que de ti huyeron pernoctan ahora en mi lecho. Una historia de amor construida con palabras y un oído ingenuo que con ellas su corazón incendia. Pero el amor no son solo palabras, es también distancia, ausencia, dolor, una construcción de lo mejor con pequeños sinsabores, un no sé qué esencial que me incita a vivir en colores. Por eso sigo escuchando todo lo que me dijiste, y el amor que esas palabras generaron es el que ahora me viste, la fruta prohibida que tus frases cantadas me regalan cada vez que mi desnudez se baña en tus palabras. Un amor que calienta, que se extiende, que alimenta y que, sobre todo, sorprende que con unas pocas palabras recordadas, el amor siga creciendo, dentro de mí conversando y a mi lado latiendo. Palabras que engatusaron al inexperto son ahora palabras sabias a fuerza de ir repitiendo con la paciencia de un santo, con la alegría de un niño, con el amor enorme que ahora siento al pronunciarlas e incluso solo al pensarlas, una epifanía feliz ocurre, y esas frases tan manidas son ahora las caricias que en mí se infunden. Palabras que antaño solo fueron sombra ahora son la forma que me reconforta, y ya la ausencia no importa, ni el dolor, ni la distancia, solo las palabras importan, las palabras de amor que a diario me abordan.