lunes, 24 de agosto de 2026

Un poema que me duele

Tengo aquí dentro, moviéndose lentamente, reptando por el pecho, desacelerando el corazón. Tristes arritmias fagocitando ilusorias alegrías que abortó la vida. Se paraliza el instante pero no el dolor; la cosa está jodida, el dolor se eterniza. Estos versos son cuchillas que rasgan mi cuerpo de mantequilla. Un poema que me duele escupe en mis ojos lágrimas de mentira. Saco un verso cruzado del pecho todo sanguínolento. Lo lamo y leo 'pa una vez que dije te quiero'. Un poema que duele me da un beso y yo quiero corresponder creando un verso, pero lloro como un tonto, como un niño indefenso, y me convierto en lágrima, en océano salado. Y tú te das un chapuzón justo en el último verso. Imagino que esto es ser feliz.

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