Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
martes, 23 de junio de 2009
Vida hospitalizada
Y aunque aquí no termina todo tampoco se arregla nada. La vida hospitalizada es mera publicidad regalada, intermedio de esa película privada, realidad presente del sueño viviente, tiempo del funcionario que vegeta a diario. Enfermeras en espera, médicos en punto muerto, enfermedades que corren y vuelan, y, cuando menos te lo esperas, se aposentan en tu entorno y hacen del día un bochorno.
lunes, 13 de abril de 2009
A veces pienso
Que la vida es sufrimiento que intentamos convertir, día a día, en alegría. A veces pienso que el amor es lo más grande, a veces todo es feliz y delirante, y es entonces cuando la muerte se te pone delante. Te sacude y zarandea, te quita lo que más amas de la tierra, y entonces todo te parece una mierda. A veces pienso que, para que haya muerte, ha de haber vida, y esa vida la quiero llenar yo de alegría. A veces pienso que aunque llegue la muerte yo voy a ser más fuerte y, al igual que el amor, correré la misma suerte. Porque el amor es más fuerte que la muerte.
http://www.youtube.com/watch?v=A2RtUv_PgGA
http://www.youtube.com/watch?v=A2RtUv_PgGA
lunes, 16 de marzo de 2009
This is not a love song
Aunque pudiera tratarse de la misma cantinela de siempre, prefiero decir que es, tan sólo, una simple protesta, un pequeño lapsus, ligera incontinencia, llámalo equis; pues equis, ea. Empate, palos cruzados, dos seres delgados unidos en un abrazo; fusión de dos cuerpos, equis, empate en las fronteras. No hay banda sonora, pues no es una canción de amor, es un trozo de vida donde todo cabe. Lo que no se quiere, el dolor; lo que se desea y no se alcanza, el amor. Siempre en mi mente ahora, a veces bullendo, a veces en calma, a veces reposa, a veces te da un abrazo como mamá osa. Y si osa mamá, por qué no osa el amor, por qué masqué el placer que ahora me produce dolor. No, no es una canción de amor, es un texto que, como una flor, palabra a palabra, pétalo a pétalo, pétalos de palabras, tallo de venas donde ideas corren y vuelan, hojas en volandas por sus frases bailan, la razón del amor está en esta flor. No, no es una canción, es sólo redacción de sentimientos inquietos, deseos que ansían lo que un día vieron, o quisieron, o, tal vez sólo soñaron. No, no es una canción, de verdad, es una necesidad. Te necesito, te quiero, no eres canción, pero el amor es lo primero. Quiéreme y yo te canto, cántame como yo te quiero, quiero cantarte te quiero. No es de amor la canción, pero, si quieres, te canto el silencio.
sábado, 27 de diciembre de 2008
En las nubes
Estoy en las nubes, viviendo en ellas; les hago fotos a diario, como si fueran de la familia, me hablan con sus formas y me quieren con su agua y me transportan de una a otra para contarme sus cosas que yo copio en las fotos. Mis sentimientos también están en una nebulosa semi fantasiosa, donde todo puede ocurrir, nada y cualquier cosa. Porque la vida es así de hermosa que, a veces, puede ser maravillosa, y si no lo es, yo me la imagino de color de rosa, y me da la risa, y las nubes ríen o lloran, pero siempre me mojan, me refrescan y renuevan, me dan vida y pasan cosas.
sábado, 20 de diciembre de 2008
La playa y yo
Toda la multitud del verano se ha escondido detrás de algún adorno de un árbol navideño. La brisa marina me acaricia la cara con frescura. Gaviotas, e incluso patos, veo durante mi paseo. A lo lejos un barco, tal vez alguien pescando o quizá sólo sea mi imaginación que busca algo de compañía en este día solitario, pero apacible y tranquilo. Se acerca un perro pequinés muy predispuesto a que le haga unas caricias; parece conocerme, aunque sólo sea por el olor que desprendo de mi trabajo: Nadie más se da cuenta sólo los perros que cada día me quieren más. La soledad no es tal cuando el mar está a nuestro lado. Sigo caminando y recargándome de energía marítima; es estupendo. La playa es toda para mí y yo soy todo de la playa, juntos somos uno nuevo, me introduzco en la brisa y recorro el entorno en un vuelo mágico que despierta mis sentidos y los predispone a todo lo mejor de esta vida.
Feliz playa Navidad.
Feliz playa Navidad.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Un poco de orden
Es lo único que demando dentro de mi caos vital, aunque sea un orden estancado y lleno de polvo; ordenación estática, que diría aquél. Por lo visto, ese señor, aquél, diría muchas cosas o tal vez las dijo alguna vez en no sé dónde, y todos repetimos o ponemos en su boca y en su nombre, ¿o en su pronombre o, tal vez, en su adjetivo demostrativo? Que tengo la cabeza hecha un lío, y creo que la pasa no es higo, y aunque lo dijera aquél, lo hago mío. Y a la par que orden, quiero concierto, una vida sinfónica, una respiración melódica, un paso rítmico, un samba amor, un nuevo estado mejor, sincopado o no, pero a tu lado; sostenido, bemol o asilvestrado. Sostenido en mis brazos y bemol, acostados. Ordenado el sentir, entre tú y yo no hay espacio. Notas mi calor, noto tu calor, notas de calor pausado que cogen ritmo y, con amor, aceleran el paso.
Agitación, sudor, caricias, sexos en flor, fusiones en do, sostenido en mis brazos, sientes mi amor en tu regazo. Soy tu regalo, tú eres el lazo; tú mi pastel, yo la guinda, siempre a tu lado.
Agitación, sudor, caricias, sexos en flor, fusiones en do, sostenido en mis brazos, sientes mi amor en tu regazo. Soy tu regalo, tú eres el lazo; tú mi pastel, yo la guinda, siempre a tu lado.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Mi flauta mágica
Todavía no soy tan mágico como mi flauta, pero, como me dicen en mi tierra, eres majico, tio; por tanto estoy a un paso de la magia de mi instrumento travesero. Ya me deleito soplando y, la vibración en mis labios, aunque aún no es pura música, acrecienta mi encanto por el arte del sonido, porque vibra hasta mi ombligo; meneando mis caderas cimbreo el alma entera en pos de una única meta: el amor soñado que pronto estará a mi lado. Y la música me alienta apaciguando lo que mi imaginación calienta. Y una nota me susurra que el amor es por ella transportado, y aunque la fusa es confusa a mi corazón ha llegado y, en su medida estipulada, y de la mano de un hada dejó impreso tu amor en mi alma. Y eso que aún no soy tan mágico como mi flauta. Pero es que se acerca la melodía de tenerte entre mis brazos un día y, por eso ahora, soy todo alegría.
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