Cualquier cosa puede ser interesante, eso depende de cada uno. Y en un acto de humildad en el que apenas me reconozco, bajaré un escalón más, y adoptaré todo aquello que me suene interesante, para moldearlo con mi intelecto, transmitirlo con mis dedos en pleno tecleteo, donde un sonido maquinal se transforma en fenomenal, y ahí es donde lo interesante empieza a sonar, y la música de la comunicación fluye y se expande, generando un baile vital del que todos formamos parte.
martes, 25 de agosto de 2026
No hay nadie más triste que nosotros
Creía que no me amabas, pero no puedes dar más de lo que eres, lo que has aprendido. Tu amor es ese envoltorio digital que recibo con cariño que, al principio, me hacía la misma ilusión que a un niño cuando le invitan a un juego nuevo. Los decoradores del destino añadieron la tercera dimensión, y todo lo que había crecido hasta entonces se desintegró en pocos instantes, ilusión tras ilusión. Una guerra de realidad las fue acribillando a todas; no dejó ni una en pie. Pero el amor, de alguna extraña manera, continuaba. No hay nadie más triste que nosotros. No sabemos culminar el amor que en la distancia creció. Los besos que en los mensajes se multiplicaban, los masajes prometidos, la cercanía verbal anuló a la corporal. No hay nadie más triste que nosotros, escondidos en un coche, intentando un beso con miedo y vergüenza, evitando las caricias prometidas, olvidando el goce pactado, abortando el sexo inventado. Uno preocupado por el qué dirán y otro sufriendo por no encontrar la forma de actuar correcta. Somos tristes, los más tristes. Teniéndolo todo a nuestro favor destrozamos el momento, aniquilamos la oportunidad. No hay nadie más triste que nosotros.
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