lunes, 19 de septiembre de 2016

El cariño que me has dado

Será siempre recordado. Poco tiempo compartido, pero, no sé por qué, para mí se ha eternizado, y mucho cariño intercambiado. Tus abrazos me siguen arropando cada noche, cada vez que mi cuerpo cae rendido, cansado y solo, el recuerdo de tus caricias se materializa por arte de profundo amor y enseguida me siento mejor. La esencia de tu fragancia revolotea aún por mi olfato, me distrae, me divierte, me consuela y me anima un rato. El frote de tu piel sigue intacto en mí y mis dedos aún recuerdan la forma de cada uno de tus poros, y absorbieron el cariño del niño que llevas dentro, para escribir con caricias relatos de verdadero amor que te acompañarán siempre, sobre todo en momentos futuros de dolor. Recuerda siempre mis dedos porque ellos recordarán siempre tu piel como un lienzo de amor infinito, como una esponjosa nube llena de abrazos sin fin, como un achuchón ininterrumpido y galvanizador. El cariño que me has dado me ha fortificado y ahora me conozco mejor; ha servido como luz disipadora de dudas, como encanto que en volandas me lleva hasta la ternura. El cariño que me has dado a cada instante va creciendo, no solo en el recuerdo, también en el pensamiento y, sin saber cómo, lo vuelvo a vivir de nuevo, está presente en este mismo momento. El cariño que me has dado me tiene ahora mismo rodeado, me ilumina y yo sonrío. El cariño que me has dado sigue vivo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Crearse libertad

Porque ni viene dada ni se puede comprar. Mi método para conseguirla es el amor. El amor me hace más libre. No puedo cambiar lo que soy, pueden intentar que lo olvide, engatusarte con circunstancias externas, con manipulaciones varias, hablarte de determinismo absoluto, pero el amor, es tan fuerte, que una parte ínfima de su esencia difumina todo lo falso, alumbra todas las sombras y pone en marcha toda la maquinaria perfecta creadora de libertad. Y este amor poco o nada tiene que ver con el deseo, aunque a veces bailen al unísono; tampoco este amor es moneda de cambio; es agua purificadora, aire de vida suprema. Hablo de un amor que se oye cantar en las miradas, de un amor que si besa, hace estremecer las verdades que jamás fueron sopesadas. Hablo de un amor que genera alegría en el entorno, capaz hasta de endulzar el pasado, un amor que redime de un solo abrazo. Y mientras la libertad no espera porque se genera con el amor dado. Qué mejor forma de empezar a vivir sin fronteras, ni ataduras, sin prisas y con risas, con caricias de buenas palabras y besos libres de impuestos, con abrazos sabios y sinceros. Un gran método que parece un sueño, pero se trata de la realidad, que tal vez estuvo escondida, pero como genera libertad, jamás tendrá un dueño.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Mi arte es tuyo

Todo lo que pido, toda mi lucha social, todo esfuerzo realizado para conseguir la libertad de amar en un mundo hipócrita, todas esas cosas insignificantes para el mundo y demasiado enormes para mí, están en el arte de mi escritura, incluso en las frases borradas y en las tachaduras, entre líneas, dichas y omitidas, patentes, latentes, vivientes y moribundas. Todo el arte que pueda tener, ser directo, divagar, metafóricamente o no, mi arte es tuyo. Porque para qué escribir si no para ti. Tú que lees en mi mirada, tú que lees en los huecos debajo de mi almohada, tú que lees como un ciego en mi piel, con ese tacto que arrebata pensamientos, tú, que ves esculturas en mis besos y pinturas en mis dedos que buscan los colores espirituales en tu piel. Tú eres el otro, aquel para quien se hizo mi arte, tú, que te identificas, que te sonrojas y sonríes, que te molestas y te contrarías: tuyo es mi arte.

domingo, 14 de agosto de 2016

¿Original?

La originalidad no reside tanto en parecer, simular sino en hacer. Tal vez una vida más sencilla sea la más original. Una revolución llevada a la práctica con amor. Una combinación de copias, la tan manida fusión, puede ser original. En un mundo de excentricidades y rarezas lo normal es original porque ha dejado de serlo. Lo normal se transforma en anormal. Dar prioridad al amor y no a la competencia empieza a ser anormal. Preferir la soledad meditativa a un consumo comunitario programado con una prótesis que nos mantiene enganchados a la red parece simplemente idiota. Leer, mismamente, es extraño. La poesía es solo para poetas que desdeñan la injerencia del profano. La sociedad esta compuesta de individualidades que se rehuyen, salvo ligeras excepciones: si no hay comercio no hay trato. El tiempo es líquido y el espacio monetario. En cada baldosa hay una frontera y en cada corazón, un banco. Por eso yo regalo besos en blanco y doy crédito de abrazos. Y, poco a poco, la revolución de las caricias está llegando. Los besos llegan flotando; se ha corrido la voz, comienza el intercambio. La originalidad sirve como modelo de este amor revolucionario y busca millones de copias para el espacio interplanetario. Lanzo unos besos y doy unos abrazos. Y en cada respiración sueño con el gran cambio. La revolución ha comenzado juntando nuestros labios.

jueves, 11 de agosto de 2016

El asombro ante el mundo

Alcanzo la vida en tu rostro: cada sonrisa una catarata de libertad, cada mirada un paisaje sugerente a la desobediencia materialista. A diario provocas mi asombro, tú que eres mi mundo, que puedes ser uno u otro, pero siempre natural. La esencia que transporta el aire se intensifica en el halo que vislumbro cada vez que el amor cosquillea en mis entrañas. Se activan las sonrisas internas y de alegría la piel crepita al sentir cerca tu caminar que se produce no solo al verte sino también al pensar. Y te veo en una brisa, y te oigo en un piar, y siento que en el estrellado cielo podemos retozar mientras la luna nos canta que la vida es todo esto y más que nadie puede comprar.

viernes, 5 de agosto de 2016

Lo que provocas en mí

Primero son sueños fantásticos que estallan en mí, expandiéndose, generando un no sé qué, una realidad aparente que escupe en mí recuerdos inventados que falsean la memoria con permiso del autoengaño; pero, al parecer, me siento feliz, y consiento el juego que, por cierto, no sé si lo he creado yo pero ya me está dominando. Tus frases son el oleaje que me transporta sentimentalmente por la pista de baile del ánimo. Siempre que estoy bailando siento tus labios. Cada movimiento es un beso y por eso no puedo parar. Bailo dormido, bailo comiendo, bailo solo y en la calle, bajo contigo en todas partes. Tu mirada es mi agencia de viajes y me dejo absorber por tus pupilas para salir catapultado a nuevos parajes de tu cuerpo: playas vírgenes, montañas salvajes, sinuosos valles, carreteras de pelo, caminos de tersa piel, luna llena de lengua, noches de abrazos tranquilos y despertares de caricias reposadas. En mi cabeza habitas como en una fiesta, con sonrisa eterna. Y tu habitación en mi corazón, con visillos de cariño y pintada de amor.

martes, 2 de agosto de 2016

Hoy voy a decirte

Que te quiero. Te quiero ver feliz allá dónde estés. Saber, científicamente, que mis palabras pueden cambiar tu estado de ánimo me ayuda a quererte desde donde estoy. Pensar en tu bienestar me hace sonreír. Hoy voy a decirte que te quiero porque así soy feliz. Y ahora mismo estoy bailando, imaginando tu sonrisa junto a mí, y canto con tus labios la canción que siempre quise oír. La soledad se ha disipado, el pensamiento se ha iluminado y hoy voy a decirte que a tu lado me siento, y construyo despacio un palacio de sonrisas con hueco para dulces brisas activistas, portadoras de cosquillas soñadoras que estimulan esta dicha de quererte, de decirte, de tenerte sin verte, de sentirte siempre. Hoy voy a decirte con sonrisas un discurso que acaricia tus ocultos entresijos, voy a contarte un relato que tu felicidad me está inventando y me susurra cada vez que mis labios articulan un te quiero de los que hoy voy a decirte.