miércoles, 26 de julio de 2023

La calma se acerca

Ya puedo olerla, noto su sabor en el paladar. Mi mente empieza a relajarse antes de hora, se adelanta a los acontecimientos. Lo más duro ya está hecho. Aún falta un poco más pero está superado. El agobio se ha disuelto como una pastilla efervescente, haciendo ruido, chisporroteando y, poco a poco, desapareciendo en el líquido de la historia de mi vida. Ahora espero a la calma chicha, al placer de tumbarme a la bartola, de abanicarme las pelotas y sonreír como un niño chico mientras noto el frescor en la entrepierna. Con los ojos cerrados, pienso en el camino recorrido y una carcajada mental se crea de la nada, en silencio pero con cierto rudio de espíritu. Acaricio mi cuerpo rechoncho y sigo sonriendo, pensando en mis amigos, en las vacaciones que se acercan, en el amor que me ronda, en el que llama a la puerta, el amor que mi corazón despierta, soboreo el amor recibido, a diario lo noto como si estuvieras conmigo. Oigo a tus besos como vuelan hacia a mí. Uno se aposenta en mis labios y los otros siguen revoloteando alrededor de mi cabeza. La calma se acerca.

martes, 25 de julio de 2023

El dilema falso

¿He de cambiar radicalmente o aceptarme como soy? Suena a pregunta interesante en momento crucial de la vida. Muy mal lo deberíamos de estar haciendo para querer cambiar radicalmente. Muy mal también si no aceptamos quienes somos. ¿Pero no somos en realidad un cambio constante? Creo que sí. Los recuerdos nos sirven para mostrar los grandes cambios que hemos tenido sin apenas darnos cuenta. El cambio radical no es de un día para otro, es poco a poco, a paso de tortuga, una velocidad que pasa desapercibida pero que adelanta a la liebre. Por tanto estamos ante un dilema falso, pues cambiamos radicalmente y también nos aceptamos en este cambio radical que es la vida. La gente te ve después de varios años y te comenta que no has cambiado nada. Y a los dos minutos de hablar son todo novedades y ah sí, quién lo iba a pensar y cosas por el estilo. Y ese no has cambiado nada ni siquiera se refiere al físico, pues ahora tienes canas, más kilos, unas gafas más gruesas, menos pelo en la cabeza y más en el cuerpo, pero sigues siendo tú, el mismo de siempre que ha cambiado radicalmente aceptándose de mil maneras a lo largo de su vida.

lunes, 24 de julio de 2023

La transformación

Hay muchos tipos de transformación. Por ejemplo, ahora que estoy en medio de una mudanza, me percato de que ciertos recuerdos se han transformado en cosas inútiles, en basura. La propiedad es efímera, dicen, pero la utilidad también, incluso los recuerdos, cosas que antes te decían algo y ahora sólo te piden desaparecer. Haces una valoración al encontrarlas, dentro de un cajón, en un armario o debajo de la cama, y piensas si eso podría valerle a alguien. Al principio hay muchas dudas, pero después de varios días de viajes, de limpieza, de cansancio, de un ir y venir que parece no tener fin, tu habilidad para transformar en basura cualquier cosa es encomiable. Porque basura, tarde o temprano, es todo, incluso nosotros mismos. Cuando ya no valemos para nada, en lo más profundo de nuestro interior hay algo que demanda la extinción. Te dejas llevar, te olvidas de respirar, te basurizas. Madre mía, cómo me está afectando la mudanza.

domingo, 23 de julio de 2023

De agobio en agobio y tiro porque me toca

Este mes ha sido como un juego de la oca pero con agobios, iba saltando de agobio en agobio. Inmerso en un agobio anterior debido a una avería en el piso que no terminaban de arreglar, salté a un nuevo agobio, el de buscar otro piso sin contratar a una agencia. Luego volví a saltar y caí en el agobio de no encontrar una empresa de mudanzas en condiciones. Cada agobio me dura entre una y dos semanas, menos el primero que fueron dos años y medio. Hablo con todo el mundo, les cuento mi agobio, me escuchan, algunos toman cartas en el agobio, a veces sirve y la mayoría no, normalmente tengo que salir y saltar del agobio yo solo. Y, no sé por qué, me acordé de mi madre. Cuando yo era joven y empezaba a salir por las noches y llegaba a casa a las cuatro de la mañana. Mi madre me esperaba despierta, agobiada, aunque ella prefería decir preocupada. Yo le insistía al día siguiente en que durmiera, que preocuparse no servía de nada, si me tiene que pasar algo, da lo mismo que duermas o estés despierta, le decía. Y, sin embargo, ahora yo me agobio igual que ella. Tal vez sea mi combustible para solucionar mis problemas, zambullirme en un agobio absurdo hasta que salto al siguiente. Y, entre medias, procuro leer, escribir y amar todo lo posible. La vida sin amor no tiene sentido, o puede que lo tenga pero no es vida porque vivir es amar.

sábado, 22 de julio de 2023

Recipiente de casualidades

¿Qué somos en realidad? Creemos ser personas libres que deciden y escogen, pero la realidad es bien distinta. Le he dado vueltas, he pensado, meditado y he llegado a una conclusión: Somos recipientes de casualidades. En mi caso dio la casualidad de que mi padre hizo el servicio militar en la ciudad donde vivía mi madre. Si esto no hubiera ocurrido no se habrían conocido nunca y no habrían tenido siete hijos. Como yo soy el séptimo las casualidades se van acumulando. Una vez me caí de espaldas por el hueco de una escalera. Mi hermano médico estaba conmigo y llamó a una ambulancia. Creían que tendría brazos y piernas rotos, pero sólo me hice un pequeño rasguño. El movimiento que hice y la forma que adopté en mi caída evitaron las roturas. Instinto de supervivencia tal vez. Otra vez intentaron atracarme y me dieron una puñalada. Perdí mucha sangre. Casualmente pasó un coche de policía y uno de los policías decidió, ante tal charco de sangre, no llamar a la ambulancia y llevarme en el coche patrulla. Cuando desperté en el hospital el médico dijo que cinco minutos más perdiendo sangre y ya no estaría vivo. Hoy, descubro amigos desde la pantalla de mi ordenador, los quiero como si los conociera de toda la vida, les mando mi amor con palabras y espero que, un cúmulo de casulidades más, me lleven hacia ellos y pueda darles el abrazo tan soñado, tantas veces repetido con palabras, tantas veces imaginado.

miércoles, 19 de julio de 2023

La riqueza

Es tener amigos, compartir la ternura, mostrar el cariño, regalar el amor. Pero amigos con los que compartir la ternura, mostrar el cariño y regalar el amor, hay pocos. Por eso la riqueza consiste en encontrarlos y mantenerlos, sea uno, tres o diez. No importa que estén cerca o lejos, hay que hacer todo lo posible para que tu amor llegue hasta ellos. Cada vez que escribo a uno de estos amigos, envuelvo mis palabras con cariño, las lleno de ternura y las mando con todo mi amor. Y funciona. Y mi riqueza aumenta con cada palabra que escribo, con cada beso que mando, con cada caricia que imagino. Y los abrazos soñados se tornan vívidos. La ternura flota en el aire que respiro. Y el agua que bebo tiene moléculas esenciales de cariño. Doy un sorbo y siento el beso de un amigo, mis labios húmedos perciben su sabor; mi corazón está henchido y en mi rostro aparece la sonrisa de alegría de cuando era niño. Mi riqueza está en compartir el amor, en demostrar mi cariño, en ofrecer mi ternura. Me acaricio la cara, pero ya no es mi cara, es la de todos mis amigos. Oigo sus voces, siento sus besos, es su amor el aire que yo respiro.

domingo, 16 de julio de 2023

Amo, luego existo

Es la máxima fundamental de mi vida. Porque vivimos para amar. El que no ama sólo sobrevive. La vida no está hecha ni para el trabajo, ni para el dinero, ni la fama... Puedes codiciar el éxito durante una temporada, incluso puede que lo consigas, pero si no hay amor no servirá de nada. El amor es el revestimiento que hace que el resto de cosas cobren valor verdadero. Amo a mis amigos porque disfruto viéndolos alegres y felices. Amo también la lectura y la música, pero lo maravilloso es compartirlos con los amigos a los que amo. La cooperación ya no es el futuro porque tiene que ser el presente. La vida buena debe construirse en grupo y ese grupo debe llevar un motor de amor. Es un componente inexplicable vital y, a la vez, esencial. La vida está llena de cosas inexplicales, no todo es racional. Amo, luego existo. Me visto con las alegrías de mis amigos. Desayuno con sus ilusiones y sus sueños y, cuando se cumplen, soy tan feliz como ellos.