Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
lunes, 10 de agosto de 2026
Hablando con el psicólogo
Tu problema es que intentas buscar una explicación a todo lo que te ocurre y, evidentemente, tú no puedes saberlo todo. El problema no está en ti sino en la otra persona. Tú has hecho lo que tenías que hacer y lo mejor posible, además. Había una atracción mutua, palabras de amor, una relación de más de un año que va creciendo... Es la otra persona la que actúa con un mal patrón que tú desconoces. Se llama apego evitativo. Quiere estar contigo, pero no está acostumbrada a sentir lo que siente y huye. Busca cualquier excusa para separarse, pero sufre y, sobre todo, hace sufrir. Quiere librarse de lo que lleva meses atrayendo. Piensa que es demasiado bueno para ser verdad. Y, cuando vuelvas a estar lejos, volverá a sentirse mejor y volverá la atracción de la que ahora está huyendo. Estas personas no se dan cuenta de su actitud debido al autoengaño repetido de ese patrón, que suele venir de la infancia o adolescencia, donde aprendieron a amar de forma errónea, donde para conseguir afecto tenían que ocultarse y no podían expresar lo que ellas sentían por temor a ser incomprendidas o no respetadas. Tú, sin embargo, curarás tu herida y podrás seguir amando, pero esa persona que te atrajo y luego te rechazó con falsas excusas nunca podrá tener una buena relación, por lo menos no de amor, porque no saben amar. Salí de la consulta, pensando y tal vez un poco más calmado.
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