Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
jueves, 13 de agosto de 2026
Lloro y deliro
Sí, lloro y deliro por mi amor. No quiero perderlo. ¿Pero es alguien en concreto? No, no, es el amor en general, ese amor que me hace sentir fenomenal para, al poco rato, verme a rastras buscándolo por todos los rincones de la casa. A veces se esconde, es entonces cuando acudo a la biblioteca y contemplo los libros como si fueran imágenes de santos en un templo. Me asaltan recuerdos, releo algunas líneas, veo un libro nuevo, alguno que aún no he leído y me sorprendo al recordar por qué lo adquirí, cómo llegué hasta él y, si no lo recuerdo, me lo invento, y tan contento. Voy cambiando de libro cada cierto tiempo, de este leo la contraportada, del otro acaricio el lomo y, en el siguiente, paso las hojas con rapidez mientras aspiro ese olor genuino a libro nuevo con una ligera capa de polvo que no veo. Lloro y deliro, leo un libro, empiezo otro, ay el amor, no quiero perderlo.
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