miércoles, 15 de noviembre de 2023

La ventana

Mi alma está en otra parte. He estado asomado a la ventana un rato, mirando el mundo, la vida pasar, mi barrio que bulle en la rutina diaria. Ahora la observo desde la silla. La cortina agitándose levemente, como tintineando, llama mi atención, bailando la brisa y la brisa eres tú pues viene a mi cabeza la imagen de tu sonrisa. La ventana me trae la ternura que sueño y el amor hace el resto. Vivo encantado con mis pensamientos. Una pequeña brisa, un ladrido lejano, un rayo de sol que entra en el salón y lo deja encantado, todas las cosas, no sé por qué tipo de alquimia me llevan hasta ti. Si cierro los ojos siento tus labios y, cuando me acaricio, es con tu tacto divino. Si me acuesto en la cama, la almohada toma tu cara, y la abrazo con toda el alma, absorbiendo mi destino, intuyéndolo, sintiendo tu cuerpo junto al mío. La cortina se para, la brisa se ha ido, mi corazón henchido de ti ha quedado, me lo ha susurrado un hado en este juego de niños que es el amor en la soledad del amado. Me asomo a la ventana y un beso tuyo sobre mí se ha estampado.

Saludad a un hombre de éxito

Hoy me he despertado con la fortuna cambiada, con todos los hados haciéndome la ola. Desprendo un brillo especial y mi sonrisa es maravillosa. Brilla el sol e ilumina mi rostro. Paseo eufórico por las calles. Los coches y motos se paran para que yo pase. ¿No estarás exagerando? Piensan algunos mal intencionados. ¿Con qué fin? Contesto yo en mi pensamiento. Los vehículos paran ante los pasos de cebra, es su obligación, no paran por tu supuesto éxito. Siguen con su chismorreo los desdichados. Mi éxito radica en las cosas normales. Desconocidos que me sonríen, otros me ceden el paso. Soy feliz porque pienso en mis amigos, en lo agraciado que soy al tenerlos. Ese es mi éxito, unas pocas personas que me quieren, que disfrutan conmigo, que les gusta mi presencia y mi verborrea. El éxito es amar y sentirse amado, disfrutar de una buena lectura, dar un paseo en un día soleado, correr bajo la lluvia, preparar la comida después del trabajo, echar una siesta y soñar con tus manos, despertarse con un beso, imaginar al amado, hacerlo real un momento, sintonizar con el encanto, saborear el viaje vital con deleite, cada instante, porque cada instante es importante e irrepetible, Saludad a un hombre de éxito, saludadme.

martes, 14 de noviembre de 2023

Hay que estar de buen humor

Para hacer el amor. Prefiero tus caricias con sonrisas y terminar un beso porque estallamos en una carcajada compartida. Tener que para para reír y continuar con el amor con una sonrisa, con los ojos llenos de lágrimas de alegría. Hay que estar de buen humor para habitar este mundo y para vivir esta vida. Mirarlo todo con ojos que sonríen, que buscan el asombro continuo en la rutina del día. Maravillarse con los pequeños detalles de las cosas nimias. Sonreírle a los espejos porque nuestra imagen nos da risa. Tamborileando con los dedos en mi barriga voy cantando una tonadilla que me invento para buscar tu sonrisa y susurrarte al oído cosas íntimas. Nos desnudamos entre risas y cuando todo parece indicar que nos vamos a amar, comenzamos a hacernos cosquillas. Las respiraciones se aceleran, los corazones palpitan con fuerza, nuestras miradas se cruzan y un gran beso termina la algarabía. La seducción nos inunda y nos amamos con ganas. Los gemidos se alargan y el éxtasis se acerca. Hay que estar de buen humor porque la vida no espera.

Acaríciame el alma

Hoy he descubierto que mi alma está en la desnudez de mi cuerpo. Que la sinceridad brota de cada uno de mis pelos. Que siento tu mirada como se desliza por mi piel y juega con mi cuerpo que es mi alma que te ama y que reclama esa caricia soñada. Hoy he descubierto que si me acaricas el alma mi piel gemirá haciendo vibrar al espíritu que creará una danza amorosa y pintará nuestra vida de rosa. Acaríciame el alma, bésame el corazón, ámame con el espíritu y ya me siento mejor. Regálame tus sonrisas para mi colección. Tengo también un álbum con tus caricias. No sé cómo ha podido pasar pero están todas vivas. Y las disfruto, y las reparto por mi cuerpo que es mi alma que tu acaricias tanto cerca como en la distancia. Bailo al son de tus caricias y por el aire tus besos, revoloteando, se estampan en mí con cada uno de mis cimbreos. Y la alegria de una desnudez querida me embarga en esta danza solitaria donde tus caricias me acompañan. Van saliendo mis palabras a tu encuentro, llenas de amor y de contento. Mi alma acariciada baila sobre tu cuerpo. ¿Puedes sentir tú ahora mis besos? Desnúdate amor que ya llegan mis versos.

lunes, 13 de noviembre de 2023

Hoy te encuentro

Bailando en las notas de esta música, saltando de una otra, viniendo hacia mí. estás también en mis pensamientos más intensos y en todo lo que provoca mi sonrisa. Hoy te encuentro en mi propia sonrisa y en mis manos, por eso me acaricio, huelo y beso mis manos, porque estás tú. Te encuentro en todas partes, en el aire, en el agua, no paro de encontrarte. Leo un poco y entre las líneas te veo, te asomas y me saludas. En cada palabra afloran tus pelos y cada letra que pronuncio me sabe a tus besos. Hoy te encuentro, no te busco pero te encuentro. Estás afuera y adentro. Pongo mi mano en mi pecho, siento mi corazón, y en cada latir te encuentro. Has tomado la forma de mi pulsión. Habitas mi pensamiento y, en mi paladar, tu sabor. Camino dando tus pasos, respiro con tu pulmón, toco mi boca y son tus labios, estás en todo mi yo. Hoy te encuentro en mi cuerpo, hoy haremos el amor.

La escucha silenciosa

De la que surge toda escritura. Incluso si no escribes. Esos textos que te dicta la conciencia, que se graban en tu piel, en su parte interna, que, el día que más los necesitas, afloran por todos tus poros o van en el interior de tus lágrimas que derramas como un niño apático, estático. A esos textos me refiero. Esos que, algunas veces, queremos olvidar y no podemos. Es lo que tiene la escucha silenciosa, no hay ruido ni ostentación pero es muy poderosa. Es una meditación que aturde, que duele y desahoga, que es portadora de una verdad incandescendente, como el grito de un mudo o la risa de un loco. La escucha silenciosa también conmueve. Recicla el amor no recibido y el amor contenido, lo pasa por un tamiz y surgen las palabras que ahora lees, o tal vez no, tal vez solo las estés oyendo de viva voz, una voz interior que, gracias a esta escucha, viene del exterior y eso te perturba, no estás acostumbrado a oír a tu conciencia ni a su eco. No estás acostumbrado. Y esta escritura que surge del silencio de las ánimas solitarias, del amor que incuban, es la esencia de la vida, el camino marcado por un destino que, estando despistado, vuelve a tomar cierto tipo de atencion, aposenta sus pies en el mundo, por un rato o por segundo, pero te insufla el dolor, el deleite, las alegrías y carencias, todo el arte que necesitas y también las ciencias, y esa intuición que en ti anida produce un conocimiento que provoca a tus sentidos y despiertas a la vida.

domingo, 12 de noviembre de 2023

Te estoy conociendo

Y parece que te conociera de toda la vida. Me gusta y encandila tu mirada, se hincha mi corazón y el alma queda suspendida, puede que hasta mi cuerpo levite cuando tus ojos me miran. Tu voz endulza las palabras y tu ternura se desprende de tu piel y calma todas mis heridas. Te estoy conociendo pero cualquiera diría que te conozco de otras vidas. Todas tus sonrisas provocan un cosquilleo que me alegran el día. Tu timidez me recuerda a la mía. Me gustaría abrazarte no una, dos o tres veces sino toda la vida. Vivir en un abrazo tuyo, dormir en tu pecho y hablar a besos. Coleccionar todas tus caricias, sentirlas de día, repetirlas de noche, vivirlas despierto y soñarlas dormido. Que no pare este conocimiento, hagamos derroche. Cuéntame tus sueños, suéñalos conmigo, vivámoslos juntos, soñemos unidos. Extraigamos el querer del conocer, exprimamos el amor de estos segundos, bebamos su zumo y amemos el mundo.